Málaga

El abandono escolar tiende a la baja en Málaga

  • Mejora el dato de malagueños que completan su formación (78%), pero sigue por debajo de la media española (81,7%)

Alumnos en un instituto. Alumnos en un instituto.

Alumnos en un instituto. / O.B.

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Los adolescentes malagueños son cada vez más conscientes de que una formación completa es imprescindible para una inserción laboral en un mercado de trabajo que ofrece pocas y malas oportunidades a los jóvenes. Esta conciencia ha calado durante la crisis, que hizo estragos, sobre todo, en el sector inmobiliario, el cual, décadas atrás, se había convertido en el refugio de todos los que fracasaban en los estudios o los abandonaban a edad temprana. 

El último Informe del Menor elaborado por el Defensor del Pueblo Andaluz demuestra este cambio de tendencia, al que también han contribuido las políticas educativas puestas en marcha por la Consejería de Educación. En 2014, el porcentaje de alumnado malagueño que abandonaba los estudios antes de cumplir la mayoría de edad era del 26,7%. Cuatro años después esta cifra se reduce al 22% (uno de cada cinco). Casi cinco puntos menos que suponen una merma bastante considerable y una mayor permanencia en el sistema público de enseñanza. 

La matriculación en los dos últimos cursos de la ESO sigue por debajo de la media nacional

Por edad, se observa que los porcentajes de idoneidad sufren una drástica bajada a partir de los 14 años, en la segunda mitad de la ESO, cuando el alumno deja clara su voluntad de querer continuar en el sistema o abandonarlo. A esas alturas, permanecen en la provincia de Málaga el 69,6% de los estudiantes, una cifra idéntica a la media andaluza, pero por debajo de la española (73,1%). Aún más acusado es el abandono a los 15 años, al final de la Secundaria, cuando se llega al 62,8% de permanencia (por encima del conjunto regional, pero por debajo del nacional). 

Si este panorama se compara con el que se tenía en 2014, se comprueba que los últimos cursos de la Educación Secundaria han ganado alumnos y no precisamente porque la demografía haya aumentado (ha ocurrido lo contrario tras la debacle económica). En aquel entonces la tasa de idoneidad con 14 años era del 68,8% y con 15, del 61,5%. Se ha aumentado en más de un punto la primera y algo más en la segunda, que sigue siendo el curso en el que más estudiantes abandonan las aulas. 

En cuanto a la tasa bruta de población que se gradúa en ESO y Bachillerato, en 2014 el porcentaje de la primera era del 70% y el de la segunda (posobligatoria), del 51,6%. No se incluyó en esa tanda el grado medio de los ciclos formativos, que sí aparece en el último informe, donde el porcentaje en Secundaria sube cuatro puntos (74,5%) y también el de Bachillerato (54,2%). Una mejora que se evidencia sobre todo en la etapa preuniversitaria, que las generaciones anteriores habían descartado por la facilidad de encontrar un empleo

Pero el incremento más importante en las enseñanzas posobligatorias concierne a la FP, cuya demanda se ha disparado los últimos años, hasta el punto de que la oferta en bastantes ocasiones no responde al elevado número de peticiones. Aunque no se incluyen datos en 2014, lo cierto es que un 17,6% de la población malagueña con edades comprendidas entre los 14 y 16 años estudia ya un grado medio de ciclos formativos.

Este auge obedece al perfil cada vez más técnico que pide el mercado laboral, donde estas titulaciones tienen más salida a corto plazo. De ahí que una de las modalidades por las que más ha apostado la Junta haya sido la FP Dual, en la que la mayor parte del currículo se desarrolla con prácticas empresariales. Ocho de cada diez alumnos que la estudian logran trabajo al poco tiempo. Buena parte de ellos en las compañías en las que se han formado. 

En comparación con el resto de Andalucía, Málaga es la tercera provincia que menos tasa de abandono educativo presenta (22%). Se sitúa un punto y medio por debajo de la media autonómica (23,5%) y bastante alejada de las que registran los índices más elevados: Almería (40,3%) y Huelva (30,2%). En este caso, Almería ha seguido aumentando los porcentajes hasta casi duplicar la media andaluza. No se olvide el alto grado de población inmigrante que tiene esta provincia, familias en las que aún no ha calado la obligación de escolarizar a sus menores y de que éstos no dejen la enseñanza hasta, al menos, los 16 años. 

A nivel regional, el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, incide en que en la comunidad autónoma “los indicadores de resultados muestran un elevado porcentaje de abandono educativo temprano respecto al porcentaje de la media española (18,3%)”. También destaca que las tasas de idoneidad por edad “son algo más bajas que la media de España”. Maeztu hace hincapié en los alumnos de 14 y 15 años, “en los que Andalucía muestra una tasa menor, es decir, hay menos estudiantes que se encuentran matriculados en el curso que le corresponde”. De igual modo, alerta de que la tasa bruta de graduados es también más baja en Andalucía que la media española, “especialmente en ESO y los ciclos formativos de grado medio”. 

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