La caída de otro árbol en Huelin destroza un muro de un colegio y una farola

Es el segundo ficus derribado en la misma calle en menos de una semana

Cae un árbol de 15 metros en la barriada malagueña de Huelin sin causar daños personales

Desprendimiento de un muro tras la caída de un árbol en Huelin
Desprendimiento de un muro tras la caída de un árbol en Huelin / Javier Albiñana

El viento y la lluvia, provocada por las borrascas Joseph y Kristin, han dejado numerosas incidencias en la provincia y en la capital. Una de las más graves ha sido la caída este miércoles de un árbol de grandes dimensiones sobre un muro del CEIP Eduardo Ocón, ubicado en la calle Antonio Soler de la barriada de Huelin. Además, se da la circunstancia que es el segundo ficus que cae derribado en menos de una semana en el mismo punto. Ante estos casos, los vecinos han alertado de la peligrosidad que supone tanto para ellos como para los alumnos y padres de este centro. De hecho, la fachada da al patio del recreo y el impacto también afectó a una farola.

"Fue ayer sobre las cinco de la tarde, estaba hablando con una compañera justo en esta calle y cayó el árbol así, partiendo las vallas y todo. No había viento en ese momento, pero supongo que el que ha habido estos días ha afectado al árbol y por eso habrá cedido", ha asegurado a este periódico el enfermero Fernando Pérez, que trabaja por la zona y fue testigo de lo sucedido.

Fernando Pérez, testigo de la caída de un árbol en Huelin
Fernando Pérez, testigo de la caída de un árbol en Huelin / Irene Martín

Pérez ha recordado que "la calle estaba acordonada" tras la caída del otro ficus y que cuando pasó "estaba vacía". Fue él el que alertó a la Policía, que acudió al lugar, también junto a los servicios de emergencias 1-1-2, que recibieron el aviso a las 16:30 de la tarde, y al Cuerpo de Bomberos.

Desprendimiento de un muro tras la caída de un árbol en Huelin
Desprendimiento de un muro tras la caída de un árbol en Huelin / Javier Albiñana

Durante la mañana de este jueves, los servicios del Ayuntamiento de Málaga han trabajado en la calle y han procedido al podado de la parte superior de tres árboles, afectados por el temporal, tras la caída de otro de ellos el pasado jueves sobre un camión de Coca-Cola. "Cuando quitamos un árbol crea un túnel de viento y afecta a los árboles de alrededor. Trabajan en conjunto unos con otros. Estamos haciendo un terciado, un rebaje de la copa en tres árboles para quitar este riesgo y que puedan crear raíces en unos años", ha destacado el técnico arborista Daniel González,.

Vecinos, conscientes de la situación

A lo largo de la calle Antonio Soler, concurrida a media mañana de este jueves, paseaba Francisco Navarro, con su hija, que también va al colegio Eduardo Ocón. "Tenemos un local en otra calle de por aquí y pasa lo mismo. Los árboles están abandonados, llevan como siete años sin podarlos. Los vecinos hemos hecho escritos, recolectado firmas y ni caso. Es un peligro, y aquí el árbol está dentro del patio donde juegan todos los niños. Donde yo trabajo igual, los vecinos escuchan la rama crujir, son árboles enormes y una rama de esas mata a una persona. Los autobuses y los camiones que pasan pegan con la rama", ha asegurado.

Francisco Navarro, vecino de Huelin
Francisco Navarro, vecino de Huelin / Irene Martín

Por su parte, Lioba García, que también vive por la zona, ha asegurado que pasó "cuando estaba el cordón puesto" y, después, cuando "ya había caído el árbol": "Sí o sí tenemos que pasar por aquí. Todos los árboles se ven en mal estado y ya es el segundo que se cae en una semana. Llevan reforzándolo desde Navidad o así pero está claro que no ha sido suficiente. Para aparcar hay que buscar sitios donde no estén los árboles, de hecho una compañera prefiere irse mucho más lejos porque dice que no sabe en qué momento te vas a encontrar sin coche", ha reconocido.

Lioba García, vecina de Huelin
Lioba García, vecina de Huelin / Irene Martín

"Justo el primer árbol está apuntalado con hierros y eso porque se va a caer. No lo veo correcto porque es muy grande y tienen muchísimo tiempo. Habría que quitarlo o podarlo. Ha habido suerte, si llega una criatura a estar ahí, no sé. Yo lo que veo correcto es que haya un mantenimiento. Estamos preocupados y más por los críos, el patio se llena de niños", ha remarcado, por otro lado, Isabel Inés Enríquez, vecina que pasaba por la misma calle.

Isabel Inés Enríquez, vecina de Huelin
Isabel Inés Enríquez, vecina de Huelin / Irene Martín

Así, Carmina Merino, otra residente del barrio que caminaba con su carrito de la compra ha recordado la caída del anterior árbol en la misma calle: "Afortunadamente había un camión y poco tránsito. Fue una suerte que no pasar nada. Del que acaba de caer no sabía nada pero hay una parte del colegio que está despendida y están y están intentando podar los árboles".

Carmina Merino, vecina de Huelin
Carmina Merino, vecina de Huelin / Irene Martín
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