Reencuentros, risas y algunas lágrimas en la vuelta al cole
Volver a ver a los compañeros y a los maestros causó más de una alegría entre los más pequeños
Se acabó el levantarse tarde. Los más pequeños han cambiado sus bañadores y días de playa o piscina por la mochila y el colegio. Pero parece que no les ha costado mucho trabajo. Simplemente había que acercarse ayer a algunos de los centros escolares que abrieron sus puertas. Muchas risas y algún que otro llanto fue la melodía que se podía escuchar poco antes de las 9:00 en colegios como el Carmen de Burgos o Almudena Grandes de la capital. Aunque hubo tiempo para todo: reencuentros y alguna que otra cara que denotaba la falta de costumbre a la hora de levantarse temprano, sin faltar el llanto de algún menor que intenta evitar entrar a clase.
"Toti, Toti, Toti", gritaba Mario, de cinco años, mientras corría hacia su amigo al que no veía desde que acabó el curso pasado. El reencuentro de estos dos menores fue tan efusivo que ambos cayeron al suelo abrazados. Eso sí no derramaron ni una sola lágrima. Sus caras irradiaban felicidad.
Para Óscar la vuelta al cole no fue tan alegre. "No tengo ganas. Tengo que madrugar y tengo sueño. Mi mamá me ha dicho que me lo voy a pasar muy bien con mis amigos y que voy a aprender mucho. Pero no sé si será así", dice el joven que este año comienza segundo curso de Primaria en el CEIP Carmen de Burgos.
Alguna que otra lágrima echó Simón, pero por otros motivos. Su hermano mayor se había quedado en el colegio. Él, con tan solo dos años, tendrá que esperar un años más. "Quería quedarse con el hermano y como no lo he dejado se ha puesto a llorar", señala su madre.
Pero la nota principal durante la jornada de ayer fue de alegría. María esperaba impaciente en la fila para entrar a clase. Momentos antes de que sonase la sirena su profesora Ana hacía aparición en el patio. "La seño, la seño", gritó la niña al resto de sus compañeros que se fundieron en un abrazo con su maestra. Mientras algún padre inmortalizaba tan emotivo momento para su álbum de fotos.
Pero la vuelta alcole no es simplemente un reencuentro entre los más pequeños. Los padres también tienen cosas que contarse. "Hoy [por ayer] toca desayunar con otras madres para contarnos como nos ha ido el verano. No sólo nuestros hijos se reencuentran con sus amigos. Nosotras también", explica Rosario Medina, madre de dos mellizos de 6 años.
Suena la sirena. Es la hora de formar filas. El colegio vuelve a abrir sus puertas un año más. El primer día "no es muy duro", reconocen algunos profesores del Carmen de Burgos. Los más pequeños tendrán tiempo para contarse todas las aventuras que han vivido durante el periodo estival.
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