El SOS de las hermanas malagueñas atrapadas en Abu Dabhi ocho días después: "Nos piden 10.000 euros para volver"
Marina y Elena esperan respuesta de la Embajada porque, denuncian, su compañía no les proporciona soluciones
Pagar un vuelo les supone un coste inasumible
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Las hermanas malagueñas Marina y Elena continúan atrapadas en Abu Dabi ocho días después del cierre del espacio aéreo derivado del conflicto en el Golfo Pérsico. Desesperadas sin poder aún regresar a España, denuncian que la única opción que les ofrecen ahora para salir del país pasa por pagar 5.000 euros cada una por un vuelo, 10.000 euros en total.
“Estamos a la espera de la embajada a ver si nos pueden reubicar en algún vuelo después de más de una semana aquí. Estamos ya bastante desesperadas”, afirma en declaraciones a este periódico Marina. Ambas pasan los días entre el hotel donde se alojan y el aeropuerto, intentando encontrar una salida que, de momento, no llega.
Las dos jóvenes viajaron con Qatar Airways, pero aseguran que la compañía no les proporciona ninguna solución. “Ha desaparecido del sistema. No hay stand en el aeropuerto ni oficina cercana a la que acudir ni reclamar vuelo”, denuncia Marina.
Los intentos de contactar con la aerolínea tampoco han tenido éxito. “Solo derivan a un call center que está desactivado y no tenemos opción”, se lamenta.
En el aeropuerto la situación tampoco mejora. Con el tráfico aéreo muy reducido, aseguran que apenas salen algunos vuelos operados por otra compañía. “La compañía que está operando con pocos vuelos que salen al día es otra. Estamos agobiadas”, relata.
La alternativa que les plantean es pagar un nuevo billete por 5.000 euros cada una, una cifra que consideran inasumible. “Nos dan respuesta, sí; esperanza, sí… pero no llega ese momento”, señala Marina.
Mientras tanto, las hermanas se afanan en encontrar alguna solución administrativa o diplomática. “Nos pasamos el día hablando con personas, mandando correos, instancias… Es nuestra desesperación”, expresa.
“Escuchamos los bombazos y los vimos muy cerca"
Marina tiene 32 años y es dependienta en una tienda de Málaga, y Elena, de 29, maestra de primaria en el colegio Lex Flavia Malacitana de la capital. Ambas debían haber regresado el pasado lunes para reincorporarse al trabajo. Los bombardeos les sorprendieron el sábado mientras visitaban la mezquita de Abu Dabi durante sus vacaciones. “Escuchamos los bombazos y los vimos muy cerca”, relataron entonces. Desde ese momento permanecen en la ciudad, a la espera de poder salir de una zona marcada por la incertidumbre del conflicto.
Su principal preocupación ya no es el trabajo, aseguran, sino poder regresar a casa con seguridad. Mientras tanto, siguen pendientes de que la Embajada les ofrezca una alternativa que evite tener que pagar la friolera de 10.000 euros que ahora les exigen para volar.
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