Investigación

La asociación que cambió la investigación y atención del cáncer

  • Catorce voluntarios de AIOM han conseguido dotar a Málaga de tres aparatos imprescindibles para diagnósticos y tratamientos oncológicos personalizados

Junta directiva de AIOM con el alcalde y el investigador del CNIO David Olmos. Junta directiva de AIOM con el alcalde y el investigador del CNIO David Olmos.

Junta directiva de AIOM con el alcalde y el investigador del CNIO David Olmos.

El oncólogo Emilio Alba lo explica claro con un ejemplo: no todas las personas usan calzado del 38. Cada una tiene un número diferente y hay que darle el que se adapte a su pie. Con los tratamientos frente al cáncer pasa lo mismo. Deben ser personalizados para tener mayor nivel de éxito.

De ahí la importancia del trabajo de la Asociación para la Investigación Oncológica Malagueña (AIOM). Con donaciones, colaboraciones altruistas y mucho esfuerzo ha conseguido, desde su nacimiento en 2014, dotar a la provincia de tres equipos imprescindibles para que los oncólogos hagan diagnósticos y tratamientos personalizados. De su labor no sólo se ha beneficiado la investigación frente al cáncer sino la propia asistencia, ya que más de 600 pacientes han recibido una atención individualizada gracias a las conclusiones de esos estudios.

AIOM, con la ayuda del Ayuntamiento de Málaga, compró en 2015 un secuenciador que costó casi 100.000 euros. Y en 2018, otro por casi 30.000. Por último, incorporó otro mediante leasing que cuesta cerca 300.000 euros. Son estos aparatos los que permiten descifrar la información genómica del tumor para que cada paciente reciba el tratamiento más adecuado y efectivo a su cáncer. La asociación cedió los equipos al Centro de Investigaciones Médico Sanitarias (Cimes) de la Universidad de Málaga (UMA). Se ubican en el Laboratorio de Biología Molecular del Cáncer, muy cerca de la Facultad de Medicina.

Unos 7.000 nuevos casos de cáncer se diagnostican cada año en la provincia

Pero el esfuerzo de los voluntarios de AIOM no acabó tras la adquisición de los equipos. La asociación también recauda fondos para el mantenimiento de los aparatos y los reactivos necesarios para hacer las secuenciaciones. Unos costes que no son baratos precisamente. Sólo el equipo en leasing cuesta unos 40.000 euros trimestrales en mantenimiento. Los reactivos para cada secuenciación implican un gasto de 210 euros.

Pero a los pacientes, que descifren la información molecular de su tumor para que reciban el mejor tratamiento –el más eficaz y el que tenga menos efectos secundarios– les sale gratis. “Cada euro que se recauda en AIOM es para la secuenciación”, aclara su secretaria, Carmen López. Los fondos se destinan tanto al mantenimiento de los equipos como a los reactivos necesarios.

En la lista de colaboradores y donantes hay muchas instituciones y personas. “El pueblo malagueño”, dice en primer lugar López. El Ayuntamiento de Málaga, el hotel AC Málaga Palacio, el Pimpi, la UMA, cofradías, Unicaja, La Caixa, La Canasta, el hotel Miramar, Gráficas Urania, Cervezas Victoria, la asociación La Coracha, el grupo Gorki, la cantante La Mari, el tenor Carlos Álvarez... Cada uno pone lo que sabe, lo que tiene y lo que puede. “Nos ayuda muchísima gente. Seguro que nos vamos a dejar gente fuera”, comenta la vicesecretaria de AIOM, Ángela Abril.

Pero hacen falta más apoyos porque cada año se diagnostican unos 7.000 nuevos casos de cáncer en la provincia, de los cuales unos 1.600 son susceptibles de necesitar un estudio molecular mediante los secuenciadores. Teniendo en cuenta que cada secuenciación cuesta en reactivos 210 euros, el presupuesto anual rondaría los 336.000 euros.

Necesitamos el apoyo de las grandes empresas. Agradecemos toda la ayuda de los malagueños que son muy generosos, pero necesitamos más por el número de nuevos pacientes que se diagnostican cada año”, explica López. Abril insiste en el agradecimiento al Ayuntamiento de Málaga, “que nos ayuda muchísimo”. Todos estos apoyos y el tesón de los voluntarios de AIOM son los culpables de que Málaga fuera la segunda provincia, después de Barcelona, en incorporar la tecnología de los secuenciadores.

Sin dudas, esta asociación –organización que tiene como presidente ejecutivo a Pedro Luis Gómez y de honor a Emilio Alba– ha contribuido con su labor a cambiar la investigación y la asistencia oncológicas al situar a Málaga en la punta de lanza contra el cáncer.

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