La presión vecinal logra paralizar la ampliación del albergue de Huelin

El Ayuntamiento detiene las obras de un nuevo módulo en el centro de acogida hasta aclarar a los vecinos cuál será su uso

Centro de acogida municipal, situado en la calle Donoso Cortés.
Celina Clavijo / Málaga

04 de diciembre 2012 - 01:00

Después de varias semanas de protestas para impedir la ampliación del centro de acogida municipal, situado en la calle Donoso Cortés, los vecinos de la zona ya descansan tranquilos. Al menos por el momento. El Ayuntamiento de Málaga ha paralizado temporalmente las obras de un equipamiento valorado en unos 200.000 euros que el consejo de la Gerencia de Urbanismo había acordado por unanimidad a principios del pasado mes de noviembre.

La paralización de los trabajos, según explicó ayer a este periódico el concejal de Bienestar Social, Francisco Pomares, se debe a la necesidad de "aclarar" a los residentes el "uso" que se le dará al nuevo módulo. "Los vecinos piensan que la ampliación va a tener un efecto llamada, pero lo que se pretende es proporcionar un mejor servicio a los usuarios, que tendrán un taller en el que poder trabajar. Con ello minimizamos el impacto en la zona", afirmó. Una actuación que, según el edil, no se basa en un "edificio de construcción" con nuevas plazas, sino que está "diseñado como un espacio de uso multisala". En este sentido, recalcó que se trata de un "módulo prefabricado" destinado a "situaciones de emergencia y necesidades puntuales, algo que pretende aclarar mediante mesas de trabajo junto con la asociación.

Pero la iniciativa municipal no ha despertado entre los vecinos la respuesta deseada, ya que creen que la obra consistirá en un "techado" que terminará convirtiéndose en un "botellón". La presidenta de la asociación de vecinos El Martinete, María Antonia García, considera "vergonzoso" que "haya dinero para pagar a drogodependientes y alcohólicos".

Tras la reunión que el colectivo mantuvo la semana pasada con los concejales de Carretera de Cádiz y de Bienestar Social, Raúl Jiménez y Francisco Pomares, respectivamente, la portavoz del vecindario decidió pasar a la acción con la recogida de firmas de ciudadanos de la zona para mostrar su descontento. La negativa al proyecto, respaldada también por otros vecinos de Huelin y del entorno de la Estación María Zambrano, no sólo derivó en distintas asambleas sino también en una movilización a las puertas del albergue, que después del encuentro con el regidor de la ciudad, Francisco de la Torre, quedó desconvocada. "Llevamos la documentación que acredita lo que llevamos padeciendo durante más de 10 años. Reconoció que de alguna manera no se nos había informado correctamente ni tampoco consultado. El Ayuntamiento se ha comprometido a paralizar las obras, pero si no llegamos a un acuerdo nos concentraremos", subrayó la portavoz de El Martinete.

Los vecinos también critican la falta de seguridad que padecen en la zona. "Hay individuos que persiguen a las chiquillas. El que está ebrio pierde los papeles y el enfermo mental no sabe dónde está. Se juntan con cartones de vino y estrellan las litronas contra el suelo. No tenemos por qué soportar esta situación", denuncia García, que no solo rechaza la ampliación del centro de acogida sino que también exige su traslado. A este respecto, Pomares aseguró que el objetivo es intensificar la presencia policial en el barrio, por lo que ya se ha activado un dispositivo especial que vele por la seguridad de los residentes.

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