El alcalde de Málaga dice ahora que fue "un error" apoyar la moción de Vox en contra de la regularización de inmigrantes

Una semana después de que la iniciativa se aprobara en el pleno, y tras las críticas del Obispado y colectivos sociales, De la Torre se retracta de lo votado

El obispo de Málaga da un toque de atención al Ayuntamiento por su rechazo a la regularización de inmigrantes

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, durante el último pleno.
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, durante el último pleno. / JAVIER ALBINANA

"Hubo un error". Es lo que ahora dice el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, sobre su apoyo a la moción de Vox en la que se rechazaba la regularización de inmigrantes. El voto a favor del PP permitió aprobar en el Ayuntamiento de la capital una iniciativa en la que, además, se relacionaba la inmigración con la inseguridad, el deterioro de los servicios públicos y hasta con el problema de la vivienda, lo que provocó una reacción en cadena de colectivos sociales y hasta del obispo, que envió un comunicado en el que daba un claro tirón de orejas al equipo de gobierno del PP.

De la Torre se ha retractado de su voto en el Pleno casi una semana después de que se generara la polémica. Lo hizo ayer, en el Consejo Sectorial de las Mujeres, celebrado con motivo del 8M, obligado por las asociaciones de cooperación al desarrollo que dijeron sentir "una gran decepción" y "malestar" por su posicionamiento, y después de que la oposición de izquierdas, tanto Con Málaga como el PSOE, le exigieran una "rectificación explícita" y que pidiera "disculpas".

Ante esto, y después de hacer de forma insistente una defensa de "la inmigración legal, con contrato" que no terminó de convencer a los representantes de los colectivos presentenes en el Consejo, De la Torre dijo: "Eso no justifica que votaramos eso. Se hicieron unas enmiendas, no se aceptaron, y ahí hubo, evidentemente, un error. Si no me aceptan unas enmiendas, tendría que haber votado que no y el tema se hubiera zanjado así".

Solo mencionó la palabra "error" una vez, pero dejó claro que se retractaba de lo que había hecho. Incluso, ante la insistencia de las asociaciones, llegó a afirmar que si era necesario el PP presentaría otra moción para dejar clara su postura: "Si nosotros tenemos que traer una moción nuestra sobre inmigración a este pleno, la traeremos".

De la Torre fue más allá, restando importancia a que la moción de Vox saliera adelante porque, según insistió, "no vamos a cambiar ni un ápice nuestra acción de gobierno" en relación con la inmigración y la cooperación al desarrollo. "Entre lo que se aprueba en el Pleno y lo que luego se haga puede haber una cierta distancia, eso no tiene por qué transformarse en una acción de gobierno directa", afirmó. También dijo, textualmente, que "las regularizaciones se han hecho" -algunas de ellas por parte de gobierno de su partido- y que "hay que seguir haciéndolas"

Como era de esperar, lo dicho por el alcalde ahora no ha gustado nada a Vox, que en Twitter ha afirmado que sus palabras "confirman lo que ya sabíamos: el PP vota una cosa y, tras la presión del Obispado y la izquierda, corre a desdecirse. "Llama error a frenar la regularización masiva de ilegales y promete seguir haciéndola, o lo que es lo mismo, promete dejar que nos sigan invadiendo", señalan, defendiendo que "Málaga no necesita complejos, necesita firmeza y ley".

Hay que recordar que la polémica moción aprobada por el PP y Vox expresaba que el Ayuntamiento de Málaga "rechaza la regularización extraordinaria de más de 500.000 inmigrantes ilegales en España, impulsada por el Consejo de Ministros". El escrito recogía que desde 1985 se han llevado a cabo en España seis procesos extraordinarios para regularizar migrantes y decía que "estas regularizaciones han generado un efecto llamada permanente, debilitando el principio de legalidad, trasladando el mensaje de que el incumplimiento de la ley acaba siendo premiado, desautorizando a quienes cumplen los procedimientos legales, generando tensiones sociales evitables, dificultando la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, incrementando la inseguridad de nuestros barrios y pueblos y deteriorando la convivencia social. Del mismo modo, la inmigración masiva sobrecarga de manera terminal los servicios públicos esenciales, tales como los servicios sanitarios, educativos, de seguridad, transporte, etc.; eleva exponencialmente la presión sobre la demanda de vivienda y auudas al alquiler; y aumenta el gasto de todas las administraciones públicas".

stats