Investigadores de la UMA impulsan la restauración de praderas marinas en el litoral malagueño
Los proyectos europeos Recomar y Climarest identifican zonas idóneas y técnicas para recuperar Cymodocea nodosa y Zostera marina en el mar de Alborán
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Investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) participan en la restauración de praderas marinas del litoral malagueño en el marco de los proyectos internacionales de I+D ‘Recomar’ y ‘Climarest’, recientemente finalizados.
Los trabajos se han centrado en identificar las localizaciones y técnicas más adecuadas para la recuperación de dos especies de angiospermas marinas presentes en la costa: Cymodocea nodosa y Zostera marina. Los primeros resultados han permitido evaluar la conectividad genética de las praderas a lo largo del mar de Alborán y determinar cuáles son las praderas donadoras más apropiadas para futuras actuaciones.
Asimismo, los investigadores han constatado que las condiciones físico-químicas del Paraje Natural de Maro-Cerro Gordo favorecen la supervivencia de ambas especies. Paralelamente, el equipo trabaja en el desarrollo de una metodología de restauración que permita reducir costes y minimizar los riesgos asociados a este tipo de intervenciones ecológicas.
El estudio también ha identificado el exceso de herbívoros durante el verano como la principal amenaza para el éxito de la restauración de estas praderas en el mar de Alborán.
Papel clave en los ecosistemas
El profesor del Departamento de Ecología y Geología Ricardo Bermejo, que ha liderado ambos proyectos en la UMA y forma parte del instituto Ibyda, ha destacado que las angiospermas marinas son plantas con flores capaces de completar su ciclo vital en el mar y formar extensas praderas en fondos arenosos entre los 0 y 30 metros de profundidad.
Estas praderas desempeñan un papel esencial en el funcionamiento de los ecosistemas costeros, ya que constituyen hábitat para especies de interés pesquero como la sepia, el salmonete o la dorada, además de contribuir a la retención de sedimentos en las playas y al secuestro de carbono y nutrientes.
Debido a su relevancia ecológica y vulnerabilidad frente a las presiones humanas, tanto Zostera marina como Cymodocea nodosa cuentan con protección normativa a nivel nacional e internacional.
El proyecto Recomar se ha desarrollado con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y ha sido cofinanciado por la Unión Europea mediante el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa). Por su parte, Climarest forma parte de la misión europea para restaurar los océanos y aguas y ha contado con la participación de 17 instituciones de investigación de siete países europeos.
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