Málaga

El periodista Pablo Linde coordina el libro 'Estado de alarma', la crónica de cien días trascendentales

  • El libro de la editorial Península reúne la mirada de cinco periodistas que, en distintos medios, han sido narradores de la pandemia desde sus inicios

El periodista Pablo Linde coordina el libro 'Estado de alarma', la crónica de cien días trascendentales El periodista Pablo Linde coordina el libro 'Estado de alarma', la crónica de cien días trascendentales

El periodista Pablo Linde coordina el libro 'Estado de alarma', la crónica de cien días trascendentales / Carlos Rosillo

Meses antes del 14 de marzo, el periodista Pablo Linde ya escribía desde la redacción de El País en Madrid al corresponsal en China para averiguar el alcance de esa neumonía de origen desconocido que comenzó a alertar al gigante asiático. El virus se convirtió en protagonista absoluto de su trabajo, se expandió hasta convertirse en pandemia y llevó a España a su segundo estado de alarma de la democracia.

La crónica de esos cien días, probablemente los más trascendentales y difíciles de las generaciones posteriores a la guerra civil, se recogen en el libro Estado de alarma, de la editorial Península. La obra, que salió publicada el pasado 20 de octubre, ha sido coordinada por el malagueño y coescrita junto con otros cuatro periodistas.

Pensando en darle una mirada lo más completa posible, además de la información sanitaria de Linde, buscaron el análisis económico de Carlos Sánchez, subdirector de El Confidencial, el contexto político ofrecido en el prólogo y el epílogo por Lucía Méndez, periodista de El Mundo, las crónicas de residencias y hospitales de Raúl Rejón de elDiario.es y el relato sobre la falta de material y las compras realizadas por el Gobierno de Elena Sevillano, compañera en El País.

“Buscamos que fuesen distintos medios de distintas tendencias para tener un relato lo más completo posible, cada uno ha realizado su crónica y se han hilado todo de forma cronológica”, explica el periodista. Así, el relato comienza con los primeros casos ocurridos en Wuhan y los avisos que recibe a finales de diciembre el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias que dirige Fernando Simón, la confirmación de la existencia de un virus que se transmite entre humanos y la llegada a España el 31 de enero hasta la tremenda crisis sanitaria en la que se sumió España y el mundo poco después.

“Desde que se descubrió estoy dando cobertura al coronavirus sin hacer prácticamente otra cosa, siguiendo el traslado de los españoles que estaban trabajando en Wuhan, las declaraciones de la OMS, escuchando a un Fernando Simón prácticamente desconocido diciendo en el Ministerio de Sanidad que probablemente no llegaría aquí y creyéndolo, porque nadie sabía que el virus iba a alcanzar estas dimensiones”, apunta Linde.

Foto promocional del libro 'Estado de Alarma'. Foto promocional del libro 'Estado de Alarma'.

Foto promocional del libro 'Estado de Alarma'.

El día antes de que Pedro Sánchez decretara el estado de alarma, el periodista de El País tenía una entrevista concertada con el ministro de Sanidad. Se retrasó más de una hora y no les concedió la entrevista. “Hablamos un rato con él y no soltó prenda del estado de alarma, pero ya estaba claro que iba a declararse, de allí nos fuimos a casa para no salir hasta dos meses y medio después”, recuerda el malagueño. Hablar de presión hospitalaria, de restricciones, del cambio de fases, de la desescalada y de la evolución en los distintos territorios españoles se convirtió en su tarea diaria.

“Hasta que acabó el estado de alarma el 21 de junio son cien días que recordaremos toda nuestra vida, salvo los que vivieran la guerra no habrán visto un periodos tan raro, con una incertidumbre total, obligados a estar encerrados en casa y durísimo para todos los que han perdido a alguien”, considera Linde.

Entre todas las noticias escritas durante estos meses, recuerda la del paciente que estuvo más tiempo en la UCI de Madrid. “Le indujeron el coma a finales de febrero, cuando todavía no había confinamiento y lo despertaron en abril, abrió los ojos en un mundo totalmente distinto y contaba su hijo lo impactante que fue todo para él”, relata el periodista.

Para Linde, en un semana se transformó la situación y de parecer que no pasaba nada a tomar medidas un día tras otro hasta el encierro total. “Sucedieron los hechos muy rápido, fue algo frenético”, dice, de tener a la gente disfrutando del Retiro a clausurar los parques y vaciar las calles horas después. “Sé que era difícil tomar medidas muy contundentes con unas decenas de casos, habrían sido muy mal entendidas, pero se tenía que haber modulado el mensaje”, considera Linde.

“El ministro Illa siempre dice que es muy fácil acertar la quiniela el lunes, pero creo que faltó un poco de reflejo, en Italia ya veíamos la situación a finales de febrero, se podía haber empezado a preparar a la población para que hubiera sido más progresiva la toma de medidas y no se hubiera complicado tanto”, dice Linde.

Y Madrid, como epicentro. “Si no tomas medidas y te ves en un crecimiento exponencial de los casos se convierte en desbordamiento, aquí pasamos de notar cierta presión a no tener UCI disponibles, eso es lo que pasa si no tomas medidas”, agrega cuando acaba de comenzar el cuarto estado de alarma.

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