Málaga

El disparatado coste del Metro de Málaga en el año del coronavirus

  • Cada uno de los 3,6 millones de viajeros que se subieron al ferrocarril urbano en 2020 le costó a la Junta una media de 20,7 euros 

  • El nuevo contrato obliga a la Junta a inyectar 640 millones a la explotación del suburbano hasta finales de 2027

Reparto de mascarillas en el interior de uno de los vagones del Metro de Málaga. Reparto de mascarillas en el interior de uno de los vagones del Metro de Málaga.

Reparto de mascarillas en el interior de uno de los vagones del Metro de Málaga. / Javier Albiñana

2020 es, por razones obvias, el peor año en la aún muy reciente vida del Metro de Málaga. Los efectos del coronavirus y las medidas adoptadas en este tiempo para intentar frenar su expansión han provocado un desplome sin paliativos en su demanda de viajeros. La cifra final, 3.626.084 pasajeros, es el más fiel exponente de hasta dónde alcanza la herida. Esto es un 47% menos que en 2019, cuando la pandemia ni se imaginaba. En términos absolutos, 3.247.916 usuarios menos.

Pero, al mismo tiempo, 2020 ofrece una fotografía objetiva y ajustada de las consecuencias que los incumplimientos reiterados en los plazos de construcción de las líneas 1 y 2 y su puesta en funcionamiento tienen sobre las arcas de la Junta de Andalucía. Si la incidencia se deja notar de manera evidente desde la entrada en servicio parcial del ferrocarril urbano, el pasado ejercicio la huella fue mayúscula. 

Un simple dato para confirmarlo. Cada uno de los viajeros que se subió al suburbano malagueño el año pasado costó de media a la Administración regional 20,6 euros. A modo de comparación, el valor fijado para el uso de este medio de transporte es de unos 0,82 euros. Un parámetro económico que nada tiene que ver con los ejercicios anteriores, en los que siempre estuvo rondando los 12 euros.

La magnitud de la losa económica que hoy por hoy genera el Metro en las cuentas andaluzas tiene relación directa con las condiciones fijadas en el contrato de concesión del proyecto, que garantiza a los socios encargados de la explotación unas aportaciones millonarias sea cual sea el número de pasajeros real. Una suma con la que el Gobierno andaluz compensa a Metro de Málaga por la imposibilidad de mover la demanda de viajeros pactada, situada en unos 20,7 millones, dado el retraso en completar la red ferroviaria contemplada.

Los presupuestos regionales fijaron para el año pasado una aportación de 75 millones de euros, suma que, a pesar de las evidencias del coronavirus y de la caída de la demanda, fue abobada en su integridad, según confirmaron fuentes de la Consejería de Fomento. Esta partida permitió sufragar los costes vinculados al mantenimiento de la red y al abaratamiento del trayecto, muy superior sin las subvenciones fijadas. 

Pero además contiene, como parámetro añadido en el contrato revisado en 2014, una inyección obligatoria con la que se indemniza por los pasajeros que no se pueden transportar. Tomando en consideración la cantidad aportada y relacionándola con la demanda real al final de 2020, el dato es aplastante: 20,7 euros por pasajero.

Es de prever y de esperar que la situación mejore con el avance de 2021, en el que la presencia del Covid, lejos de disminuir, va en aumento respecto a los últimos meses de 2020. Esta es una variable incierta; no lo es la obligación que tiene sobre sí la Junta de aportar este nuevo ejercicio 83,7 millones a la concesión, sea cual sea el funcionamiento del ferrocarril urbano.

Si se toma en consideración el periodo transcurrido desde que los trenes echaron a andar, a finales de julio de 2014, el coste medio por pasajero transportado es de 11,4 euros. Un valor resultado de vincular los 39,7 millones de usuarios que han hecho uso del Metro en estos algo más de seis años y medio y los más de 451millones de euros abonados en este intervalo de tiempo por la Junta en el marco de las relaciones contractuales con sus socios.

Un escenario que tendrá prolongación aún durante varios ejercicios. En concreto, al menos hasta finales de 2027, que es cuando, según los últimos planes de la Administración regional, deberá llegar el ferrocarril urbano bajo tierra hasta el entorno del Hospital Civil. No obstante, el escenario clave será el de finales de 2022, cuando, si se cumplen los compromisos d la Consejería de Fomento, el Metro deberá alcanzar la Alameda Principal. 

De ello queda constancia en la última modificación del contrato de concesión rubricado meses atrás por la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, y el presidente de Metro de Málaga, Francisco Gambero. El documento confirma que la Junta estará obligada a abonar 640 millones entre 2021 y 2027 a razón de: 81,5 millones en 2021, 85,7 millones en 2022, 88,5 millones en 2023, 91,6 en 2024, 94,4 en 2025, 97,5 en 2026 y 100,7 en 2027. Y abre la puerta a que, en el supuesto de que no se logre llegar al Civil en los plazos contemplados, el denominad periodo transitorio se prolongue de manera automática hasta 2030, con aportaciones añadidas de 104,2 millones en 2028, de 107,5 millones en 2029 y de 110,8 millones en 2030.

El nuevo contrato fija estimaciones de pasajeros para algunos de estos ejercicios. En concreto, para 2022 considera posible que la demanda alcance los 7.859.036 pasajeros, lo que fijaría el coste medio en unos 10,9 euros. No sería hasta 2028 cuando, una vez completada la red, se alcanzaría el pico mayor, con 22.620.339 pasajeros.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios