Políticas borrascosas en Manilva

Las relaciones entre los dos socios de gobierno, PSOE e IU, comienzan a complicarse cuando el pacto entre los dos partidos ni siquiera tiene un año de vigencia

Encarna Jerez / Manilva

10 de octubre 2010 - 01:00

Las aguas bajan revueltas en Manilva, y esta vez no es por culpa de la lluvia. A siete meses de las elecciones municipales las relaciones entre los socios de gobierno, PSOE e IU, empiezan a complicarse a pesar de que el pacto ni siquiera tiene un año de vida. La tormenta comenzó a fraguarse el pasado fin de semana cuando desde la oposición la Agrupación Socialista de Manilva (ASM) recordaba que el PSOE conocía y apoyaba la denuncia presentada en octubre de 2009 por el comité de empresa contra la alcaldesa, Antonia Muñoz, cuya comparecencia en calidad de imputada por delitos contra la administración, prevista para el pasado lunes, quedó finalmente suspendida.

Ante estas declaraciones la regidora intentó desviar la borrasca acusando a la oposición de aprovecharse de una confusión "para intentar obtener réditos políticos que no obtendrían de ninguna otra manera dada la solidez del pacto de gobierno entre IU y PSOE en Manilva". Tan solo 24 horas después, un nuevo frente frío llegaba por el oeste. El mismo martes el grupo municipal del PSOE anunciaba, continuando con la guerra de notas de prensa, que iba a solicitar al equipo de gobierno, del que forma parte, que rebajara el tipo impositivo del IBI. Horas antes, el equipo de gobierno había mantenido una reunión de trabajo en la que, según IU, no se expuso esta propuesta.

Los socialistas argumentaban su iniciativa en que, con anterioridad, habían presentado propuestas encaminadas a que los vecinos de Manilva pagaran menos contribución urbana, idea que no contó con los preceptivos informes de Intervención y Secretaría. Mientras tanto, IU, también mediante comunicado de prensa, lamentaba la deslealtad de sus socios de gobierno a los que acusaba de solicitar "la toma de medidas populistas ante asuntos como el IBI". El frente de bajas presiones procedente de los gabinetes de prensa deja en Manilva un tiempo político inestable a más de un mes de que se cumpla el primer aniversario del pacto fraguado desde las direcciones provinciales de PSOE e IU no sin dificultades para llevarlo a la práctica.

Tras las elecciones IU decidió aliarse con la ASM para formar gobierno, sin embargo, el año pasado dos concejales del citado partido independiente abandonaron la formación para pasar a la oposición como concejales no adscritos. La alcaldesa se quedaba en minoría durante meses y desde el PSOE ofrecían su apoyo pero se negaban a integrarse en el equipo de gobierno. Desde Málaga comenzaron las conversaciones entre los dos principales partidos de izquierdas y se iba cerrando la incorporación de los socialistas que peligró ante el anuncio del PSOE de integrar en sus filas a los dos no adscritos procedentes de la ASM con la intención de que se sumaran al gobierno de manera que contarían con más concejales que IU. Finalmente la coalición de izquierdas impuso su criterio y los dos no adscritos asumen la disciplina socialista, pero desde la oposición. A partir de ahora habrá que vigilar el mapa de isobaras para ver si se impone el anticiclón o si vuelven los chubascos a tierras manilveñas.

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