Economía

La compraventa de vivienda se desploma un 10% en Málaga hasta septiembre

  • En los nueve primeros meses del año se han comercializado 22.706 viviendas en la provincia

Una mujer observa el escaparate de una inmobiliaria Una mujer observa el escaparate de una inmobiliaria

Una mujer observa el escaparate de una inmobiliaria / Marilú Báez (Málaga)

El 2019 no está siendo un año positivo para la compraventa de viviendas ni en la provincia de Málaga ni en el conjunto nacional. Se ha puesto fin a una racha ascendente de varios años tras la crisis inmobiliaria que, en el caso concreto de Málaga, se traduce en una pérdida de ventas del 10% en los nueve primeros meses del año respecto al mismo periodo del año anterior.

Entre enero y septiembre se han vendido en la provincia de Málaga 22.706 viviendas, un 9,6% menos, según los datos oficiales publicados esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística. En España se han realizado 384.813 compraventas de viviendas en los nueve primeros meses del año, un 3,2% menos, por lo que la disminución en Málaga es superior a la media nacional. 

Málaga lidera las compraventas en Andalucía acaparando un 30% del total de las operaciones. La segunda provincia, a bastante distancia, es Sevilla con 13.647 ventas entre enero y septiembre, y el resto están por debajo de 10.000. Málaga es, por tanto, clave en el comportamiento del sector inmobiliario andaluz y ha arrastrado la media andaluza a un descenso del 1,6% ya que, aunque de menor forma, ha servido de contrapeso el aumento de operaciones en Sevilla, Huelva, Granada y Almería. 

La quiebra de Lehman Brothers en 2008 fue el detonante de una gran crisis económica y, sobre todo, inmobiliaria que arrastró a todo el sector. En España y particularmente en Málaga fue traumático porque se pasó de unos años de locura en la promoción, construcción y venta de viviendas entre 2002 y 2008 al cierre de numerosas empresas, el despido de miles de trabajadores y la falta de liquidez y solvencia en muchas entidades financieras.

Durante el largo camino por el desierto, los promotores apenas movieron un ladrillo ya que su principal interés era sobrevivir vendiendo los activos que tuvieran para poder pagar las nóminas y seguir funcionando. En esos años el sector de la construcción estuvo en coma y la compraventa de viviendas correspondía prácticamente en su totalidad a vivienda usada. A partir de 2015, con los primeros síntomas de recuperación económica, los promotores empezaron a mirar nuevos proyectos y en los dos últimos años se han puesto en marcha muchas obras tanto en la capital como en la provincia impulsada por promotores clásicos, bancos y fondos de inversión. 

La venta de vivienda usada sigue siendo representando la mayor parte de la tarta en Málaga, el 81%, aunque han caído los dos segmentos. Entre enero y septiembre se han comercializado 18.522 viviendas de segunda mano, un 10,3% menos que en el mismo periodo del año anterior, y 4.184 viviendas nuevas, un 6,6% menos. La incertidumbre económica y el aumento constante del precio frena los bolsillos de muchos posibles compradores, aunque habrá que ver si es un aspecto coyuntural o si pasa a ser algo más serio. 

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