Rodaje de National Geographic

Los neandertales vuelven a la Cueva de Ardales

  • La Cueva de Ardales acoge el rodaje de un documental de National Geographic sobre sus antiguos habitantes y la invención del arte hace nada menos que 65.000 años

Tres actores caracterizados como neandertales, en el acceso de la Cueva de Ardales. Tres actores caracterizados como neandertales, en el acceso de la Cueva de Ardales.

Tres actores caracterizados como neandertales, en el acceso de la Cueva de Ardales. / Pedro Cantalejo (Ardales)

La cuestión acerca de cómo reaccionaría cada cual si se encontrara un buen día con un neandertal tiene ahora una posible respuesta en Ardales; o, al menos, una evocación razonable de cómo se produciría ese encuentro si una máquina del tiempo nos permitiera viajar hasta hace más de 60.000 años. Y es que estos días se dejan ver por el municipio actores ataviados y caracterizados con asombrosa precisión a la hora de evocar la figura, el porte, el gesto y la presencia que cabría esperar de los neandertales; no de un modo únicamente artístico, sino con rigor propiamente científico. Dada la proximidad de las fechas, y aunque ya estemos en plena Cuaresma, algún vecino ha llegado a confundir el aquelarre, con toda la razón de su parte, con algún desfile de Carnaval, aunque lo cierto es que los actores, aunque alojados en el pueblo, no se dejan ver mucho por las calles ya que el destino común está en otra parte: la Cueva de Ardales. El motivo de semejante novedad es el rodaje de un documental producido para National Geographic ambientado y localizado en el enclave sobre quienes fueron sus habitantes hace unos 65.000 años. Se trata de un filme impulsado por una productora canadiense, bajo la dirección de Yanick Rose, que National Geographic estrenará en Norteamérica el próximo septiembre y que posteriormente tendrá distribución en Europa y el resto del mundo. El rodaje comenzó esta semana, continuará durante este viernes y se prolongará, previsiblemente, hasta este sábado por la mañana. En cuanto a los actores metidos en la piel neandertal, todos conforman un reparto internacional con intérpretes canadienses, británicos, italianos, franceses, rusos y españoles, como el malagueño Fernando Jiménez y la niña de Ardales Sofía Baeza.

Rodaje del documental en el interior de la Cueva de Ardales. Rodaje del documental en el interior de la Cueva de Ardales.

Rodaje del documental en el interior de la Cueva de Ardales. / Pedro Cantalejo

El motivo esencial de este nuevo documental que ampara National Geographic es un informe revelador sobre la relación de los neandertales con la cueva que la revista Science publicó en febrero de 2018: el informe contenía los resultados de una investigación internacional impulsada por un equipo multidisciplinar de catorce expertos, asociados a distintas instituciones científicas como el Instituto Max Planck (Alemania), el Centro Nacional para la Investigación Científica (Francia), las universidades británicas de Southampton y de Durham, además de la de Lisboa (Portugal) y las españolas de Alcalá, Barcelona, Isabel I (Burgos), y Cádiz, entre otras, que, a través de diversas dataciones realizadas en una serie de cuevas de España y Francia, retrasaban hasta hace más de 65.000 años el origen del arte rupestre y atribuían la autoría de las muestras analizadas a los neandertales que precedieron al homo sapiens en Europa. Los registros con una mayor antigüedad correspondían a las tres cuevas españolas implicadas: las de Maltravieso (Cáceres), La Pasiega (Cantabria) y la malagueña de Ardales. El descubrimiento no sólo atrasaba 20.000 años respecto a las dataciones hasta ahora esgrimidas el origen del arte; es que, además, responsabilizaba directamente a los neandertales de la invención del mismo. Y, aunque algunas voces de la comunidad científica respondieron posteriormente de manera crítica, poniendo en cuestión los datos, el director del yacimiento de la Cueva de Ardales, Pedro Cantalejo, recuerda que para cuando tales autoridades pusieron sobre la mesa sus discrepancias “ya habíamos llevado a cabo una segunda medición con exactamente los mismos resultados”. Ante tan incontestable revolución, National Geographic decidió tomar cartas en el asunto con este documental, del que ya se rodó una primera parte en la misma cueva “con entrevistas a los responsables de todos y cada uno de los equipos implicados en la investigación” y cuya continuación, con la recreación exacta de aquella invención del arte, queda estos días recogida por las cámaras.

"Hace 65.000 años, los neandertales dejaron su arte para que ahora podamos disfrutarlo", afirma el director del yacimiento prehistórico, Pedro Cantalejo

Implicado al cien por cien en el rodaje como principal asesor, Pedro Cantalejo muestra su satisfacción ante la perspectiva de que el documental “ofrezca definitivamente una visión muy distinta de los neandertales, como seres humanos capaces de una tremenda solidaridad y de una gran inquietud artística. Lejos de ser meros supervivientes, como a menudo se les ha representado, los neandertales aspiraron a permanecer y dejaron en la Cueva de Ardales una intervención artística para que ahora, 65.000 años después, podamos disfrutarlas”. Tan firme es la humanidad de estos artistas que Cantalejo rechaza la habitual catalogación de especie para referirse a los neandertales y opta por la expresión familia evolutiva: “Los neandertales eran tan humanos como nosotros. En todos los sentidos. El problema es que desde el modelo anglosajón del estudio de la Prehistoria se ha tendido siempre a representar a las familias antecesoras como más feas y más torpes. Y, bueno, no deja de ser significativo que toda esta tendencia quede cuestionada y desmitificada desde la provincia de Málaga. Supongo que para algunos esto será un golpe bastante duro”.

El actor malagueño Fernando Jiménez, caracterizado como neandertal. El actor malagueño Fernando Jiménez, caracterizado como neandertal.

El actor malagueño Fernando Jiménez, caracterizado como neandertal. / Pedro Cantalejo (Ardales)

Cantalejo recuerda, de paso, el modo en que la Cueva de Ardales, gracias a las investigaciones del Instituto Max Planck, “y especialmente desde que la Junta de Andalucía decidió apoyar el proyecto”, se ha convertido en un elemento de referencia imprescindible en todo el mundo para el conocimiento de la Prehistoria: “Hace justo 39 años descubrimos las galerías superiores. Para hacerlo, tuvimos que retirar grandes cantidades de basura. Ahora, la tentativa para que la Unesco reconozca la Cueva de Ardales como Patrimonio Histórico sigue en marcha. Para un arqueólogo como yo, esto significa haber coronado todos los ochomiles”. Y los que vendrán, seguro, para mayor gloria del arte.

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