Radiografía del golazo que marca el estilo Funes: 35 segundos, 32 toques, nueve jugadores
El primer tanto en El Molinón define la propuesta del técnico, con momentos de riesgo en los que un error puede ser fatal, pero con premio para la osadía
Agua para el vino
En El Molinón el Málaga dio un recital de fútbol. Por redes sociales no eran pocos los seguidores sportinguistas que aseguraban que era el mejor equipo al que se había enfrentado el suyo en toda la temporada. Si algo sintetiza el estilo que propone Funes es el primer gol del partido, el que desequilibra el marcador y lo pone cuesta abajo. Quedó el jugadón de Larrubia, evidentemente el talento es el que al final marca la diferencia, pero también se crea el contexto con la idea del equipo para que pueda romperlo.
La revisión de la jugada permite ver que todo empieza con una falta sobre Larrubia sobre el círculo central en un balón dividido en el minuto 33:53 de la primera parte. Izan Merino pone el balón en juego sobre Einar Galilea 11 segundos después, en una situación con ocho jugadores en el campo rival y los dos centrales al filo. Empieza una posesión de 35 segundos que desemboca en el golazo de Chupe. El balón va hacia la banda izquierda tras una conducción de Dotor y Rafita retrasa para Einar. Y ahí comienza la atracción para la presión del rival y generar los espacios. En total son 32 toques de balón en la jugada en la que intervienen Izan, Einar, Dotor, Rafita, Alfonso, Murillo, Puga, Larrubia y Chupete para definir.
Hay un par de momentos delicados en los que un error es fatal y hubiera propiciado una ocasión clarísima del rival, pero es parte del riesgo que se asume con la idea del técnico de Loja. Un pase raso con la izquierda de Murillo entre dos jugadores rivales para que Larrubia recepcione de espaldas a 75 metros de portería rival, muy cerca de su área. Ahí está el talento, la capacidad para controlar, girarse, conducir, filtrar un pase entre dos rivales, otro momento de riesgo, para Puga, que había leído la situación yéndose para el centro y devolviendo con la izquierda de primeras.
Ahí se ha generado la ventaja. 5x5 y con la defensa descolocada. El Málaga carga el área con cinco jugadores, cuatro esperan el pase de Larrubia una vez el de La Luz consigue llevarse el duelo con el defensa. Los dos únicos que no tocan el balón, Niño y Ochoa, son los más adelantados y arrastran para que los centrales se hundan y se cree el hueco que Chupete lee, como él explicaba. "Yo estaba viendo que cuando llegábamos a línea de fondo, los centrales hundían, y veía que ese espacio ahí, en el punto de penalti, entraba el pase, y se lo he comentado a Larru, y la siguiente jugada que hemos tenido, la ha puesto atrás y ha acabado en gol", explicaba el cordobés.
32 toque, 35 segundos, un golazo.
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