Málaga CF | Entrevista a Weligton "Siempre estaré para ayudar el día que el Málaga me necesite"

  • El legendario capitán blanquiazul analiza pasado, presente y futuro en clave malaguista

Weligton, ex jugador del Málaga CF. Weligton, ex jugador del Málaga CF.

Weligton, ex jugador del Málaga CF. / Javier Albiñana

En el salón de Weligton (Fernandópolis, Brasil, 1979) todavía se ven un par de almanaques del Málaga. Uno no puede negar lo que es ni engañar al corazón. El suyo pertenece a su familia, pero hay un pequeño desván donde cabe todo el fútbol que ha vivido. Y ahí no hay más dueño que el color blanquiazul. Cada temporada que pasa su leyenda se va haciendo más grande porque el vacío que dejó es enorme. De Segunda División al cielo en la etapa más brillante de la historia del club. La afición sabía que el brazalete con él estaba en buenas manos. Por eso siempre es una voz autorizada para analizar lo que sucede alrededor de la entidad. Con la misma humildad que le caracterizó en su profesión, no quiere volver de cualquier manera, quiere hacerlo para ser útil y cuando tenga la formación y experiencia necesaria. Aunque uno lo mira y parece que el tiempo no pasa por él y que en cualquier momento se calzará las botas de nuevo.

–¿Qué es de Weligton?

–Bueno, una vida más familiar, digámoslo así. Todavía me cuesta verme fuera de las cuatro líneas. Pero ya me estoy adaptando a la nueva vida, con proyectos que se van concretando y ojalá tenga los mismos éxitos que he tenido dentro del campo.

–¿Alguna vez se ha levantado de la cama y ha pensado que tenía que ir al entrenamiento?

–Todavía me cuesta. Muchas veces me preguntan por qué no voy más a los partidos y a los entrenamientos. Mi cabeza cree que todavía estaría para jugar. Lástima la lesión. Pero son cosas que muchas veces uno no sabe por qué pasan, pero yo soy muy creyente, creo en Dios. Todo tiene un porqué.

–O sea, que todavía se siente futbolista.

–Bueno, la cabeza sí pero el cuerpo no y la rodilla mucho menos. Cada vez que voy a ver al Málaga me duele porque me gustaría poder estar dentro y ayudar. Pero eso ya no es posible. Hay que buscar otros retos. Estoy ilusionado.

–¿Cuáles son esos retos?

–Monté una empresa en Brasil de fibra óptica, que ya está funcionando desde hace dos años. Y ahora mi idea es trabajar en el fútbol otra vez, retomar otra vez ese contacto con lo deportivo y ver si soy capaz de descubrir a nuevos futbolistas.

–¿Hacia eso se quiere orientar?

–Ahora mismo sí, saqué el curso de director deportivo. Creo que todavía tengo mucho que aprender. Siempre tuve la ilusión de ser entrenador, pero es un mundo bastante complicado. Necesita muchas horas, mucho empeño, mucha dedicación. Yo soy un enamorado del fútbol. Me encantaría seguir en él en cualquier faceta, por eso me lo tomo con calma, para elegir bien y no equivocarme.

–¿Y el Málaga dónde queda?

–El Málaga siempre estará en mi corazón, siempre será mi primera opción. El día que me necesite, sea para lo que sea, estaré siempre disponible para ayudar.

–¿De qué manera podría ayudar al Málaga ahora mismo?

–Más que elegir yo, el Málaga si me necesitase, sería el club el que tendría que decirlo. Yo siempre estoy dispuesto. En el cuerpo técnico, en los despachos... Yo siempre le digo a la gente que ahora mismo es como si yo estuviese en la universidad. Necesito dos o tres años para aprender, sea donde sea, para un día poder tomar el mando.

"Mi cabeza todavía se cree que soy futbolista, pero el cuerpo y la rodilla mucho no”

–¿Falta en el club más gente que sienta lo que es el Málaga?

–Para algunas cosas quizás sí y para otras quizás no. Por ejemplo, yo Weligton, puede que haya sido un gran futbolista, pero a lo mejor como entrenador, director deportivo u ojeador no soy tan bueno. A veces puede ser que alguien que no ha sido futbolista controle mejor otro tipo de cosas. Una cosa no tiene que llevar a la otra. Pero sí es verdad que un tío que conoce el club, que le duele, que siente los colores... A mí, por ejemplo, que vivo aquí, me dolería llevar a mi hija al colegio y que la gente me dijese cosas malas por la calle. No es lo mismo a veces para gente que viene de fuera, que gana su dinero y si sale bien, perfecto; y si no sale bien, coge sus maletas y se va. No le puede doler igual.

–Estuvo ante el Dépor, ¿qué sintió?

–Lo que he dicho antes, todavía me duele ir a ver los partidos. Estar ahí y no poder ayudar... Pero sabía que era un partido especial, pasé antes por el vestuario porque todavía tengo contacto con compañeros y trabajadores. Traté de dar mi apoyo porque sabía que era un momento importante para el club. Me fui a casa con el sabor de que se pudo pasar de ronda y lograr el objetivo que todos queríamos. Aun así, siempre es especial pisar La Rosaleda.

–No obstante, fue bonito lo que se vivió ese día allí.

–Fue bonito. Es una afición que siempre , que apoya muchísimo a pesar de todo. En otros sitios sería distinto. Gracias a ellos el club sigue vivo, tiene siempre ese puntito de esperanza y de ver la luz al final del túnel. Con ellos todo es mucho más fácil.

–Weligton conoce bien a Muñiz, ¿qué cree que le ha fallado esta vez?

