Málaga

La reforma del Miramar a hotel de lujo tardará casi tres años

  • La Junta entregó ayer las llaves a la promotora para que inicie una remodelación, que costará 40 millones

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La antigua sede judicial de Málaga va camino de convertirse en el gran hotel que un día fue. Construido entre 1921 y 1926, el Palacio Miramar aspira a ser un hotel de lujo, el primero de estas características en la capital de la Costa del Sol. Para ello, y dadas las características del edificio, se desarrollarán distintas tareas de rehabilitación que contempla la conservación de los elementos históricos que permanecen en él así como la recuperación de los colores y pinturas de las fachadas.

El proceso, no obstante, es lento y a la espera de que finalice el proyecto hoy se ha hecho entrega de las llaves del inmueble a la empresa promotora Promur. Su presidente, José Luis Santos, ha explicado que prevén "recuperar el esplendor y el glamour de este hotel en su tiempo y devolver a Málaga lo que fue en su día y lo que supuso para la ciudad".

El edificio albergará cerca de 200 habitaciones dobles, con un total de 198 unidades, seis suites y cuatro suites junior. Además, se rescatarán los tres grandes salones de los que dispone para la celebración de eventos sociales. El objetivo que plantean los responsables del proyecto es alcanzar "la máxima categoría para la ciudad, recuperando este hito arquitectónico histórico".

Por su parte, la directora general de Patrimonio de la Junta, Isabel Mateos, se ha mostrado satisfecha por "haber cumplido el compromiso de devolver a Málaga un hotel, que fue el pasado de este edificio".

La distribución del inmueble ofrece ciertas ventajas a los arquitectos ya que en un principio fue pensado para albergar un hotel en él lo que permitirá que en los trabajos de rehabilitación se conserve la mayor parte de su estructura, así como los salones, vestíbulos o escaleras. Pero a la recuperación se suma la novedad. En este sentido, una de las propuestas más innovadoras que ofrece el proyecto del arquitecto, José Seguí, es la posibilidad de unir la zona ajardinada de entrada de entrada al complejo con la playa, como si fuera una especie de túnel de acceso.

El futuro hotel tratará de captar todo tipo de segmentos desde el vacacional hasta el de congresos, convenciones y empresas. En cuanto al personal, teniendo en cuenta el grado de ocupación que mantenga y el funcionamiento del hotel, se prevé que la cifra supere los 200 empleados.

No es el primer proyecto de estas características que lleva a cabo el grupo Promur. De hecho, ya cuenta con experiencias similares en Mallorca y Valencia, donde cuenta con edificios recuperados para establecimientos hoteleros, aunque "mucho más pequeño que éste pero con un inmenso atractivo", explicó Santos.

En las obras de remodelación y acondicionamiento del edificio se invertirán 40 millones de euros y entre 24 y 30 meses de trabajo.

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