Infraestructuras

El Metro de Málaga recoloca el muro oeste del fuerte de San Lorenzo en la Alameda

  • La Junta y el Ayuntamiento negocian el modo de hacerlo visible desde la superficie

Recolocación de uno de los cuatro trozos del muro oeste del fuerte de San Lorenzo. Recolocación de uno de los cuatro trozos del muro oeste del fuerte de San Lorenzo.

Recolocación de uno de los cuatro trozos del muro oeste del fuerte de San Lorenzo. / (Málaga)

Poco más de cuatro meses después de que fuese trasladado, el muro oeste del fuerte de San Lorenzo, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), encontrado en el desarrollo de los trabajos de construcción del tramo del Metro entre el puente de Tetuán y Puerta del Mar, regresa a casa. Los operarios de las empresas adjudicatarias de esta parte del trazado, Acciona y Sando, acometen este lunes las labores de reposición de los cuatro segmentos en los que fue dividida la estructura, cada uno de ellos de un peso próximo a las 30 toneladas.

Esta parte de la antigua fortaleza, que data de los siglos XVI y XVII, es objeto en este momento de un proceso de negociación entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga con el propósito de hacerla visible en un futuro inmediato en el marco de la reurbanización de la Alameda Principal. A falta de que se concreten los detalles, la fórmula que se viene manejando en los últimos meses permitiría a los peatones contemplar el muro oeste en su tránsito por el lateral norte de la avenida por medio de una especie de pliegue acristalado que se haría en el pavimento.

Desde la Agencia de Obra Pública de Andalucía, dependiente de la Consejería de Fomento, ha destacado que con este paso se finaliza la intervención arqueológica del Metro en la Alameda. Esta mima operación ya se realizó el año pasado con la muralla este del fuerte, que fue extraído, conservado y, posteriormente, restituido en su localización.

El muro fue dividido en cuatro trozos, cada uno de ellos de unas 30 toneladas de peso

En el caso de los restos de la parte oeste, el muro tuvo que ser retirado en diciembre ante la necesidad de dar continuidad a las labores de ejecución del túnel del suburbano. De hecho, sin su presencia, las empresas adjudicatarias pudieron acabar la losa de cubierta en esta zona a finales de febrero, completándose así esta labor en toda la extensión de la Alameda.

Para poder recolocar los trozos del fuerte ha sido necesario el empleo de una grúa de gran tonelaje. Los segmentos de la muralla han permanecido en una nave con las medidas de protección necesarias para su conservación, tapados con lona y depositados en unos recipientes con agua que han ayudado a mantener las condiciones de humedad y evitado cualquier tipo de patologías.

Ambas secciones del muro cortaban en perpendicular el itinerario del túnel en la Alameda, razón por la cual ha sido precisa la retirada de los muros y su reposición posterior a la ejecución del túnel, conforme a la resolución aprobada en su día por la Delegación Territorial de Cultura. El arranque oficial de los trabajos en el tramo Guadalmedina-Atarazanas, de apenas 300 metros de longitud, tuvo lugar a finales de marzo de 2015, estando fijada su culminación (al menos en lo que a la fase de infraestructura y superestructura se refiere) en 20 meses. Sin embargo, transcurridos ya más de cuatro años, el calendario sigue creciendo sin una fecha exacta de finalización.

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