La sardina copa casi la mitad de la actividad pesquera en las lonjas de la provincia
La demanda que se produce en estas fechas hace que los precios se multipliquen hasta por tres en todas las especies
Los espetos de sardinas son uno de los platos estrella de cualquier chiringuito de la Costa del Sol que se precie y una seña de identidad cada vez más solicitada por propios y extraños. Tanta es la demanda de esta especie sobre todo en la época estival que copa ya casi la mitad de toda la actividad pesquera de la provincia de Málaga. Pero lo que en la lonja suele venderse entre los dos y los tres euros por kilo de sardinas, en los mercados esa cantidad se multiplica hasta por tres veces y si es en un establecimiento de playa donde se consumen el precio se dispara hasta los seis euros de media por un sólo espeto.
La afluencia masiva de turistas en estas fechas hace que los precios se sitúen muy por encima de lo que cuestan en realidad especies tan comerciales como el boquerón, la gamba blanca o el rape que se pagan un 50% más caros que en cualquier otra época del año.
Lo reconoció el propio sector pesquero que en esta época suele hacer su particular agosto. La gamba blanca, por ejemplo, se lleva la palma y si en lonja se puede llegar a pagar por este manjar unos 50 euros, su coste alcanza los 150 euros cuando entra en los canales de comercialización.
Pero aún así, el presidente de la Federación provincial de las Cofradías de Pescadores, Juan Haro, señaló que al sector pesquero "cada vez le cuesta más esfuerzo hacer frente a los elevados costes de explotación" y son muchos los que están optando por abandonar la actividad dado que la ayudas destinadas al sector van disminuyendo al mismo tiempo.
La paradoja es que precisamente ahora los caladeros de la provincia de Málaga presentan una abundancia generalizada de las principales especies tras unos años de vacas flacas. Las capturas de pequeños pelágicos como la sardina, boquerón, jurel) sufren fuertes oscilaciones dados las propias características de sus ciclos biológicos "muy dependientes a corto plazo del éxito reproductivo y de la incorporación de nuevos individuos a la pesquería, por lo que no son de extrañar las fluctuaciones observadas", señaló el director del Centro Oceanográfico de Málaga, Jorge Baro.
Por ejemplo, en el caso del boquerón, las capturas muestran grandes fluctuaciones entre las 3.268 toneladas capturadas en 2002 en el litoral malagueño y las apenas 178 de 2008. Las capturas aumentaron ligeramente en 2009, con 292 toneladas, aunque se mantienen entre los valores más bajos de la serie temporal.
La sardina, en cambio, se ha recuperado notablemente después de un período de descenso y recuperación entre 1992 y 2002. Los valores recientes se mueven entre las 10.000 toneladas de 2006 y las menos de 4.000 en 2004. Estos datos sugieren, según Baro, "la clara sobreexplotación de sus poblaciones", si bien el año pasado se registraron cifras históricas.
Y este año la tendencia es muy similar. Entre enero y julio de este año, las cinco lonjas de la provincia capturaron casi 6.000 toneladas de productos pesqueros frescos, traduciéndose su venta en más de 13,6 millones de euros. De este total de capturas, más de 2.500 toneladas corresponden a la sardina, lo que supuso casi la mitad de la actividad pesquera en la provincia y un ingreso de casi 3 millones de euros.
Por lonjas, fue el puerto de La Caleta donde se capturó más cantidad de esta especie, con más de un millón de kilos. Unos 708.700 kilos corresponden al puerto de Estepona, 338.700 kilos al de Fuengirola, 297.900 kilos a la lonja de Marbella y, por último, el puerto Málaga, que aportó 177.000 kilos de sardinas.
El resto de productos frescos capturados durante el primer semestre del año entre las cinco lonjas de la provincia lo componen en su gran mayoría boquerones, jureles, merluza, gamba y pulpo. Este último, por su parte, "se ha revalorizado más, ya que no ha habido una sobreexplotación, pero sí una mayor venta", aseguró Mónica Bermúdez, delegada provincial de Agricultura y Pesca.
Estas cifras no son de extrañar si se tiene en cuenta que de las pesquerías de la provincia la que desembarca las mayores cantidades de recursos es la de cerco, es decir, la pesca de boquerones, jureles y sardinas. El marisco, sometido con frecuencia a las mareas rojas, este año apenas se ha podido capturar en Málaga.
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