Investidura de nuevos doctores por la UMA La celebración del conocimiento

  • La UMA reconoce a 372 nuevos doctores, el 56% de ellos mujeres

  • El rector Narváez reivindica el valor de la universidad pública: "nunca es el problema, siempre es la solución"

Nuevos doctores por la UMA con sus respectivos birretes laureados de sus facultades. Nuevos doctores por la UMA con sus respectivos birretes laureados de sus facultades.

Nuevos doctores por la UMA con sus respectivos birretes laureados de sus facultades. / Javier Albiñana

Desde hoy, 372 personas pueden reconocer a la Universidad de Málaga como su alma máter en calidad de doctores. La memoria, la constancia, la inteligencia y la curiosidad son las cuatro cualidades básicas de que impulsan a defender una tesis doctoral, lograr el grado académico más distinguido y permitir el avance racional –o al menos, razonable– de la civilización. A su vez, la lógica para contrastar el conocimiento, la ética para el respeto y la humildad, y el método científico son los tres conceptos que definen la esencia de la universidad y su misión en la sociedad.

Estas son algunas de las palabras pronunciadas en la laudatio, una intervención pública en la que se destacan y ensalzan los estudios y reconocimientos de los doctorandos. En este caso, ha corrido a cargo del vicerrector de Estudios de Posgrado, Gaspar Garrote, quien ha incidido en que la Universidad malagueña ha cumplido su tarea como madre intelectual a la hora de alumbrar el conocimiento a los nuevos doctores y a la sociedad que sabrá aprovechar su talento. 

Refiriéndose a los nuevos reconocidos, les ha dicho: “después de haber aplicado las tres claves del éxito -trabajar, trabajar con autoexigencia y trabajar con rigor-, os habéis probado que podéis confiar en vosotros mismos”. Al tiempo, ha animado a los doctorandos a cumplir con el adagio que se le atribuye a Aristóteles, Platón y Leonardo da Vinci, según el cual “El verdadero discípulo es el que supera a su maestro”.

Los nuevos doctores reciben un birrete de su facultad, unos guantes blancos y un diploma

El evento, que ha tenido lugar esta tarde en el Paraninfo del Campus de El Ejido, ha estado cargado de protocolo tradicional universitario. Una representación de los 98 doctores que defendieron su tesis en el curso 2016/2017 -44 mujeres y otros tantos hombres- han acudido al evento para recibir los birretes laureados del color de cada facultad o centro de estudio, unos guantes blancos que hacen referencia a la pureza y un diploma acreditativo. Esta paridad no ha sido así en los trabajos presentados, de los que 209 fueron firmados por mujeres, un 56% del total de tesis defendidas.

El rector de la UMA, José Ángel Narváez, coloca el birrete a una doctora de la Facultad de Medicina. El rector de la UMA, José Ángel Narváez, coloca el birrete a una doctora de la Facultad de Medicina.

El rector de la UMA, José Ángel Narváez, coloca el birrete a una doctora de la Facultad de Medicina. / Javier Albiñana

El doctor José Antonio Jiménez López, de la Facultad de Estudios Sociales, ha prestado promesa de fidelidad en representación de todos sus compañeros. Siguiendo la tradición, lo ha hecho en latín clásico y sobre el Libro de la Ciencia.

El rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez, ha pronunciado el último discurso de la tarde donde ha defendido el valor de la universidad pública. “”A quienes hoy cuestionan su utilidad, les invitaría a que os conocieran [a los doctores], a que conocieran vuestro trabajo y vuestro esfuerzo”, ha argumentado, explicando que de esta manera “comprenderían que las universidades no son solo meros centros de formación, sino lugares donde se investiga para crear conocimiento, donde se innova”. “La universidad pública nunca es el problema, siempre será la solución”.

Se ha referido el rector a dos de los puntos distintivos de la universidad pública, la ética y los valores, “sin los cuales no se puede alcanzar el mérito y el reconocimiento”. También ha criticado la “fuga de cerebros”, defendiendo que los países necesitan medios económicos pero, sobre todo, “talento para avanzar, crecer y hacer sociedades mejores y más fuertes”.

“Una cosa es que vuestro conocimientos os proyecten hacia un mundo civilizado, y otra bien distinta es que el esfuerzo humano y social de este país se disuelva en ese mundo”. Por ello, ha recordado que las grandes potencias mundiales “saben que por encima de cualquier contingencia, el valor de la universidad pública determinará el valor y la potencia en el futuro”.

La ceremonia de investidura ha estado acompañada por el Coro de la Universidad, quienes han interpretado al comienzo del acto el Veni Creator, continuando con el Canticorum Jubilo y finalizó con el himno universitario por excelencia: el Gaudeamus Igitur.

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