Resultado y crónica del Albacete-Málaga CF Soñar, sufrir, soñar (1-2)

  • El Málaga gana en Albacete un partido muy complejo y se pone tercero a falta de una jornada

  • El conjunto blanquiazul tiene asegurada ya su presencia en el play off de ascenso

  • Con 0-2, la expulsión de Blanco y el gol de Zozulia en un par de minutos, descompusieron al equipo

El Albacete - Málaga CF, en fotos El Albacete - Málaga CF, en fotos

El Albacete - Málaga CF, en fotos / Carlos Guerrero / LOF

El Málaga es tercero y llegará a la jornada 42 dependiendo de sí mismo para acabar así. Pero tuvo que sufrir de lo lindo ante un Albacete que mostró sus credenciales con vistas al inminente play off, en el que ambos están metidos. No es mala lección para Víctor, que no lleva ni una decena de partidos en la categoría, y para sus hombres. El sufrimiento en el fútbol tiene que servir como factor de crecimiento, como aprendizaje. Los blanquizules, después de ponerse 0-2, vieron cómo la expulsión de Blanco Leschuk y el gol inmediato de Zozulia cambiaba el viento. Lo pasó mal, pero aguantó. Y ahora sueña por derecho.

Llevaban un cuarto de hora midiéndose el Málaga y el Albacete. Los locales no tenían problema en dejar el balón a los de Víctor, que no terminaban de sentirse a gusto ante la presión manchega. Un partido de Segunda, sin más, tampoco cargado de dramatismo pese a lo que se jugaban ambos. Ontiveros apenas había tocado balón y el juego se inclinaba ligeramente hacia la derecha, donde Koné ocupaba el estand de Renato Santos.

La calma la rompió el marbellí cuando se le ocurrió la primera maldad. Ha recuperado precisión al ritmo de la confianza y es capaz de destruir un entramado defensivo bien elaborado como el del Alba con un chasquido. Su jugada favorita, de fuera hacia dentro. Cinco toques hasta una posición más centrada. Un defensa encima. Un latigazo que vas cantando mientras entra por la escuadra a cámara lenta.

Quebró la paz de un partido que no estaba siendo para mucho. Tras el gol anduvo cerca de obrar otra genialidad con una falta directa. El Albacete adelantó líneas y el Málaga contestó al contragolpe, aunque le faltó finura en los metros finales. Pero eso lo arregló N’Diaye al poco de comenzar la segunda mitad. Un disparo de fuera del área que parecía dejar la faena casi lista.

Parecía. Con el Málaga en la nube e Hicham en la banda listo para entrar, llegó la expulsión de Blanco Leschuk. Una imprudencia por parte del argentino que tuvo un inmediato efecto devastador. Zozulia aprovechó un centro de Tejero para acortar distancias. El Albacete tocó a rebato y no empató porque Munir se vistió de santo en un acción en la que se cantaba gol.

Estaba más y mejor metido en el partido el Albacete, que ya sabía que el Granada iba perdiendo en Mallorca (aunque luego empatase). Además, encontraba muchas maneras de meterse en el área. Al Málaga parecía que se le hubiera bajado la persiana y las pasaba canutas para achicar agua. La sensación de agobio no desapareció para los blanquiazules, que vieron desfilar a Ricca lesionado (antes había caído Cifu). En el 89’ se reclamó un penalti de Iván Rodríguez por manos. Siete minutos de añadido. Pasó el tiempo. El Málaga es tercero. Soñar y sufrir maridan bien.

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