Málaga

Los comedores sociales de Málaga temen el cierre tras el recorte de un 78% de las ayudas

  • Los usuarios han aumentado con la crisis y son más de 6.200 los asistidos a diario en la provincia

  • Las subvenciones de la Junta han pasado de 654.000 euros del año pasado a 148.000

Entrega de alimentos en el comedor social Yo soy tú. Entrega de alimentos en el comedor social Yo soy tú.

Entrega de alimentos en el comedor social Yo soy tú. / Javier Albiñana (Málaga)

Las colas llenan las pequeñas aceras de la calle Moreno Nieto, en Miraflores de los Ángeles. Mujeres, sobre todo, y algunos hombres esperan pacientemente a que el comedor social Yo soy tú les de el táper del día. Lentejas, ensalada, pan, leche para los niños y todo lo que puedan repartir. La entidad supera los 1.450 menús diarios cuando antes del confinamiento su pico más alto fueron 865. Y la demanda sigue creciendo.

Por eso la Plataforma por la Garantía Alimentaria en Málaga no entiende como en un momento de máxima necesidad la Junta de Andalucía ha recortado en un 78% las ayudas a los comedores sociales de Málaga. Esto pone en peligro la continuidad del servicio y de los 40 puestos de trabajo de estas asociaciones.

Estos comedores facilitan cada día ayuda alimentaria a 6.287 personas en la provincia, una cifra que supone un incremento casi del 22% respecto al año pasado, según denuncia la plataforma. La cantidad aprobada por el Gobierno andaluz para la decena de entidades que la forman se eleva 148.190 euros, frente a los 654.954 del año pasado.

“En estas condiciones es prácticamente imposible mantener la atención que prestamos a miles de familias que carecen de recursos”, indican. Y subrayan desde la plataforma que desde que comenzó la pandemia el gasto en alimentación se ha incrementado en más de 163.000 euros. “Nos vemos con mucha más familias necesitadas pero sin recursos para atenderlas”, agregan.

Voluntarios de la asociación Yo soy tú preparan el menú. Voluntarios de la asociación Yo soy tú preparan el menú.

Voluntarios de la asociación Yo soy tú preparan el menú. / Javier Albiñana (Málaga)

"La situación es dramática", dicen desde Naim

Enrique Porras, presidente de la asociación Naim, explica que “este año nos dijeron desde la Junta que se iba a ver mermada la cuantía porque se había destinado el dinero a la tarjeta monedero, que supone 250 euros para la unidad familias pero por un periodo máximo de cuatro meses”. Pero esto no ha servido para solucionar el problema. “La situación es dramática, hay gente que no ha cobrado el ERTE todavía, el ingreso mínimo vital no se ha gestionado en su gran parte, no está llegando nada y muchos no han recuperado su empleo”, indica Porras.

Subraya el presidente de Naim que se reunieron con la delegada de Políticas Sociales, Mercedes García Paine, para exponer la situación. “Nos dijo que no tenían más partida presupuestaria y que habían invertido 17 millones de euros en las tarjetas monedero”. Con las ayudas de la Junta se financia casi el 60% del gasto de las entidades, así que consideran que “con 148.000 euros no tenemos ni para pagar el gas, en Málaga somos entidades pequeñas y estamos en una situación muy delicada”, agrega Porras.

Cocina de Yo soy Tú con capacidad para preparar 1.500 raciones. Cocina de Yo soy Tú con capacidad para preparar 1.500 raciones.

Cocina de Yo soy Tú con capacidad para preparar 1.500 raciones. / Javier Albiñana (Málaga)

Si no fuese por las donaciones particulares y por los socios, la mayoría no podría sobrevivir. En el comedor Yo soy tú tiran hasta de créditos de tarjetas de los que luego tiene que pagar más de un 20% de interés. Para Emilio Gómez lo último sería tener que cerrar. Con la pandemia han montado una nueva cocina y tienen 7 peroles de 75 litros para poder sacar 1.500 raciones que reparten a diario, de lunes a viernes, los 365 días del año.

