Cultura

La Diputación da luz verde al Museo de Arte Provincial en Antequera

  • La institución reformará la Casa de los Colarte, del siglo XVIII, y la convertirá en sede estable de sus fondos, con más de 750 obras pertenecientes a los últimos 150 años · La inauguración está prevista para 2013

Desde que el año pasado el PP se hiciera con el gobierno de la Diputación, la idea de la construcción de un museo provincial de arte en el que se pudieran exhibir los fondos que la institución ha adquirido a lo largo de su historia ha venido cobrando fuerza. El hallazgo en Antequera de la talla de un Cristo atribuido a El Greco reveló que esa colección podía tener más valor patrimonial del que se cabía atribuirle en un principio. Después, cuando la Diputación intentó gestionar un programa expositivo propio en el CAC Málaga sin que el empeño llegara a buen puerto, el Área de Cultura, con la diputada Marina Bravo a la cabeza, respondió que la única salida posible era alumbrar un espacio propio. Pues bien, la Diputación ha dado finalmente luz verde a este proyecto con la aprobación de la restauración de la Casa de los Colarte de Antequera, un palacete del siglo XVIII en el que ya se exhiben algunas obras de arte de la Diputación, con el fin de instalar en ella su museo. El equipamiento ya tiene nombre: Museo de Arte Provincial (MAP). Y las obras de rehabilitación, para las que hay garantizada una partida presupuestaria, comenzarán este año. La inauguración está prevista para 2013.

Fuentes de la Diputación explicaron que los fondos que acogerá el museo a modo de colección permanente ascienden a las 750 obras, aunque el presidente de la institución, Elías Bendodo, afirmó que el legado supera en total las dos mil piezas, lo que permitirá en su momento renovar la colección expuesta con razonable frecuencia. La iniciativa contempla, además, la organización de muestras itinerantes por la provincia con los mismos fondos, siempre que su estado de conservación lo permita.

El museo se presenta especialmente vinculado al arte contemporáneo, lo que obedece al hecho de que la Diputación adquirió la mayor parte de sus obras de arte a partir de 1971, cuando se abrió en la sede de la Plaza de la Marina una sala de exposiciones a la que se accedía por la calle Ancla y que resultó fundamental para la introducción del arte de vanguardia en Málaga. El recorrido de la colección incluye así una importante presencia de obras de artistas malagueños de la Generación de los años 50 (Enrique Brinkmann, Manuel Barbadillo, Eugenio Chicano, Francisco Hernández, Jorge Lindell, Francisco Peinado, Dámaso Ruano, Stefan Reiswitz, Gabriel Alberca, José Bornoy, Pepa Caballero, Evaristo Guerra y Félix Revello de Toro) así como de los 70 (Carlos Durán, Gabriel Padilla, Joaquín de Molina, Rafael Alvarado o Diego Santos) y de los 80 (Enrique Queipo, Sebastián Navas, Fernando de la Rosa y Titi Pedroche). En los años 90, la apertura de la Sala Alameda se tradujo en un nuevo esplendor con la adquisición de obras de nuevos artistas como Plácido Romero, Joaquín Ivars y Pablo Alonso Herráiz, que también podrán verse en el MAP. Mención aparte merecen las obras que la Diputación ha ido comprando en las sucesivas ediciones de la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO) de creadores como Cristina Martín Lara, Jesús Marín Clavijo, Carlos Aires, Santiago Idáñez, Chema Cobo, José María Páez, José Carlos Casado, Cristina Lucas, Jesús Zurita, Noelia García Bandera, Dionisio González, Chema Lumbreras y Eulalia Valldosera. El museo permitirá así al público acceder a una ilustrativa muestra de las tendencias artísticas del último medio siglo en una clave especialmente cercana.

Pero, más allá de esta propuesta, el MAC no estará consagrado en exclusiva al arte contemporáneo. También se expondrán los fondos de la Diputación pertenecientes al último cuarto del siglo XIX, una época de singular relevancia ya que en ella se creó en Málaga la Academia de Bellas Artes de San Telmo y que precedió a su vez la puesta en marcha de la Escuela de Bellas Artes. En esta institución destacó la presencia de Bernardo Ferrándiz, que se hizo cargo de la cátedra de pintura, y, de su mano, la de Muñoz Degrain, verdadero transformador del paisaje artístico de la Málaga decimonónica. Ferrándiz y Muñoz Degrain impulsaron una suerte de becas o pensionados a través de las que los artistas más destacados perfeccionaban sus estudios, sobre todo en Roma, aunque también en París y a veces en Madrid y Barcelona. Una de las obligaciones de los pensionados era realizar una obra, que generalmente era una copia de un autor reconocido, y enviarla a la Diputación de Málaga, lo que significó el origen de su colección de arte. De esta época, la Diputación cuenta con cuadros de Denis Belgrano, Muñoz Degrain y Leoncio Talavera, que también podrán verse en el futuro MAP. Durante la primera mitad del siglo XX, no obstante, la Diputación apena adquirió obras, por lo que esta época no tendrá representación en el museo.

Las mismas fuentes señalaron que un patrimonio cultural de este calibre "necesita de un emplazamiento único, de forma que los ciudadanos puedan valorar su importancia y disfrutarlo". Así, la Diputación considera prioritario evitar que estos fondos continúen dispersos como hasta ahora, con los problemas que ello origina "en cuanto al control y la conservación de las obras". El museo, además, conferirá más peso cultural a la provincia respecto a la capital. Sólo falta verlo con las puertas abiertas. Amén.

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