El Puerto de Málaga paraliza la instalación de las esculturas gigantes y hará un consejo extraordinario
El presidente indica que estudiarán, entre otras cosas, si reducen el contrato de cesión a seis meses sin posibilidad de prórroga
El Ayuntamiento y el Puerto de Málaga dicen que no es necesaria licencia de obras para las esculturas
El Neptuno y la Venus de Ginés Serrán, además de sus leones, seguirán esperando en las naves del Puerto de Málaga. El 21 de febrero no se inaugurarán, como se prevía en un primer momento, las esculturas de gran tamaño en los pedestales a la entrada del recinto portuario. El Consejo de Administración, celebrado esta mañana, ha paralizado su instalación, y celebrará otro monográfico y extraordinario al respecto. Entre otras cosas, para estudiar si el comodato, el contrato de cesión de las obras, se reduce a seis meses sinopción de prórroga, según afirma Carlos Rubio, presidente del Puerto, a este periódico.
Esto, después de un mes de polémica alrededor del conjunto escultórico. En el encuentro celebrado este jueves, se ha informado a los miembros sobre la motivación que impulsó la propuesta de colocación de las esculturas, así como la situación generada a posteriri. Además, desde el Puerto han defendido que los trámites cuentan con respaldo jurídico y administrativo ("impecable", según Rubio). El presidente ha terminado por convocar este nuevo Consejo; cuando este sea convocado, tomarán una decisión definitiva.
"Habida cuenta de que este proyecto se presentó como algo positivo y en ningún caso divisivo, he propuesto tener un Consejo extraordinario sobre el tema, de modo que con toda la información disponible, y con el conocimiento de las discrepancias surgidas, puedan pronunciarse [los consejeros] de nuevo", afirma Rubio. "Creo que ante la controversia surgida es bueno una reflexión tranquila", añade.
La polémica se desató cuando la Academia de Bellas Artes de San Telmo emitió un comunicado en el que criticaba la instalación del conjunto escultórico poniendo en duda tanto su valor artísitco como el emplazamiento. Comparaba las estatuas con superhéroes de Marvel y con un estilo kitsch. Entonces, y en medio de la polvareda, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ya dejó entrever que podría ser una exposición temporal. Rubio anunció que estarían seis meses en el emplazamiento junto a la Plaza de la Marina. Después, se decidiría dónde continuarían el resto del tiempo que estarán cedidas por el artista.
Recientemente, Rubio, en declaraciones a prensa volvió a incidir en que la Academia de Bellas Artes de San Telmo ha tenido dos años para mostrar su disconformidad "pero han esperado a que empiecen los trabajos", afirmando que no tiene intención de generar polémica, "esto no es para enfrentarnos a nadie, intentaremos consensuarlo, se hace por el bien de la ciudad". También recordó que es habitual que en el recinto portuario se hagan exposiciones temporales, poniendo como ejemplo las de Elena Laverón (2017) o Arne Quinze (2022), reconociendo que si bien la última también fue de grandes dimensiones la actual es más llamativa.
Antes, entidades culturales enviaron un escrito a las administraciones exigiendo la paralización de la instalación. Está firmado por la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, la Sociedad Económica de Amigos del País, el Ateneo, la Academia de Ciencias y el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales (IEUS) y ha sido presentado por registro a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga (en Alcaldía, Cultura y Urbanismo), la Autoridad Portuaria, Puertos del Estado y la Subdelegación del Gobierno. Ya impulsaron una recogida de firmas que supera las 2.000 rúbricas online.
La obra de la discordia se llama Las columnas del mar y está formada por cuatro esculturas: dos dioses y dos leones. Las más grandes, de las que todo el mundo habla, son un Neptuno de 7,5 metros y una Venus de 5,5 metros, que se pondrán sobre sendos pedestales de 3 metros. En total, alcanzarán 10,5 y 8,5 metros, respectivamente, frente a los 12,5 metros de altura que tienen las columnas del puerto junto a las que se instalarán. Por su parte, los leones, que irán directamente puestos en el suelo, tienen 1,9 metros; son algo más altos que los que custodian el Congreso de los Diputados.
Serrán, en una extensa entrevista con este periódico, afirmó que “había una trama o conspiración para que mi obra no tuviera presencia en Málaga”, añadiendo que está “muy convencido” de que las esculturas gustarán al público cuando las vea y de que “van a convertirse en un icono de la ciudad”. Además, culpa a Rosario Camacho, presidenta de la Real Academia de San Telmo, de haber iniciado la polémica "sin ver las esculturas, sin hablar conmigo y sin convocar a los miembros académicos a una reunión donde pudieran votar, envió un comunicado a la prensa local y nacional condenando las esculturas e insultándome a mí como artista”.
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