La demanda se duplica y sigue en aumento

“La demanda casi se ha duplicado y sigue en aumento, estamos desbordados, nos manda gente Cruz Roja, Cáritas, los Servicios Sociales y muchas entidades”, comenta el presidente de la asociación. Siempre ofrecen un plato caliente, pucheros, cazuelas, cremas de verduras, potajes, arroz y un segundo frío, ensaladas, ensaladillas, carne guisada, además de pan y postre.

Bancosol les aporta el 90% de la materia prima, pero tienen que afrontar alquileres, facturas de suministros, dos contratos a media jornada, gasolina de la furgoneta del reparto, material desechable, etcétera. En total, entre 10.500 y 11.000 euros al mes. En su estimación de 2020, los gastos generados alcanzan los 131.000 euros y solo recibieron 15.800 euros del Ayuntamiento de Málaga porque durante los 15 primeros días del confinamiento solo ellos repartieron alimentos.

Emilio Gómez, presidente de la asociación Yo soy tú. Emilio Gómez, presidente de la asociación Yo soy tú.

Emilio Gómez, presidente de la asociación Yo soy tú. / Javier Albiñana (Málaga)

Durante la etapa más dura de la pandemia realizaron seis entregas y entregaron 72.000 kilos de comida. Pero vieron que tener un dispensador y ofrecer comida guisada solucionaba mucho más y podían llegar a más personas necesitadas. “Puedes dar un paquete de garbanzos pero hay familias que no tienen ni gas para cocinarlo, hay muchos problemas energéticos”, comenta Francisca Reina, secretaria de Yo soy tú. Y señala que todos los días pega en su puerta gente nueva.

“Llegan desesperados, se ven sin otra opción, no encuentran ayuda en ningún sitio y vienen hasta de Campanillas”, agrega Emilio. “Vemos situaciones extremas que te rompen el corazón, dijimos que no íbamos a dar más de 1.400 menús pero nos resulta muy difícil decir que no a gente que está en las últimas, que ya no tiene colchón ninguno para aguantar”, agregan los responsables de la asociación.

Voluntarios del comedor social Yo soy tú, en Miraflores de los Ángeles. Voluntarios del comedor social Yo soy tú, en Miraflores de los Ángeles.

Voluntarios del comedor social Yo soy tú, en Miraflores de los Ángeles. / Javier Albiñana (Málaga)

"No se si podremos continuar con el comedor" de Amfremar

“Ahora está llegando mucha familia normalizada que no está acostumbrada a pedir, que nunca se ha visto en esta situación y necesitan una ayuda”, apunta el presidente de Naim, que reparte alimentos a 130 usuarios y asegura que están desbordados. “No entendemos el recorte ahora cuando más falta hace”, añade.

Situación similar están viviendo en la asociación Amfremar, en El Palo. Dan 150 servicios diarios de desayuno, almuerzo y cena para llevar, reparten 90 lotes de alimentos y sirven a 240 familias todos los meses en el economato. “No sé si podremos continuar con el comedor, haciendo mucho sacrificio lo podremos mantener hasta final de año”, afirma Fernando Gutiérrez, presidente de la entidad. La materia prima también les llega desde Bancosol pero tienen algo más de 72.000 euros al año en gastos.

El economato cerrará a finales de mes

Si nada lo remedia, el economato de Amfremar que abastece a 240 familias vulnerables de la zona este de la ciudad tendrá que cerrar a finales de este mes de octubre. Las familias pagan el 25% del precio de compra y tienen un límete de gasto, pero este establecimiento les permite llenar su carro por poco dinero. “Nuestros usuarios se están multiplicando por tres y por cuatro y lo peor de esto es que no tenemos ayuda ninguna, vemos poco interés por parte de la Junta de Andalucía y tampoco del Ayuntamiento, aunque luego tenga 80 asesores y 5 millones en sueldos”, lamenta Fernando Gutiérrez.

“Después de 20 años lo vemos muy oscuro todo esto, cada vez está peor, es desmoralizante que las administraciones no se preocupen por sus propios ciudadanos, tenemos que tirar pidiendo aquí y allí cuando vemos el despilfarro del dinero público en otros sentidos”, agrega el presidente de Amfremar. También indica que llegan todos los días personas “con muchas necesidades, que no tienen a dónde ir, se te cae el alma a los pies cuando los escuchas llorar, esto es un caos”. Las entidades plantean movilizaciones para denunciar a la sociedad su situación.

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