Resultado y crónica del Girona-Málaga CF El alma no basta (1-0)

  • El Málaga muere de pie en Montilivi, lastrado por sus carencias, ante un Girona resolutivo armado con Stuani

  • Último partido antes de un cierre de mercado donde hay mucho por cambiar

Keidi Bare busca el disparo desde la frontal ante el Girona. Keidi Bare busca el disparo desde la frontal ante el Girona.

Keidi Bare busca el disparo desde la frontal ante el Girona. / Agencia LOF

Si hacia algún lado tiene que ir la mirada crítica es hacia el palco, porque en el campo no se puede pedir mucho más. Hay una identidad clara y dosis enormes de esfuerzo y sacrificio. El Málaga tiene, en definitiva, alma. Y eso no es poco, pero tampoco suficiente. Con el alma no bastó en Montilivi y será difícil que baste en otros muchos escenarios. Un gol de Stuani, el primero de una cuenta que ensanchará con seguridad para él, sí que le sirvió al Girona para sumar sus primeros tres puntos de la temporada.

Es probable que los cuatro puntos que atesoró el Málaga en las dos primeras jornadas distorsionaran la realidad evidente de este equipo sobre el campo. Los recursos se han optimizado al máximo, Adrián resolvió en ambos partidos, la cantera es aire fresco y al final incluso Juanpi ha podido encontrar escaparate. Siempre se puede encontrar algo bueno en situaciones de crisis. Pero esto no sirve para ocultar que se han jugado tres partidos con 13 fichas profesionales y sin un solo delantero centro. El límite salarial aprieta, ojalá no ahogue, y lo hace por un cúmulo de desastres que no corresponden solo a este verano, el último o el penúltimo.

Este lunes cierra el mercado y las soluciones tendrán que llegar. Las carencias están claras y se evidenciaron ante el Girona. No es que necesitara mucho el conjunto catalán para llevarse los tres puntos contra un Málaga que, es verdad, tampoco se quedó muy lejos y acabó arrinconando a su rival antes de sucumbir.

En la primera mitad sí tocó sufrir. Tras unos buenos minutos de presión arriba, el Girona supo encontrar la vía para hacer daño con la salida rápida. A la espalda, Marc Gual volvía loco a Cifu. El equipo de Juan Carlos Unzué ensanchaba el campo y creaba superioridades cuando el conjunto blanquiazul basculaba. Gumbau perdonó una ocasión clarísima con esta fórmula.

Por la vía inversa fue como llegó el gol para el Girona. Esta vez fijó por fuera y abrió los espacios en el pasillo interior, donde Borja García superó a Keidi Bare y Boulahroud antes de servir un pase medido entre Diego y Mikel Villanueva a Christian Stuani, que en su debut esta campaña hizo lo que más le gusta, marcar.

A partir de ahí, el Girona supo esperar. El Málaga se ahogaba en sus ataques estáticos, sin acierto y lastrado por las constantes faltas sobre Juanpi Añor, al que no se le dejó tener continuidad. El venezolano es a día de hoy el único jugador verdaderamente diferencial y este pudo ser su último partido con el Málaga. Cuando se entonó, fue otra cosa. Ganó enteros el Málaga para firmar una buena segunda y tuvo su primera ocasión clara con un disparo de Renato. Luego las tendrían el mismo Juanpi y Hugo Vallejo, ambos estrellando sendos buenos disparos en la defensa, eso sí sin probar a Juan Carlos.

Se cierra aquí la pretemporada dentro de la temporada, como decía Víctor Sánchez del Amo. Lo que vendrá dentro de seis días ante el Almería es desde luego una auténtica incógnita y tendrá poco que ver con lo visto en Santander y ante Las Palmas. Para bien o para mal, este lunes acaba la incertidumbre.

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