Desahuciados denuncian "actos violentos" de empresas de 'desokupación'

Las plataformas antideshaucios denuncian los actos violentos que reciben de "empresas de desokupación"

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Mandy, Mónica Pérez, Laura Morón y Francisco Álvarez (de izquierda a derecha)
Mandy, Mónica Pérez, Laura Morón y Francisco Álvarez (de izquierda a derecha) / Ángela Téllez
Ángela Téllez

Málaga, 01 de agosto 2022 - 06:16

Las organizaciones Abanico Solidario, Plataforma de Afectados por Hipotecas y Stop Desahucios denuncian los actos violentos que sufren las personas que están a punto de ser desahuciadas por las llamadas "empresas de desokupación" que actúan al margen de la ley, utilizando en su publicidad “empresa recomendada por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado”. Algunas de estas víctimas se han visto acosadas, violentadas e incluso agredidas por estas empresas, denuncian.

Entre ella se encuentra Laura Morón. “Yo lo que no quiero es que esto le vuelva a pasar a gente que no tiene adonde ir como me pasó a mí”, añade. “Ya no tengo miedo, quiero dar la cara”.

El problema de Laura comenzó cuando la echaron de su antiguo trabajo y solicitó una ayuda para poder seguir pagando el alquiler: “Me dijeron que necesitaba llevar el contrato, que eran un par de firmas y ya estaba. Cuando me puse en contacto con mi casero para no faltar al pago, me dicen que no tienen el alquiler declarado. Aquí ya no puedo pedir la ayuda para pagarle, porque sin esa declaración yo no podía pedir la ayuda para seguir pagando”.

Es en ese momento cuando estas “empresas de desokupación” llegan al domicilio de Laura: “A mí me llamaban, me echaban líquidos extraños por debajo de la puerta, me quitaron las llaves de mi casa, me aporreaban la puerta, me chillaban, me insultaban”, explica.

A Laura le dieron 15 días para abandonar el domicilio y durante este tiempo, estas empresas se quedaron fuera del domicilio, incluso amenazando con no dejarla entrar de nuevo para que pudiera terminar de recoger sus cosas.

“Una mañana se presentaron a las 9:00 y ya fue un escándalo. Mis nietos estaban dentro y no paraban de aporrear la casa. Fue cuando vino Abanico Solidario y me sentí más arropada”, asegura Laura. “Al final llegó uno de ellos, haciéndose el chico bueno y queriendo dialogar, les enseñé el papel de lo que iba a cobrar y cuándo y por qué no podía pagar antes. En ese momento se acabó el diálogo y llegaron a romperme las persianas.”

Además de no estar declarado, el local donde vivía Laura no tenía seguro de habitabilidad: “El local que yo tenía alquilado como casa tenía una ventana, la puerta y poco más. Para que te imagines si a mí se me incendiaba la cocina yo no tenía paso para poder salir de mi casa”.

Es muy triste que estemos llegando a estos extremos, pero en el poquito tiempo que me quede voy a luchar contra esto, no le temo siquiera las represalias que pueda tener esta gente conmigo”, concluye Laura.

Otra de las víctimas de estas empresas ha sido Mandy, la cual no llegó a ser desahuciada, ya que firmó un papel en el que alegaba que se iba voluntariamente de la vivienda. “A mí me dieron 15 días y al día siguiente ya estaban ellos allí. Me dijeron que no se iban a mover de allí”, alega Mandy. “Mi hija fue a pedir ayuda y ya no la dejaron entrar. Firmé el papel porque es menor y estaba fuera”.

Mandy y Laura, víctimas de empresas de desokupación
Mandy y Laura, víctimas de empresas de desokupación / Ángela Téllez

Mónica Pérez, presidenta de Plataforma de Afectados por Hipotecas, explica que ya llevan tiempo viendo a este tipo de empresas escudadas bajo este lema. “Nosotros venimos a denunciar más las formas en las que se hacen, se puede hacer de mediadores como hacemos nosotros, sin que haya violencia de por medio. Hemos intentado tener diálogo con ellos muchas veces y les da igual”, alega Mónica.

Francisco Álvarez, presidente de Abanico Solidario, ha querido recalcar la diferencia que hay entre las personas que ellos defienden y un okupa: “En todo caso ellos son usurpadores, porque han dejado de pagar, pero han tenido su contrato y no han entrado con violencia para quedarse allí. Es importante que se sepa esta diferencia, porque nosotros no defendemos que alguien entre en una propiedad con violencia”.

Estos ataques se siguen sucediendo en la ciudad de Málaga y tanto las organizaciones, como los afectados, piden que, al menos, estas empresas dejen de hacer publicidad diciendo "cosas tan graves como que están avaladas por los cuerpos de seguridad del Estado”.

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