Entrevista

Amaral: “A día de hoy, malditas las ganas de hacer una canción sobre la epidemia”

  • Eva Amaral y Juan Aguirre llegan el 22 de agosto al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo dentro de su gira acústica, en la que revisan un buen puñado de canciones emblemáticas al desnudo

Eva Amaral y Juan Aguirre son Amaral. Eva Amaral y Juan Aguirre son Amaral.

Eva Amaral y Juan Aguirre son Amaral. / Javier Soto Azpitarte

El decreto del estado de alarma por la epidemia del coronavirus pilló a Amaral en plena gira de presentación de su último disco, Salto al color, de la que hubo ocasión de disfrutar en Málaga con el concierto ofrecido el pasado 21 de diciembre en el Martín Carpena. El confinamiento obligó a Eva Amaral y a Juan Aguirre a aplazar los conciertos programados para los meses siguientes, pero en cuanto la desescalada les permitió volver a encontrarse se pusieron manos a la obra para, en la medida de posible, llenar tan amargo hueco: así nació la gira acústica, en la que el dúo interpreta a cuatro manos, sin banda, y en una exposición mucho más desnuda ante el público que en sus últimas giras, una selección de canciones incontestables en la que hay guiños tanto a Salto al color como al resto de la ya abundante discografía del grupo zaragozano. El 22 de este mes, Amaral llegará en acústico al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC). En conversación con el Grupo Joly, el guitarrista y compositor Juan Aguirre promete "emoción a flor de piel" y la posibilidad de disfrutar del grupo de una manera más inmediata; en cualquier caso, el sello que imprime Amaral en sus conciertos se mantiene intacto.

Comenzaron Eva Amaral y Juan Aguirre su gira acústica hace tres semanas y desde entonces han ofrecido diez conciertos "en los que hemos vivido todas las emociones al máximo, con aforos reducidos pero con mucha complicidad por parte del público. Es extraño, porque desde que empezó el confinamiento no hemos podido ir a ningún concierto, ni siquiera de amigos nuestros; pero nada más reencontrarnos, teníamos claro que queríamos volver a tocar en directo. Nos encontramos con que todos los conciertos que teníamos previstos habían sido aplazados, pero no queríamos esperar a poder recuperar la gira. Buscamos la mejor fórmula para adaptarnos a las circunstancias y decidimos llevarlo a cabo así, en acústico. Y lo cierto es que cada uno de los diez conciertos se ha saldado con una enorme sensación de alegría. Hemos pasado del aplazamiento absoluto a poder tocar ateniéndonos a las medidas de seguridad". De hecho, el concierto del viernes viene a sustituir de alguna forma al que estaba previsto que protagonizara Amaral el 1 de agosto dentro del festival Cosquín Rock, también en el Marenostrum, finalmente cancelado. En cualquier caso, sostiene Aguirre que poder sacar adelante una gira en estas condiciones "ha sido posible gracias al trabajo de muchos implicados en una organización modélica: han hecho todo lo posible y más para encajar las fechas y estudiar la manera de garantizar las mejores condiciones sanitarias en cada caso".

"La música no es sólo lo que hacen los grupos más conocidos. Hay que ampliar la mirada", afirma el guitarrista y compositor Juan Aguirre

Preguntado por la posibilidad de que Amaral cuente ahora una particular vuelta a sus orígenes, favorecida por el formato acústico y los aforos reducidos, Aguirre niega la misma de manera rotunda: "No tiene nada que ver, por varias razones. Hace poco tocamos en el ciclo organizado por el Sonorama, en Aranda de Duero, en un patio precioso. Además del público que estaba allí con nosotros, mucha gente nos veía desde sus balcones. Y, bueno, ya habríamos querido nosotros cuando empezábamos que la gente se asomara a vernos desde sus balcones. No, las circunstancias son muy distintas. Además, aunque en el escenario sólo estemos Eva y yo, con nosotros viajan en la gira nuestros técnicos y otros compañeros en los que poca gente repara, como si fueran invisibles, pero sin los que nada de esto sería posible". Y aprovecha Aguirre para reivindicar, por cierto, la función de los técnicos en un momento harto delicado para el sector de la música: "Desde que vimos la crisis que se nos venía encima hemos sido muy tajantes a la hora de recordar la función de los técnicos y la necesidad de tenerlos en cuenta a la hora de establecer cualquier tipo de protección o compensación. Otros compañeros y algunos medios de comunicación también lo han hecho. Pero hay que insistir, porque a menudo se piensa sólo en los que salen al escenario, cuando un concierto requiere la participación de mucha más gente. De hecho, una de las principales razones por las que decidimos hacer esta gira eran las ganas que teníamos de trabajar con nuestro equipo más cercano".

El grupo, en una imagen promocional. El grupo, en una imagen promocional.

El grupo, en una imagen promocional. / Javier Soto Azpitarte

En cuanto al repertorio y el proceso de desnudez al que fue sometido, explica Juan Aguirre que todo se llevó a cabo "de manera muy natural. Eva y yo empezamos a trabajar con varias guitarras y algunos elementos electrónicos, pero sobre todo guitarras acústicas, y a partir de ahí lo fuimos definiendo. Lo disfrutamos muchísimo. Cuando empezamos no hacía ni una semana que nos habíamos vuelto a ver después de varios meses sin hacerlo. Aunque vivimos relativamente cerca, ni Eva ni yo rompimos el confinamiento mientras hubo que mantenerlo. Así que fue un trabajo intenso, pero muy reconfortante". En cuando a la posibilidad de que la epidemia del coronavirus inspire algún nuevo material de Amaral, que en discos como Nocturnal ha coqueteado abiertamente con el lenguaje distópico, Aguirre también lo tiene muy claro: "A día de hoy, malditas las ganas que tenemos de escribir una canción que tenga que ver con el coronavirus. Te lo digo por mí y por Eva pongo la mano en el fuego. A lo mejor mañana te digo otra cosa, pero ahora queremos, ante todo, que esto pase. No nos apetece hablar de algo tan odioso. Tal vez, eso sí, nos inclinamos a reparar más en los pequeños detalles: en salir a dar una vuelta, en quedar con los amigos para tomar café, en las cosas a las que no das trascendencia habitualmente. Todo es ahora mucho más importante".

Respecto a las consecuencias de la crisis sanitaria en el sector vinculado a la música, Aguirre confirma que "la incertidumbre es más o menos la misma que en cualquier otro, pero sí es cierto que nuestro sector tiene ciertas particularidades que habría que atender. Hay músicos que son docentes, o trabajan en publicidad, en orquestas o en musicales. Es decir, hay un abanico muy amplio de gente que se gana la vida con la música. Así que sería importante recordar que la música no es sólo lo que hacen los grupos más populares: hay muchísima gente que trabaja de mil maneras distintas, o haciendo músicas más minoritarias. Por no hablar de los técnicos, a los que me refería antes. Eva y yo hemos tenido la inmensa suerte de llegar a mucha gente, de ser conocidos, pero no somos representativos de lo que significa el sector musical hoy en España, que es muy rico y diverso. Así que habría que ampliar la mirada, pensar más en grande en lo que se refiere a la música. Al igual que sucede en el cine, otros países como Francia han desarrollado mecanismos de protección e incentivos muy interesantes que valdría la pena importar". Se trata, al fin, de hacer de la música y la cultura "una verdadera cuestión identitaria". Y no hay retos mucho más urgentes y necesarios.

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