Movilidad

El alcalde cede y retrasa el periodo de pruebas de la zona azul en La Unión

  • La presión vecinal logra que De la Torre recule y que ponga en marcha ahora una mesa de trabajo

Operarios pintan la calzada acompañados de agentes de la Policía Local. Operarios pintan la calzada acompañados de agentes de la Policía Local.

Operarios pintan la calzada acompañados de agentes de la Policía Local. / Javier Albiñana (Málaga)

Los vecinos del entorno de la calle La Unión ganan la batalla. Las protestas y el rechazo vecinal de los últimos días han llevado al alcalde a que dé marcha atrás y a que aplace ahora la puesta en marcha del periodo de pruebas de la zona azul en La Unión previsto inicialmente para el 1 de octubre.

En un comunicado de prensa remitido anoche a los medios, el equipo de gobierno aseguraba ahora que no se llevará a cabo esa fase prevista hasta evaluar la puesta en marcha de otras medidas en las que el Consistorio “se ha comprometido a trabajar” durante una reunión que mantuvo ayer con la Asociación de vecinos La Cooperación, Asociación de comerciantes del Centro Comercial Abierto de Cruz del Humilladero y la Plataforma Ciudadana Calle La Unión, contrarias a la medida.

El equipo de gobierno se compromete a crear una mesa de trabajo formada por el área de movilidad y los vecinos y comerciantes de la zona para estudiar la implantación de otras medidas “para potenciar una mayor utilización y rotación” en el aparcamiento subterráneo de Cruz de Humilladero así como el uso de otras fórmulas de transporte mediante la instalación de más aparcamientos para bicicletas y motocicletas en la zona.

Se trata de la tercera ocasión en la que el equipo de gobierno tiene que rectificar y retrasar su implantación. A finales de 2018, y tras una reunión con los vecinos, De laTorre y la entonces edil de Movilidad Elvira Maeso tomaron la misma decisión tras las fuertes discrepancias a las que se tuvieron que enfrentar. El primer intento se produjo en 2016 y ahora el resultado ha sido, de momento, el mismo.

Llama la atención este paso atrás del equipo de gobierno si se analizan las últimas declaraciones realizadas por el propio alcalde, el concejal de Movilidad, José del Río, o la concejala del distrito, Teresa Porras. “Poner el SARE a prueba en Cruz de Humilladero es una demostración de espíritu democrático. No hay ninguna imposición y se trata de una medida provisional para ver si sirve”, aseguró el alcalde.

Una horas antes de ese comunicado, el equipo de gobierno había enviado otro en el que la portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Málaga, Elisa Pérez de Siles, criticaba “el juego sucio del PSOE”. “La implantación del SARE se realiza siempre a demanda, cuando existen peticiones vecinales acreditadas”, señaló.

Lo cierto es que la semana pasada se vivieron momentos de tensión en esta zona de la capital y que los operarios municipales encargados de pintar las calles tuvieron que ser escoltados por la Policía Local para que se produjeran incidentes mayores. En la calle Andarax un hombre repintó de blanco las rayas azules. Por su parte, tanto el PSOE como Adelante Málaga tenían previsto llevar a Pleno su rechazo a la medida. Los socialistas aseguraron que la formación naranja “con su silencio” era “cómplice” de la zona azul en Cruz de Humilladero. El portavoz municipal de Adelante Málaga, Eduardo Zorrilla, instó, junto a un nutrido grupo de vecinos, al equipo de gobierno a que rectificara.

No obstante, el Ayuntamiento siempre ha defendido que su implantación respondía a la petición de la Asociación de Empresarios, Comerciantes y Autónomos de La Unión-Cruz de Humilladero(AECA), que según su presidente, Mario Fernández, llevaban esperando desde 2015. La previsión que manejaba el Ayuntamiento era que el SARE entrara en vigor en octubre en las calles Camino de San Rafael, Andarax, Amarguillo, La Unión, Alfambra, Alagán y Antonio Martelo. 

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