–Bueno, en sus otras dos etapas yo estaba en el equipo. Esta vez no tuve el mismo contacto y no se puede opinar igual, con conocimiento de causa y en primera persona. No estuve en ese vestuario, he tenido poco contacto. Muñiz tiene su manera de ver las cosas. El club y la gente deben estar agradecidos a él porque llegó en un momento complicado, bastante jodido. Gestionó bien las salidas y recuperar a futbolistas que parecían perdidos para la causa. Quizás Muñiz tendría que cambiar en ciertas cosas. Pero claro, en muchas ocasiones le han llevado al éxito y eso le hace creer. En general hizo un buen trabajo, aunque igual su etapa debió terminar antes porque los entrenadores son esclavos de los resultados. Es difícil saberlo. Para mí es el mejor entrenador que he tenido, eso siempre lo diré. Es un hombre que se merece todo el respeto del mundo.

–¿Qué le pareció el Málaga de Víctor?

–Pues creo que es muy poco tiempo para saber realmente su identidad. Tuvo la fortuna de cambiar en poco tiempo la mentalidad de los futbolistas, logró un triunfo en su primer partido y luego, a pesar de una derrota, siguió ganando partidos. La gente que conozco de dentro me habla muy bien de él y de todo su cuerpo técnico. Pero yo creo que habría que opinar después de verle unas 15 jornadas, que es cuando realmente se puede decir algo de un trabajo.

"Viendo lo que ha hecho Ontiveros en los últimos partidos, diría que es un jugador barato”

–Con todo lo que se está hablando y todo lo que se sabe de la situación del Málaga, ¿teme que el año que viene no vaya a ser un equipo competitivo?

–A mí me da la risa porque desde que llegué todos los veranos es lo mismo salvo el año de los grandes fichajes, que fue glorioso para el club. Quizás la planificación podría ser mucho más tranquila y hacerse las cosas con más tiempo, adelantarse a otros equipos, pero casi nunca ha sido así. Ojalá se pueda hacer una gran plantilla y se pelee por el ascenso.

–¿Cuál fue la clave para aquel ascenso de 2008?

–La clave fue que el club sabía de las limitaciones que tenía, hasta dónde podía llegar. Estábamos casi todos cuando empezó la pretemporada salvo dos o tres. Era un equipo sin dinero, humilde, pero con gente que quería buscar su espacio en una de las mejores ligas del mundo. Tuvimos la suerte de ganar los siete primeros partidos y eso nos hizo creer que podíamos llegar. Llegamos con el combustible justo. Cuarenta y tantas jornadas pasan factura. Pero aquel Málaga fue un antes y después, esperemos que pueda repetirse.

–¿Es más competitiva Segunda ahora que antes?

–Sí, porque ahora hay más información, todos conocen a todos. Antiguamente había tres o cuatro equipos para pelear, hoy en día hay diez. Es todo mucho más complicado. Por eso es importante que se planifique con tiempo.

–¿Debería mirarse más a la cantera?

–Si no tenemos dinero para fichar, pues habrá que mirar a la cantera. Es lo que se ha hecho en Málaga en años anteriores con gente como Fornals, Darder, los Samus... Hoy no hay tantos jugadores de la cantera de los que tirar y el Málaga los necesita muchísimo. A lo mejor alguno nos sorprende en pretemporada, pero son pocos. Hace falta un gran proyecto de cantera en el Málaga. No ves algo que vaya a dar sus frutos en tres o cuatro años, hay que empezar de cero nuevamente.

–Y construir La Academia.

–Siempre se habla de eso. Hay que construirla cuanto antes, sobre todo los campos. Hay que tener dos o tres campos ya, eso es lo principal. Lo otro ya se verá, pero hace falta ese espacio para poder trabajar. De aquí salen muchísimos jugadores, tenemos grandes ejemplos.

–Hablando de canteranos, ¿qué le parece que Ontiveros pueda salir por poco más de siete millones de euros?

–Es la cláusula que hay y son las necesidades que hay. Usted sabe que el fútbol ha dejado de ser fútbol, es un negocio. Los representantes, los jugadores y los clubes juegan con eso. Saben de las necesidades de otros. Los directores deportivos no son tontos.

–¿Le parece mucho o poco?

–Si me pregunta esto hace tres o cuatro meses, diría que mucho, pero viendo lo que ha hecho Ontiveros en los últimos partidos diría que es poco.

–¿Faltan capitanes en este Málaga?

–Creo que en eso le faltó planificación a medio y largo plazo. ¿Quiénes son las bases? Este, aquel y el otro. ¿Quiénes son las piezas de repuesto? Este, este y este. ¿Quiénes son los que tenemos que vender? Y así. Hacen falta veteranos que vayan enseñando a los jóvenes. El Málaga debería tener jugadores con bagaje para poder ayudar a los canteranos y lograr sacar tres o cuatro futbolistas cada año. Desde fuera, me parece que no los hay.

"El Málaga es un grande y tiene que estar en Primera División; juntos el camino es más fácil”

–¿Ve al Málaga logrando subir?

–Es el equipo de mi vida y de mi corazón y siempre le deseo lo mejor. Espero que pueda hacerse un equipo que aspire al ascenso. Se están pagando ahora errores del pasado y eso en el fútbol de hoy pasa factura, pero no podemos perder la esperanza. El Málaga es un grande y tiene que estar en Primera División. Tiene lo más importante, que es la afición. Ahora son los demás quienes deben estar a su altura. Independientemente de quien esté, el Málaga tienes que volver a Primera, de donde nunca debería haber salido. Sabemos que estando todos juntos el camino se hace más fácil.

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