Municipal

Vecinos y discapacitados exigen que las terrazas de la Alameda se separen de las fachadas

  • Reclaman que se cumpla la normativa en materia de accesibilidad y se deje libre un pasillo de al menos 1,8 metros

Imagen de los trabajos de reurbanización en el lateral sur de la Alameda. Imagen de los trabajos de reurbanización en el lateral sur de la Alameda.

Imagen de los trabajos de reurbanización en el lateral sur de la Alameda. / Javier Albiñana

Las asociaciones de vecinos Centro Antiguo y Soho Sur, de un lado, y la Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible han registrado un escrito dirigido al Ayuntamiento de Málaga (a la Gerencia de Urbanismo, las áreas de Movilidad y Comercio y el distrito Centro) en el que exigen que las terrazas que se autoricen en los nuevos espacios peatonales de la Alameda Principal dejen liberado un espacio de 1,8 metros de ancho respecto a las fachadas. La reclamación busca con ello que se aplique "la normativa que regula a nivel estatal y autonómico la accesibilidad en las infraestructuras y el urbanismo de los espacios públicos", en vigor desde el pasado 1 de enero.

A juicio de los reclamantes, tomando este punto de partida, "no son de aplicación las excepcionalidades que sobre el cumplimiento de la normativa de accesibilidad aparecen recogidas en el reglamento que regula la materia en Andalucía", incidiendo en que en el caso de la Alameda los espacios afectados "son de nueva urbanización y regulación de usos". Para los colectivos, este hecho hace "obligatorio respetar absolutamente las previsiones que regulan el itinerario peatonal accesible".

"Los espacios públicos urbanizados nuevos serán diseñados, construidos, mantenidos y gestionados cumpliendo con las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación de las personas con discapacidad que se desarrollan en el presente documento técnico", recoge la orden emitida por el Ministerio de Vivienda en 2010, en la que se añade, en el artículo 5, que todo itinerario peatonal accesible debe discurrir "de manera colindante o adyacente a la línea de fachada o elemento horizontal que materialice físicamente el límite edificado a nivel del suelo", con anchura libre de paso "no inferior a 1,80 metros". Esta misma normativa incide en que las terrazas u elementos vinculados a actividades comerciales en las áreas de uso peatonal “en ningún caso invadirán o alterarán el itinerario peatonal accesible.

Para sustanciar más aún la reclamación, recuerda la reciente Sentencia del Tribunal Supremo, de 11 de febrero de 2019, que vino "a dejar definitivamente claro que las terrazas de bares no pueden en modo alguno adosarse a las fachadas, pues si así lo hicieran harían inviable el preceptivo itinerario peatonal accesible".

En este contexto, las asociaciones se anticipan a la terminación de las obras en la Alameda, lo que en su totalidad no parece posible antes de finales de año (el lateral sur se espera que esté completado a finales de mayo). Y "ante la posibilidad de que las terrazas previstas se ubiquen adosadas a las fachadas, entendemos obligado por la normativa de accesibilidad expuesta, que ha sido ratificada por nuestro Tribunal Supremo una urgente revisión de las previsiones, de manera que se deje absolutamente libre una franja de al menos 1,80 metros junto a la línea de las fachadas de edificación de toda la zona y se separen las terrazas de bares en la medida necesaria para no invadir el itinerario peatonal mínimo".

La pugna ahora abierta en el escenario de la Alameda se produce justo después de haber logrado el compromiso del Ayuntamiento de Málaga de no permitir nuevas autorizaciones de ocupación de vía pública en las calles Carretería y Álamos una vez sean reurbanizadas. En el caso de la Alameda, la posición de partida municipal es distinta.

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