Control horario de los trabajadores

La hora de fichar

  • El Gobierno quiere obligar a las empresas a registrar la jornada que realice cada empleado para evitar fraudes 

  • Desde Málaga, los sindicatos aplauden una medida que las firmas con mayor plantilla ya ejecutan a diario

Un edificio de oficinas visto a través de las cristaleras. Un edificio de oficinas visto a través de las cristaleras.

Un edificio de oficinas visto a través de las cristaleras.

Todavía es una propuesta del Ministerio de Trabajo que no se sabe cómo y cuándo se podrá materializar. Pero, por el momento, sí que se sabe que el Gobierno pretende obligar a todos los trabajadores a que fichen a la entrada y salida y a las empresas que tengan a disposición de la inspección y la Seguridad Social esos datos y los guarden durante cuatro años. La medida, que ha sido bien recibida por los sindicatos y puesta en cautela por la Confederación de Empresarios de Málaga, ya es una práctica habitual en los negocios de mayor volumen de empleados. Es en la mediana y pequeña empresa donde el control de la plantilla es un poco sui géneris. En el fondo, y también en la superficie, se ocultan contratos falsos a media jornada, pagos en negro y fraude en la retribución a la Seguridad Social y al trabajador.

Según los datos publicados por la Agencia Estatal Tributaria, en Málaga en 2017 se contabilizaron 258.000 trabajadores que cobraban menos del salario mínimo interprofesional, inferiores a 707 euros al mes. “Toda esa plantilla están en jornada parcial”, explica Fernando Cubillo, secretario de la unión provincial de CCOO. Y señala que aumentaron en un año (de 2016 a 2017) en 18.000 personas los contratados a jornada parcial. Según las cifras oficiales, el 41% de los empleados tiene una jornada parcial. Pero esto, dice Cubillo, lo que realmente supone es que los contratos no se ajustan a la realidad de las horas trabajadas. “En la contratación parcial es donde se produce mayor fraude”, dice el líder de CCOO Málaga. Y subraya que acogen la propuesta del Gobierno “con mucha satisfacción”.

"Un trabajador no se escaquea, normalmente hay muchísimo más incumplimiento por parte de la empresa que por el empleado"

Para Cubillo es fundamental que las empresas estén obligadas a tener en exposición pública la jornada parcial de sus trabajadores para que cuando llegue el inspector pueda determinar si se incumple o no el contrato. “Se tenía que haber legislado para que la distribución horaria de las jornadas parciales fuesen públicos”, añade y destaca que “el control horario supone un aumento de ingresos para la Seguridad Social y aumentan los derechos del trabajador tanto de pensión como de desempleo”.

“Un control de entrada y salida creemos que es beneficioso siempre para el trabajador. Un trabajador no se escaquea, normalmente hay muchísimo más incumplimiento por parte de la empresa que por el trabajador, la empresa es la que tiene el poder disciplinario”, indica el secretario de la unión provincial de CCOO. Igualmente estima que un mayor control facilita la conciliación familiar y demanda que se hiciera un fichaje telemático para que el registro se hiciese automáticamente en la Seguridad Social.

"Es necesario que se regulen esas horas que se están echando sin ser reconocidas, ni pagadas, ni cotizadas"

Francisco Villodres García, secretario de Empleo y Formación de UGT Málaga, considera la medida como “muy necesaria”. “Es necesario que se regulen estas horas que se están echando sin ser reconocidas, ni pagadas, ni cotizadas”, señala. Desde este sindicato piden que se ejecute de forma rigurosa, que los datos estén a disposición de las plantillas, de los enlaces sindicales y de la inspección.

“Los datos se tienen que pasar a disposición de la Seguridad Social para que quede constancia de ese número de horas que se echan y no estén en ningún sitio, creemos que esto va a hacer que se frene la precariedad laboral que tenemos en contratos a tiempo parcial, que realmente se echen las horas que tienen por contrato y si no es así que se regulen”, considera Villodres García.

Control horario de los trabajadores. Control horario de los trabajadores.

Control horario de los trabajadores. / Rosell

Considera el responsable de Empleo y Formación de UGT que es en la pequeña y mediana empresa donde habrá mayores problemas para poner en marcha la medida, ya que en ellas no es habitual que los trabajadores fichen. “En estos negocios no es habitual el control, pero es en estas empresas donde se exceden más del horario de contrato, por lo que se tienen que habituar y darle normalidad a las situaciones que se generan, se tienen que quedar reflejadas porque, en la mayoría de los casos, se pierden”, opina Villodres García. Y eso lleva una repercusión añadida, que ni se cobra, ni se cotiza ni se puede conciliar con la vida familiar en muchas ocasiones.

