La firma del contrato de Art Natura se hizo sin ver todas sus colecciones
Municipal
El que fuera jefe de Alcaldía duda de que algún responsable municipal las comprobase. El alcalde propuso en 2009 "afinar" el museo de 20.000 a apenas 4.000 metros cuadrados.
La comisión de investigación de Art Natura sigue dejando al descubierto las costuras del traje diseñado por el Ayuntamiento de Málaga para Royal Collections, promotora del Museo de las Gemas. Javier Ferrer, quien fue mano derecha del alcalde, Francisco de la Torre, en los años en que se gestó el acuerdo para la llegada a la capital de este equipamiento, confirmó ayer que nadie del Consistorio vio la colección completa de joyas, piedras preciosas y tapices, entre otros elementos, que el socio privado ponía a disposición del proyecto antes de que se firmarse el contrato.
Sobre la base de este acuerdo, rubricado a finales de 2006, el Ayuntamiento se obligó a abonar un canon anual de 1,2 millones de euros (sin IVA) a Royal Collections (de los que se abonaron cinco ejercicios) para la puesta en servicio de un museo que, tras el fracaso del mismo, apenas abrió dos horas. De esta suma, del orden de 700.000 euros estaban vinculados al canon que se pagaba a las empresas por la puesta a disposición de los objetos que iban a formar parte de las colecciones.
Sin embargo, de acuerdo con el testimonio dado por Ferrer en la comisión, nadie de la Casona del Parque comprobó de manera detallada el contenido de la muestra. "Antes de la firma del contrato no vi la colección al completo", confirmó ante las preguntas realizadas por los grupos de la oposición, al tiempo que añadió: "No me consta que nadie lo hiciese".
Y ello a pesar de que meses antes de que concluyesen las conversaciones de las que manó el contrato de Art Natura, el ex coordinador general del Ayuntamiento acompañó al alcalde y al entonces concejal de Cultura, Diego Maldonado en una visita a Valencia, donde estaba asentada Royal Collections. Allí, según precisó, "pudimos ver dos salas con colecciones expuestas", si bien admitió que las mismas no incluían todas las piezas que iban a ser posteriormente objeto del contrato.
La pasividad municipal en los orígenes del proyecto contrasta con el interés mostrado por el que fuera concejal de Cultura Damián Caneda, quien se incorporó a la Casona del Parque a mediados de 2011. Cuando asumió el cargo, dijo ayer, pidió no solo justificación de muchas de las facturas entregadas por las empresas, sino que reclamó conocer en primera persona la colección.
En el viaje a Valencia al que aludió Ferrer, éste dijo creer que también estuvo presente el que ex secretario de Estado de Cultura, Miguel Ángel Cortés, al que se apunta como el "conseguidor" y "mediador" entre el Ayuntamiento y Royal Collections. Aunque Ferrer no apuntó directamente al actual senador por Valladolid como la figura que gestó el acercamiento entre las partes, sí aludió la existencia en su día de "comunicaciones" con la Secretaría de Estado de Cultura en las que, dio a entender, se trató el asunto de Art Natura.
Donde sí estuvo presente Cortés, en el año 2009, fue en una reunión clave en el devenir futuro de un proyecto que ya por aquel entonces empezaba a dar muestras de fractura. En la línea de lo ya explicado por el portavoz de Royal Collections, Fulgencio Alcaraz, Ferrer confirmó un encuentro en el que participaron él, el alcalde, Cortés y el propio Alcaraz y en el que se abordó la posibilidad de "afinar" la superficie destinada al museo, rebajándola de 20.000 a 4.000 metros cuadrados. La propuesta fue descartada por la promotora. El planteamiento del equipo de gobierno, tres años antes de que se resolviese definitivamente el acuerdo entre las partes, no evitó que desde las arcas municipales se siguiese abonando el canon de 1,2 millones a la empresa.
Ferrer también fue interpelado por las condiciones en las que se firmó el contrato, sin incluir garantía alguna que salvaguardase los intereses municipales. Sobre ello, señaló: "en ningún momento recibí ninguna indicación técnica de que hubiese que poner algún aval o garantía".
Tras apuntar al promotor como responsable de la ruptura final del acuerdo, defendió el acción del Consistorio. "El Ayuntamiento puso mucha buena fe y generosidad en el proyecto, que era ilusionante, que tuvo un gran apoyo de la sociedad y que estaba en el meollo de Carretera de Cádiz, una zona a la que hacía una gran aportación".
Caneda tacha de "iluso" a Alcaraz y dice que "pedía dinero para irse"
El ex concejal del PP de Cultura Damián Caneda, el otro de los dos comparecientes que ayer participó en la segunda sesión de la comisión de investigación de Art Natura, tildó de "iluso" al responsable de la promotora del museo, Fulgencio Alcaraz, del que dijo que "pedía dinero por irse; quería resolver el contrato , pero que se le indemnizara". Incluso, llegó a indicar que le reclamó hasta 2,6 millones de euros a modo de lucro cesante, a lo que sumar otras partidas, para cancelar de manera amistosa la relación contractual entre las partes. "No quería llegar a acuerdos, sólo me hablaba de dinero", apostilló, acción frente a la que opuso el intento municipal por acercar posturas y tratar de reconducir la situación. Asimismo, defendió el proceder del Ayuntamiento en los retrasos en la entrega de los edificios de Tabacalera, que relacionó en buena medida con los modificados planteados por el propio Alcaraz. No obstante, el ex edil del PP sí cuestionó el contrato firmado. "Lo que se firmó no tenía mucho sentido común; Alcaraz era un iluso, su plan de museo no tenía mucho sentido, con un número de visitantes a todas luces imposible", destacó, al tiempo que añadió: "no digo que no fuera un proyecto bonito, pero tenía problemas, incluso, de concepción, era un museo de 20.000 metros cuadrados".
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