El Puerto de Málaga decidirá este viernes si instala las polémicas esculturas o las devuelve a su autor
La propuesta es exponerlas en la entrada de la plaza de la Marina por un periodo de seis meses, sin posibilidad de prórroga
Ginés Serrán, autor de las esculturas del puerto: "Veo una trama y una conspiración para que mi obra no esté en Málaga"
Las enormes esculturas de Neptuno y Venus que se iban a instalar en el puerto de Málaga, en su entrada por la plaza de la Marina, volverán este viernes a someterse a examen para ver si finalmente se exhiben en dicha ubicación por un periodo de seis meses, sin posibilidad de prórroga, o si definitivamente se rechaza colocarlas y, por ende, se devuelven a su autor, el escultor Ginés Serrán, quien las había donado. El veredicto final se conocerá este viernes, día para el que el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, ha convocado el consejo de administración extraordinario para volver a valorar la situación, después de la polémica generada en torno a las obras, muy criticadas por diversas instituciones culturales, especialmente por la Academia de Bellas Artes de San Telmo.
Las estatuas llevan meses esperando en las instalaciones del recinto portuario, tras haber recibido ya en junio del año pasado el visto bueno en un consejo de administración; de hecho, la idea era colocarlas el pasado mes de febrero, en concreto, el día 21, sobre los pedestales que ya están listos frente a la plaza de la Marina y que, cabe recordar, que han costado 69.000 euros al Puerto. Pero el Puerto decidió paralizar su inauguración diez días antes de esa fecha, para darle a los miembros del consejo de administración la oportunidad de "dar marcha atrás" si así lo prefieren.
Lo que se va a debatir y votar este viernes es instalar las esculturas durante un periodo de seis meses, sin posibilidad de prórroga, "una vez recibidos los informes favorables de Puertos del Estado", según ha informado este lunes la Autoridad Portuaria de Málaga. Desde el Puerto, en varias ocasiones, han defendido los trámites para la colocación de estas obras cuentan con respaldo jurídico y administrativo ("impecable", según Rubio), y también desde el Ayuntamiento se negó que fuese necesaria una licencia de obras.
Hay que recordar que las obras llegaron a Málaga para dar la bienvenida al recinto sin límite de tiempo y de que, tras la polvareda levantada en su contra, se planteara que lo hicieran seis meses prorrogables; ahora, se elimita también esa opción de ampliar la cesión. Esto, después de un mes de polémica alrededor del conjunto escultórico, que alcanzaría una altura máxima de 10,5 metros (sumando la estatua de mayor tamaño y el pedestal).
En el consejo de administración ordinario del pasado mes de febrero se informó a los miembros sobre la motivación que impulsó la propuesta de colocación de las esculturas, así como la situación generada a posteriori. "Habida cuenta de que este proyecto se presentó como algo positivo y en ningún caso divisivo, he propuesto tener un Consejo extraordinario sobre el tema, de modo que con toda la información disponible, y con el conocimiento de las discrepancias surgidas, puedan pronunciarse [los consejeros] de nuevo", afirmó entonces el presidente del Puerto, que consideró que "ante la controversia surgida es bueno una reflexión tranquila".
La obra de la discordia se llama Las columnas del mar y está formada por cuatro esculturas: dos dioses y dos leones. Las más grandes, de las que todo el mundo habla, son un Neptuno de 7,5 metros y una Venus de 5,5 metros, que se pondrán sobre sendos pedestales de 3 metros. En total, alcanzarán 10,5 y 8,5 metros, respectivamente, frente a los 12,5 metros de altura que tienen las columnas del puerto junto a las que se instalarán. Por su parte, los leones, que irán directamente puestos en el suelo, tienen 1,9 metros; son algo más altos que los que custodian el Congreso de los Diputados.
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