Infraestructuras

Los socios del Metro de Málaga se reparten casi 20 millones en beneficios al cierre de 2017

  • Los dividendos obtenidos desde la entrada en servicio del suburbano alcanza los 50 millones

  • Los beneficios totales del proyecto, hasta el cierre del año pasado, fueron de unos 80 millones

Uno de los trenes del Metro de Málaga, en una de las paradas del tramo en superficie de la Universidad. Uno de los trenes del Metro de Málaga, en una de las paradas del tramo en superficie de la Universidad.

Uno de los trenes del Metro de Málaga, en una de las paradas del tramo en superficie de la Universidad. / Javier Albiñana

El rendimiento económico que el Metro de Málaga está dando a sus accionistas, entre los que se encuentran principalmente dos fondos de inversión de origen francés y la Junta de Andalucía, es incuestionable. Los datos oficiales de las cuentas anuales de la sociedad encargada de la explotación comercial del ferrocarril urbano sitúan en 21,9 millones de euros los beneficios netos obtenidos en el ejercicio 2017.

De esa cantidad, tal y como acordó por unanimidad la Junta de Accionistas reunida el 13 de junio pasado, 19,7 millones fueron objeto de reparto entre los socios conforme a su porcentaje de participación, destinando los 2.190.000 euros restantes a reserva legal. La cifra de dividendos crece en casi 5 millones sobre las cuentas de 2016 (otros 5 millones se destinaron a reservas voluntarias). 

Si se amplía el calendario temporal al año en que los trenes echaron a andar, a mediados de 2014, los números que dan forma al reparto de beneficios entre los diferentes actores implicados en el proyecto crecen de manera clara hasta rozar los 50 millones de euros. Estas cifras, en cualquier caso, están por debajo de los 80 acumulados de beneficio total del proyecto. Y eso es porque una parte de esos beneficios se destinaron a reserva legal y/o voluntaria.

La actual fotografía accionarial del consejo de administración de Metro Málaga permite reducir a tres los actores con reparto. En concreto, el fondo galo Infravía Inversión tiene en sus manos el 33,39% de las acciones, lo que le hace merecedor de poco menos de 6,6 millones de euros por el ejercicio pasado; en segundo lugar aparece otro fondo francés, Mirova, la división especializada en inversiones del banco francés Natixis, que posee de manera directa un 32,36%, lo que redunda en algo menos de 6,4 millones, y de manera compartida otro 10,56% (casi 2,1 millones).

Este último porcentaje se corresponde con el entregado por Comsa a la sociedad Mircom, particiada en un 80% por Mirova (el otro 20% lo es por Comsa Concesiones). Por su parte, la Junta, a través de la Agencia de Obra Pública de Andalucía (Aopa) se mantiene con un 23,69% de las acciones, lo que le reporta del año 2017 algo más de 4,6 millones de euros.

La bonanza económica que, a las claras, se extrae de las cuentas oficiales de la mercantil, a las que tuvo acceso este periódico, no tendrán freno hasta finalizar el contrato de concesión, vigente hasta el año 2042. Fundamentalmente porque el acuerdo contractual firmado en su día por la Junta con Metro Málaga fija una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 10,3%. Es decir, los accionistas tienen garantizado un retorno de beneficios aplicable al capital social, que se sitúa en algo más de 140 millones de euros.

El tercer año completo de explotación del ferrocarril urbano, que inició sus operaciones el 31 de julio de 2014, movió un total de 5.746.420 pasajeros (frente a los 5.228.903 de 2016), muy por encima de la demanda prevista por la concesionaria en su plan económico-financiero, que era para ese mismo ejercicio de 5.165.964 usuarios. Y ello, tal y como se expone en el documento, "sin una reordenación de la red de autobuses acorde con las existencia de las nuevas líneas de Metro".

Al cierre de 2017, la demanda acumulada fue de 18.024.925 viajeros. De acuerdo con las estadísticas de la empresa, los trenes desplazaron el año pasado de media en día laborable a 18.966 personas, elevándose el dato a los 19.513 los viernes. Por el contrario, cayó los domingos y festivos a algo más de 11.100. La evolución que el ferrocarril urbano está teniendo este año es igualmente favorable, alcanzando los 4.448.618 viajeros hasta el pasado mes de octubre, con un 9% de crecimiento. Con todo, es más que previsible que el presente 2018 el Metro eche el cierre por encima de los 6 millones.

Sea como fuere, la aportación que los viajeros hacen al capítulo de ingresos de Metro Málaga es muy reducido, ya que apenas supusieron 3.855.101 euros (677.236 euros más que en 2016) de los 54,4 millones que se reflejan en el importe neto de la cifra de negocios. Los otros parámetros recogidos en el mismo son los 34,1 millones de euros correspondientes por la subvención que realiza la Junta (parámetro A) sólo “con la finalidad de alcanzar el equilibrio económico-financiero de la concesión”; y los 16,4 millones bajo la denominación ingreso financiero, acuerdo de concesión.

A estos dos últimos conceptos hay que agregar los 17 millones también del acuerdo de concesión pero no devengados y no cobrados, correspondientes al cuarto trimestre de 2017. Sí se precisa en la memoria económica que el cobro fue liquidado el 15 de enero pasado. Con todo, cerca de 68 millones aportados por la Administración regional para compensar el abaratamiento del viaje a los usuarios, así como sufragar la pérdida de pasajeros que tiene la empresa con motivo del retraso en la puesta en servicio de la red del suburbano. Este periodo recibe la denominación de transitorio y queda extendido hasta finales de 2020, que es cuando se presume llegarán los trenes hasta la Alameda Principal.

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