Cultura

El malagueño Salva Ruiz gana el premio Golden Camera a Mejor Fotógrafo de Bodas

Una de las tres fotografías con las que Salva Ruiz ha ganado el premio Golden Camera a Mejor Fotógrafo de Bodas.

Una de las tres fotografías con las que Salva Ruiz ha ganado el premio Golden Camera a Mejor Fotógrafo de Bodas. / Salvador Ruiz (Málaga)

Cámara en mano. Así es como Salva Ruiz, fotógrafo de Málaga, ha crecido. Su padre trabaja en el mundo de la fotografía desde hace 40 años y él garantiza que siempre le había llamado la atención, por eso decidió seguir los pasos de su progenitor. Tras años de trabajo, el malagueño consiguió, el pasado 1 de mayo, en la gala de la Federación Europea de Fotógrafos (Federation of European Photographers), el premio Golden Camera a Mejor Fotógrafo dentro de la categoría Bodas.

Un galardón que “siendo honestos, no me esperaba para nada” y fue totalmente “inesperado” porque al compararse con el resto de los participantes se vio muy “chiquitito”, admite Ruiz. En este sentido asegura que consideraba que el premio se lo iba a llevar otra persona porque “la competencia es enorme y los nominados eran fotógrafos de mucho prestigio”.

Las fotografías de Salva Ruiz fueron las mejores puntuadas de entre más de 50.000. Las fotografías de Salva Ruiz fueron las mejores puntuadas de entre más de 50.000.

Las fotografías de Salva Ruiz fueron las mejores puntuadas de entre más de 50.000. / Salvador Ruiz (Málaga)

El malagueño, con 33 años y dedicándose, aproximadamente, desde los 16 a la fotografía apunta que durante la gala de los Premios FEP 2022, que se celebró en Roma, estaba asustado y que en el momento en que pronunciaron su nombre, lo primero que hizo fue pensar en su padre: Salvador Ruiz. “Él es quien está todos los días conmigo, dándome consejos, diciéndome qué está bien y qué no”. Su inspiración, su ejemplo a seguir, la persona que lo introdujo en este mundo y con el que trabaja día a día en su empresa familiar de fotografía.

De entre las más de 50.000 obras que se presentaron, Salva Ruiz logró ganar con una serie de tres imágenes que ha realizado. Todo comenzó después de recibir un email en el que se le indicaba que se había abierto el plazo de inscripción del concurso. “Ellos califican las fotos, les ponen una puntuación y la que tenga la más alta es la que gana el premio”, explica. Diez fueron los finalistas seleccionados de entre todos los participantes y solo tres salieron victoriosos.

Este no es el primer premio que la FEP le conceden a Salva. En el año 2016, el malagueño consiguió el Premio Camera Bronze a Mejor Fotógrafo Joven de Europa. Ahora, seis años después se ha llevado el premio en la categoría más importante de los Premios FEP. Para él, volver a estar nominado ha sido muy importante porque, en esta ocasión, se presentó “en la categoría grande, donde participan fotógrafos de todas las edades”.

Otra de las fotografías con las que Salva Ruiz ha ganado el Premio FEP. Otra de las fotografías con las que Salva Ruiz ha ganado el Premio FEP.

Otra de las fotografías con las que Salva Ruiz ha ganado el Premio FEP. / Salvador Ruiz (Málaga)

Las fotografías de bodas son las que han hecho que gane este premio, pero Ruiz insiste en que se siente “cómodo haciendo todo tipo de fotografías”. No importa lo que deba fotografiar, él está dispuesto a inmortalizar lo que le propongan. Desde bebés o niños a familias y embarazadas, pasando por comuniones y reportajes previos a un enlace matrimonial.

Todo artista necesita una inspiración y la suya se encuentra entre las páginas de diferentes libros “sobre iluminación, composición y otros autores”. Su proceso de inspiración también consiste en observar el trabajo de otros compañeros, a los que considera sus referentes, leer sus publicaciones y en ver películas para fijarse en cómo utilizan diferentes tipos de luces.

Hace aproximadamente 15 años que se dedica a la fotografía y nunca se le podría haber llegado a ocurrir que iba a ganar un premio como este. Por ello, llegados a este punto, Ruiz sostiene que ahora es el momento de analizar la repercusión que pueda llegar a tener el premio, “tanto para bien, como para mal”. Asimismo, considera que hacerse con un premio “puede ser un arma de doble filo y atraer o quitarte clientes”. Su intención ahora es seguir trabajando como ha hecho hasta el momento, cámara en mano, “para que el resultado sea el mejor”.

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