Un hombre, con traumatismo craneoencefálico severo tras sorprender a un ladrón intentado robar en su vehículo en Málaga
La víctima encontró al agresor dentro de su coche
Cuatro encapuchados irrumpen en un bar de Ardales y roban la máquina tragaperras: “Por la noche esto es un pueblo fantasma”
Un hombre de 36 años permanece en un centro hospitalario de Málaga por un traumatismo craneoencefálico severo tras recibir una paliza cuando sorprendió a un ladrón dentro de su coche.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes sobre las 15.45 horas en la zona de Guadalmar, según han confirmado a EFE fuentes policiales, que han precisado que la investigación está abierta para intentar detener al presunto autor de los hechos.
De las pesquisas policiales se desprende que el ladrón se valió de un puño americano para golpear al dueño del coche, según ha adelantado El Español.
La investigación está a cargo del grupo de Homicidios de la Policía Nacional.
Robo en Ardales
Por otra parte, Ardales ha sido escenario de un robo nocturno en uno de sus establecimientos hosteleros. “Por la noche esto es un pueblo fantasma”, sentencia el hijo del dueño del bar afectado, que denuncia la falta de vigilancia especialmente cuando cae la noche. En su caso, cuatro personas irrumpieron encapuchadas y escaparon con la máquina tragaperras y el dinero que contenía la caja registradora. En total, se hicieron, calcula la víctima, con un botín que roza los 2.000 euros.
Sucedió la noche del jueves al viernes, cinco horas después de que el responsable cerrara sus puertas. Fue la cocinera del negocio la que, alertada por los ruidos, se percató del asalto. Hacia las 3:00 de la madrugada los ladrones manipularon las tres puertas del local para acceder al interior. Según el testimmonio de la familia, primero fracturaron los candados de la puerta exterior de hierro para, a continuación, forzar las otras dos puertas, una de ellas a patadas, según la víctima.
“El bar tiene varios accesos: uno de ellos lo cerramos con llave y, otro, que es de hierro, con candados. Los forzaron todos”, explica el hijo. La cámara de seguridad no pudo cumplir su función aquella noche -estaba rota- y el local no contaba con sistema de alarma en ese momento.
Dentro del negocio ya no quedaba nadie. “Nuestra cocinera vive al lado. Al oír el ruido pensó que se había quedado dormida y cuando vio la hora supo que era de madrugada. Entonces se asomó y lo vio todo”, relata. La mujer avisó inmediatamente a los propietarios, que acudieron al bar. Sin embargo, cuando llegaron los ladrones ya habían abandonado el lugar. “Sacaron todo en cinco minutos”, aseguran los familiares.
Temas relacionados
No hay comentarios