La Viñuela bate récord: el embalse anota su tercer máximo histórico
El pantano de la Axarquía, el más grande de la provincia, está casi al 85% de su capacidad, lo que se traduce en 140 hectómetros cúbicos
Málaga deja atrás el tren de borrascas con los embalses casi llenos, a más del 90% de su capacidad
Lo del embalse de la Viñuela es una metamorfosis que no deja de sorprender. Puso cara a lo peor de la sequía durante los últimos años y, de la misma forma, sirve ahora para mostrar el drástico giro que han dado las reservas hídricas de Málaga en cuestión de dos meses. En el caso del pantano de la Axarquía, su cambio ha sido tan espectacular que, dos años después de tocar fondo, ha anotado un máximo histórico: 140 hectómetros cúbicos, por encima de los 135 que alcanzó en junio de 2005, su tercer mejor registro hasta el momento.
Todavía le cabe agua, de hecho, es la única de las siete presas malagueñas que no ha tenido que abrir sus compuertas para desembalsar después del tren de borrascas, pero lo cierto es que nunca en la última década había estado tan lleno, y verlo en su estado actual produce alegría. Tras las copiosas lluvias de este año hidrológico en el que la pluviometría acumulada en la presa alcanza los 435 litros por metro cuadrado, La Viñuela casi multiplica por doce lo que tenía hace dos años. En concreto, está al 84,8% de su capacidad total, según los datos oficiales de la Red Hidrosur actualizados este lunes. Son 104 hectómetros cúbicos más que el año pasado por estas fechas, es decir, tres veces más.
El empujón más importante lo ha recibido entre enero y febrero, de hecho, en los poco más de veinte días que cursan de este mes, el agua que contiene ha subido en 52 hectómetros cúbicos. Como si se le hubiera trasvasado todo lo que le cabe a la presa de La Concepción. Asi, ya atesora 139,5 hectómetros cúbicos de los 164,3 que le pueden entrar.
La evolución de esta pantano es importante porque, además de ser el más grande de la provincia, es el que se ubica en la zona más seca, la Axarquía, donde menos suele llover, y esto lo convierte en el fiel reflejo de los llamados dientes de sierra que caracterizan el clima mediterráneo -años muy secos que vacían presas, seguidos de otros muy húmedos que las llenan-. Vale con recordar que si ahora roza el 85%, en enero de 2024 los técnicos lo declararon oficialmente embalse muerto porque era imposible aprovechar el agua que le quedaba. Tenía entonces unos 12 hectómetros cúbicos, un 7% de su capacidad, y hubo que instalar bombas flotantes para rascar algo de su líquido.
Ese fue su mínimo histórico. En el otro extremo, para encontrar el máximo histórico hay que remontarse a febrero de 1998, cuando se pudo ver lleno por completo con 170 hectómetros cúbicos. Su segundo mejor registro lo anotó abril de 2013, con 156 hectómetros cúbicos. Más allá de estos récord, en los diez últimos años, sus mejores registros se pueden encontrar en 2016, cuando rondaba los 80 hectómetros cúbicos, pero sus reservas iniciaron una caída en picado desde 2017, hasta bajar del 20% en 2021. Le costó casi ocho años comenzar a levantar cabeza, ya que fue en la Semana Santa de 2024, cuando su situación se empezó a suavizar. Las lluvias de marzo del año pasado dieron un primer impulso a sus reservas por encima de los 60 hectómetros cúbicos, al 36%, y los dos últimos meses han acabado de certificar el cambio de tendencia.
Los pantanos de Málaga, al 92%
En conjunto, los siete pantanos malagueños están al 92% de su capacidad, según los datos de la Red Hidrosur consultados este lunes. Junto con la Viñuela, el que más agua guarda es el embalse de Guadalteba, el que le sigue en tamaño, que está al 98,8% de su capacidad con 151 hectómetros cúbicos, cuatro veces más que hace un año (entonces tenía solo 32 hm3). Su vecino, el pantano del Guadalhorce, presenta idéntico estado: al 98,8% con 124,2 hectómetros cúbicos. Ambos se han unido de forma natural, regalando una imagen que hacía décadas que no se veía. En su caso, ha multiplicado por siete sus reservas de hace un año, sin olvidar que en septiembre de 2024 cayó al 9% y amenazaba con ser otro embalse muerto.
El tercer pantano del sistema del Guadalhorce, el del Conde del Guadalhorce, está al 97,2% con 64,4 hectómetros cúbicos. Cuadruplica las reservas del año pasado. Los tres han tenido que desembalsar agua por seguridad. En cuanto a la presa de La Concepción, de la que bebe la Costa del Sol occidental, está al 86% con 49,4 hectómetros cúbicos, y es el que más veces ha tenido que soltar agua por llegar a su límite de llenado, ya que encabeza las cifras de pluviometría acumulada en lo que va de año hidrológico, con 686,7 litros por metro cuadrado.
Por último, Casasola y Limonero tienen 12,6 y 14,3 hectómetros cúbicos, respectivamente. El segundo está al 100%, después de varios desembalses, y el primero, que también ha desembalsado en más de una ocasión, se encuentra al 58%.
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