"El calado de esta medida será importante en el ámbito de las relaciones laborales en nuestro país"

El líder sindical de UGT asegura que son las firmas las que “están haciendo es un mal uso de sus trabajadores no respetando los horarios de los contratos, las empresas son las que tienen que ponerse las pilas en esto”. Eso sí, destaca que hay sectores que por su actividad sería complejo el control de horas, “pero eso tendría que quedar reflejado en la propia ley, transporte, reparto, igual tendrían más dificultad pero tendrían que establecerse fórmulas para que el control lo hiciesen todas las empresas”, subraya Villodres García.

La Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) muestra aún su “cautela” ante la propuesta del Ministerio. “Nuestra posición a día de hoy es de prudencia a falta de conocer una propuesta concreta y detallada que poder valorar adecuadamente”, considera Natalia Sánchez, vicepresidenta ejecutiva de la CEM. “El calado de esta medida, en función del alcance que se le pretenda dar, será importante en el ámbito de las relaciones laborales en nuestro país”, estima Sánchez y señala que “su puesta en marcha podría precisar, entre otras cuestiones, una modificación del propio Estatuto de los Trabajadores e incluso habría que estudiar las implicaciones en materia de Protección de Datos de los propios trabajadores, por lo que podría hacer falta una mayoría cualificada para su aprobación parlamentaria”.

En cualquier caso y desde la perspectiva empresarial, la vicepresidenta de la CEM afirma que “estamos dispuestos a que, una vez se realice un planteamiento formal de la propuesta en la Mesa de Diálogo Social, la analicemos con rigor y hagamos nuestras aportaciones”.

Desde una firma tecnológica a una cadena de supermercados

En empresas como Freepik, que ya cuenta con una plantilla de 110 trabajadores, cada empleado ficha en un programa informático al que se conectan para realizar sus tareas diarias. Para facilitar la conciliación, para optimizar la organización de cada caso concreto, se ha fijado una franja obligatorio de permanencia y el resto, hasta cubrir las ocho horas, cada uno se lo reparte de forma flexible. “Tenemos una franja horaria obligatoria por la mañana de 9:30 a 13:30 ó 14:00 en la que intentamos coincidir todos para reunirnos, para hacer trabajos de equipo y el resto del horario es flexible siempre que haya una continuidad”, comenta Pablo Blanes, co fundador de Freepik. Así, en esta firma tecnológica, desde primeras horas de la mañana hasta las 21:30 o las 22:00 hay trabajadores que se ajustan su jornada laboral en función de sus necesidades.

"El control es más organizativo que de vigilancia, cumplen más, hay una mayor confianza y ellos mismos optimizan su tiempo"

Lo que nos importa es el objetivo, nos da igual si trabajan presencialmente en la oficina o hacen una parte en remoto desde casa”, dice Blanes y asegura que depende mucho de las funciones y tareas de cada uno que se necesita mayor o menor tiempo en la oficina. “La parte de programación, la parte técnica, requiere más presencialidad, son trabajos muy de equipo y tener una proximidad, contar con tus compañeros al lado es fundamental. Un diseñador, por ejemplo, podría estar en su casa”, explica el co fundador de Freepik e indica que “el control es más organizativo que de vigilancia”.

“Cumplen más, hay una mayor confianza y ellos mismos optimizan su tiempo, el hecho de que estén físicamente aquí es importante pero no es la clave, lo fundamental es la productividad y llegar a una metas, ahí es donde hacemos el esfuerzo”, concluye Pablo Blanes.

En los supermercados Maskom cuentan con una plantilla de 720 personas, un 80% mujeres. Aquí, las necesidades de conciliación son bastante altas y por eso hay infinidad de modelos de contratos desde las 40 horas semanales a la media jornada. Para llevar el control, “Tenemos una hoja en cada uno de los centros donde firman los trabajadores a la hora de entrada y de salida”, explica el propietario de Maskom, Sergio Cuberos.

"Hace años que controlamos las horas, si alguien echa alguna más la descansa antes de los siguientes 15 días"

Este documento “es público y eso es lo que entregamos a la inspección”, agrega. Cada empleada “tiene un turno, de 40, de 30 horas, de 28, de mañana, de tarde, algunas tienen turno partido y otras intensivos, una semana de mañana y otra de tarde”, indica Cuberos. “Nosotros ya controlamos las horas, si alguien echa alguna hora más lo que hace es que la descansa, antes de los siguientes 15 días”, agrega el empresario malagueño y asegura que se ha hecho un esfuerzo para adaptarse a las necesidades de los empleados. Como llevan varios años con este tipo de controles, afirma que si se implanta la medida propuesta por el Gobierno “no nos afectaría”.

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