La economía sumergida se dispara ocho puntos en Málaga con la crisis
Un estudio de los técnicos de Hacienda señala que el fraude en 2012 ya representaba el 28,6% del PIB local alcanzando casi los 8.000 millones de euros El alza es general en España
La economía sumergida en Málaga se ha disparado desde el comienzo de la crisis. La provincia ha aumentado 8,1 puntos porcentuales, hasta situarse en el 28,6% del PIB al cierre de 2012. Traducido a euros, eso supone que en Málaga hay en torno a 8.000 millones de euros ocultos, no declarados a Hacienda, según recoge el informe La economía sumergida pasa factura. El avance del fraude en España durante la crisis, presentado ayer por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) y dirigido por el profesor Jordi Sardà de la Universitat Rovira i Virgili.
En el resto de Andalucía, Almería, con un 33,5%, destaca como la provincia de España donde más dinero se mueve sin aflorar. En la región, también Granada (32,1%) y Córdoba (30,6%) superan el 30%, mientras que Sevilla (27%) y Huelva (26%) se sitúan, junto con Málaga (28,6%), por debajo de la media.Según se desprende de este estudio, la tasa de economía sumergida andaluza supera en casi cinco puntos a la nacional, que se sitúa en el 24,6%, superando los 253.000 millones de euros, 60.000 más que al inicio de la crisis. La actividad económica en negro aumentó de media unos 15.000 millones de euros anuales desde el inicio de la crisis en 2008, cuando la tasa de economía sumergida se situó en el 17,8% del PIB. En 2009, considerado como el momento más duro de la recesión, el dinero oculto se disparó en más de 27.000 millones de euros, tanto como los dos ejercicios siguientes juntos.
Este importante incremento se debió en gran medida, según el informe, al efecto "arrastre" provocado por el boom inmobiliario, ya que en los años previos la economía española había dependido demasiado de ese sector y esa situación fue imposible de cortar por lo sano en los primeros momentos de la crisis.
A esto le siguieron otras causas, como el espectacular repunte del paro, subidas de impuestos que no fueron acompañadas por un eficiente control tributario y la multiplicación de casos de corrupción política y empresarial.
A todo esto se suma el masivo uso de billetes de 500 euros en España, que representa el 73,7% del efectivo en circulación y el 14% del valor de todos los billetes de 500 que se manejan en la zona euro. Estos billetes son el instrumento preferido por los defraudadores para saldar operaciones al margen del fisco.
El estudio muestra cómo la crisis ha incidido de forma desigual en los diferentes rincones del país. Así, Madrid registra una tasa de economía sumergida "llamativamente baja", del 17,3% de su PIB, la más moderada del país. Este fenómeno se explica por la elevada concentración de grandes empresas nacionales y extranjeras y grandes fortunas, que concentran los ingresos tributarios de sus actividades en esta provincia, mientras que gran parte de su negocio se genera en otras autonomías.
En un análisis territorial, el mayor aumento del fraude se registró en aquellas autonomías más castigadas por el colapso del ladrillo y el desempleo. Además de Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Canarias y parte del Levante español son las regiones con más economía sumergida, aunque el fenómeno también se deja sentir con intensidad en zonas tradicionalmente con un menor dinamismo económico, como las zonas rurales y de interior de Galicia y Castilla y León.
Sin tener en cuenta los efectos dramáticos de la crisis, este estudio pone de manifiesto que hay zonas geográficas en las que la economía sumergida es un mal endémico, como es el caso de Ávila, Albacete, Orense y Toledo, todas ellas de interior y menos dinámicas. En el lado contrario se sitúan Madrid, Tarragona, Lérida, Barcelona, Zaragoza y La Rioja, con menos fraude que la media en el periodo que va del año 2000 al 2012.
A lo que sí ha contribuido la crisis es al incremento de la brecha de economía sumergida entre provincias, que ha pasado de un máximo de 7,3 puntos entre la que más fraude tenía y la que menos a principios de 2000 hasta los 15,1 puntos de 2012. Esto demuestra, según el informe, que la época de vacas flacas ha golpeado a cada territorio según su estructura económica.
Para hacer frente a todos estos desafíos originados por la economía sumergida, Gesth
a propone, entre otras medidas, conocer la verdadera dimensión del fraude a través de estudios oficiales realizados por entidades independientes, algo que hasta ahora no encargó ningún gobierno.
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