aurelio lópez. coordinador del capítulo de tauromaquia de málaga

"Ojalá Málaga sirva de ejemplo para otras ciudades"

  • Asegura que el aficionado debería tener un papel más activo dentro de las ferias

  • El proyecto prioritario es devolver los toros a la universidad

Aurelio López, en el patio de cuadrillas de La Malagueta Aurelio López, en el patio de cuadrillas de La Malagueta

Aurelio López, en el patio de cuadrillas de La Malagueta / Eduardo tortosa

Los quehaceres de Aurelio López se reparten de forma equitativa entre la jurisprudencia y los capotes de paseo. Este abogado algecireño, afincado en Málaga y orgulloso de la tierra, ha convertido su despacho en un santuario taurino. Entre los manuales de fiscalidad, es fácil encontrar una fotografía con Morante, una muleta o incluso un traje de luces. Se emociona al decir que, cuando el de la Puebla toreaba en su tierra, se vestía en casa de su padre. Desde hace unos meses coordina el Capítulo taurino de Málaga.

-¿Por qué decide un día intentar aglutinar a todos los aficionados de Málaga en un foro?

Con 3 o 4 años de concesión es muy complicado que un empresario invierta en una plaza de toros"

-En realidad la iniciativa no fue mía. Mucho antes de que la Fundación del Toro de Lidia (FTL) decidiera abrir un capítulo en Málaga, me sugirieron un grupo de personas que formalizáramos algún tipo de foro para coordinar e identificar a los distintos colectivos de aficionados de la ciudad. Todo eso para poder organizarnos de cara a las actividades culturales y de promoción que se realizan. Así se creó lo que actualmente llamamos el Foto de Tauromaquia de Málaga. Dio la casualidad de que, poco después de que se constituyera, el director general de la FTL nos llamara para poner en marcha el Capítulo de Málaga, es decir, una delegación territorial.

-Además de aglutinar, ¿qué se pretende con esta unión?

-Hay una serie de objetivos estratégicos genéricos marcados y otros más concretos dentro de un plan de trabajo a seis meses vista. Los generales siguen la línea común de defensa y promoción del toro. Sin embargo, los particulares van muy enfocados a un sector: la juventud.

-Ayer, este medio publicaba una entrevista con la presidenta de Minotauro donde reconocía que este ha sido el principal proyecto del Capítulo de Málaga.

-Era un empeño en el que coincidía tanto la Fundación como los integrantes del Foro. Vimos muy necesario incorporar savia nueva en este grupo motor y suplir la brecha generacional que estábamos viendo en las distintas ciudades. Invitar a estos jóvenes ha sido muy enriquecedor y, una vez que se integraron, vimos posible comenzar a trabajar. Entre los retos estaba la universidad, absolutamente esencial para aquellos aficionados que quieran promover actividades culturales y académicas. Es un grupo muy numeroso con presencia en Marketing, Derecho, Periodismo... Ahí ha de tener también un espacio.

-¿Y está preparada esta juventud para tomar el relevo?

-Quizá orgánicamente no. Pero también es cierto que el mundo del toro tiene muchas asignaturas pendientes y una de ellas es esta. Ojalá Málaga sirva de ejemplo para otras ciudades.

-Dentro de un sistema tan opaco con tantos intereses, ¿tiene el colectivo de aficionados la fuerza suficiente para cambiar cosas?

-Yo confío en que sea posible. Insisto, tenemos muchos problemas, propiciados en parte por un sistema poco transparente y hermético. Tan regulatorio que estamos viendo complicado que surjan nuevos valores y nuevos novilleros. El futuro pasa porque la afición, en el sentido más amplio, tenga un papel más importante que el que ha tenido. Yo me guío por el modelo francés. Creo que en España sería muy interesante que el aficionado tuviera un papel más activo. He propuesto que en los pliegos de condiciones se incorpore la figura de la Comisión Taurina con un papel ejecutivo para que así los profesionales vieran el peso que tiene el aficionado.

-¿No es una contradicción que el aficionado, más concienciado que nunca, esté tan poco valorado?

-La FTL no entra propiamente en cuestiones internas ni organizativos. Pero sí creo que esta es una de las cosas que mejorar. Los toros son muy caros en todas las vertientes. Uno de los problemas, por ejemplo, es el de las pocas novilladas picadas a causa de los costes de producción. Son tremendamente caros y las taquillas no salen rentables. Tampoco podemos hacer cargar todo el peso sobre el empresario. Muchas veces la gente no tiene conciencia de todo lo que pasa. Nadie sabe si una empresa gana o pierde a final de temporada...

-¿Debería ser público?

-No me parecería mal. Pero es que hablamos de un espectáculo en el que, a veces, ni vendiendo el 100% de la taquilla, se obtienen beneficios. El empresario no es un romántico porque nadie está dispuesto a perder su patrimonio. La propia configuración de plazos de pliegos tampoco ayudan. Con 3 o 4 años es muy complicado que un empresario invierta en una plaza. Esto ya de por sí condiciona el resto. Más el oligopolio...

-¿Y la relación con la empresa? -Este año el accionariado se ha concentrado en Martín Lorca y José Carlos Escribano y eso ha facilitado mucho el acercamiento con la afición y la gestión. Además de eso, creo que también ha tenido que ver la reacción de los abonados del año pasado.

-Pero la plaza de Málaga... -Yo, que visito muchas plazas de toda España, puedo asegurar que Málaga no es la más barata, pero ni mucho menos es la más cara. Hace poco estuve en El Puerto y pude constatarlo. Tenemos un aforo limitado y una feria larga, por lo que no todos pueden comprar un abono. ¿Qué tenemos? Al que solo puede elegir dos festejos. La empresa tiene que cubrir gastos de alguna manera.

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