Las lluvias dejan agua en Málaga para despejar dudas sobre el abastecimiento al menos hasta 2028
Los pantanos han ganado más de 30 hectómetros cúbicos en la última semana y se encuentran al 57% de su capacidad
La Junta se desplaza a los municipios afectados por el temporal Francis para valorar los daños
Tras dos alertas rojas por lluvias y más de 30 hectómetros cúbicos de agua recogidos sólo en la ultima semana, parece lejano el déficit de agua por el que se miraba rogando al cielo hace un año. Ahora mismo, si dejase de llover, el abastecimiento estaría garantizado unos tres años con el agua de la que dispone en los siete pantanos de la provincia, los múltiples pozos y la producción de la desaladora de Marbella. Y eso que La Concepción comenzó el desagüe el pasado fin de semana y la presa de Casasola hace lo propio desde este miércoles. Por razones diferentes, eso sí, la primera por aproximarse al máximo de seguridad, la segunda para limpiar posibles sedimentos tras las lluvias. Los barcos de Murcia cargados de agua como posibilidad son un mal sueño del pasado.
En lo que va de año sólo sobre los siete embalses de Málaga han caído 1.324 litros de media, lo que sumando las escorrentías y el acumulado que ya poseían les deja en un 57,02% de su capacidad, con 343,91 hectómetros cúbicos. Pero, ¿cuánto es esto? Es el consumo de la Costa del Sol, la Axarquía y la capital de dos años si sólo se usara agua de los pantanos y esta pudiera trasvasarse a voluntad. Aunque si se divide por el consumo de cada cuenca y se cuenta con las desaladoras, despeja las dudas del abastecimiento, al menos, hasta finales de 2028.
Pero esto es, a día de hoy, imposible, porque la conexión entre la Costa del Sol Occidental y la capital está cortada, después de que la Dana rompiera la tubería que las une a la altura de Benalmádena. Lo cierto es que cuando estaba en funcionamiento esta tampoco aportaba un caudal excesivo antes de la rotura debido a su estado y a la capacidad de la misma. La Junta y Acosol ya han iniciado los primeros trabajos para que vuelva a entrar en funcionamiento, estando ya en el tajo en algunos tramos.
Málaga capital: un consumo de 47 hectómetros, la mitad de los pozos
En la capital el consumo anual se estima por parte de la empresa municipal de aguas, Emasa, en 47 hectómetros cúbicos al año. Sin embargo, no es este el agua total que necesita, sino que gasta 55 hectómetros. La diferencia, lo que se pierde, no es otra cosa que la cantidad necesaria para desalar el agua procedente del Guadalhorce y la que se pierde en la potabilizadora del Atabal.
De estos 47 hectómetros que suele consumir Málaga en un año normal, la mitad el año pasado procedió de los pozos del entorno del Guadalhorce, que abrió con la Junta de la Andalucía. De estos aún no se conoce el aforo, por lo que no se conoce de cuánta agua se dispone en ellos. Emasa encargó el pasado septiembre un estudio para conocer de cuánta agua disponen.
Para la otra mitad del consumo, algo más de 23 hectómetros, Málaga bebe de las plantas de tratamiento del líquido elemento, así como de los pantanos de Guadalteba, Casasola, Guadalhorce y Conde del Guadalhorce y, en menor medida, de El Limonero. Estos están en unos 219 hectómetros cúbicos en estos momentos, 40 más que hace diez meses. Si bien Málaga no es la única ciudad que bebe de los mismos. A esto hay que sumar que hasta hace algo más de un año, Málaga estaba enviando agua a La Axarquía.
La Costa del Sol occidental: 90 hectómetros al año
El litoral al oeste de la capital es, sin duda, el gran demandante de agua de la provincia. En la Costa del Sol Occidental, Acosol, la empresa de aguas, cuantifica una demanda normal de unos 90 hectómetros cúbicos al año. Esto es casi el doble de lo que bebe la capital, con una población no demasiado superior. El último año se consumió entre un 10% y un 12% menos por las restricciones.
En estos momentos, la demanda se satisface por tres fuentes principales: embalses, pozos y desaladora. El aporte de La Concepción –el pantano que suministra en la zona y que ha tenido que desembalsar hace escasos días por estar cerca de la zona crítica de seguridad– es de unos 48 hectómetros anuales, indican desde la empresa de aguas. De los pozos se capta alrededor de 34 hm3 y el resto provenía de la desaladora.
Una inagurada la ampliación de la desaladora existente, pueden llegar a los 20 hectómetros cúbicos al año. Su estrategia pasa por la construcción de una segunda planta en Mijas, que pueda aportar otros 20 hectómetros, ampliables, para duplicar su capacidad. De esta manera se podrían preservar los recursos subterráneos.
La diferencia de agua consumida entre la capital y la Costa, se debe a la multitud de campos de golf o grandes villas: es decir, del agua para riego. Además de la población flotante, que crece hasta el millón en épocas estivales, pico de la zona. Por eso la regeneración de agua es clave para que se pueda usar con estos fines.
La Axarquía: 22 hectómetros para consumo humano
En La Axarquía, la zona más castigada en los últimos años por la sequía, el consumo medio de agua excluyendo el riego es de unos 22 hectómetros al año en años normales. La cifra ha bajado en los últimos dos debido a las fuertes restricciones por la sequía. En la comarca tienen el embalse más grande de la provincia, La Viñuela, que ha estado crítico, en torno al 10%, pero que ahora, con las últimas lluvias, ya suma más de 76,88 hectómetros. Es decir, el agua para el consumo humano de más de tres años. Además, desde la comarca se puede recibir agua gracias al bombeo del Peñón del Cuervo.
En cuanto al agua para riego de cultivos, volvió a un cauce más normal tras la época de sequía. Sin embargo, en Axarquía siguen esperando como agua de mayo la depuradora que les haga dejar de depender de La Viñuela.
Ronda y Antequera viven de sus pozos
Las comarcas de Ronda y Antequera están fuera de estos cálculos maximalistas porque viven de los distintos pozos y manantiales naturales con los que cuentan, sin que sea sencillo el cálculo de los consumos o de la cantidad de agua de la que disponen.
En la ciudad de Antequera a mitad del año pasado, su alcalde, Manuel Barón, señaló que hay agua para unos tres años. Esto es debido a que en el manantial de El Torcal, del que beben, ha vuelto a caer agua por la gravedad. Sin embargo, desde el Ayuntamiento no pudieron precisar cuál es el consumo medio de la ciudad, indicando que, además, se abastece al Valle de Abdalajís después de que Adif convirtiese en inutilizable los pozos que suministraban agua al municipio durante las obras del AVE. Tras las lluvias, la reserva habrá aumentado
Ronda también vive de los pozos sobre los que se asienta, teniendo las captaciones en la Cañada de Puya. Su consumo anual, según el Ayuntamiento es de 2,85 hectómetros cúbicos al año. Sin embargo, esta es una de las pocas zonas que ha estado fuera de peligro por la sequía en los últimos años, por encontrarse en uno de los valles más lluviosos de la región.
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