Tribuna de opinión

La voluntad de acabar la Catedral de Málaga

  • Tribuna de José Antonio Portillo sobre  la financiación para costear la obra pendiente en el templo y su problema histórico

Panorámica del centro de Málaga, con la Catedral al fondo. Panorámica del centro de Málaga, con la Catedral al fondo.

Panorámica del centro de Málaga, con la Catedral al fondo. / Javier Albiñana (Málaga)

Ya tengo manifestado en varias de mis intervenciones públicas (charlas con mi amigo Diego) que nunca había presidido la Diócesis de Málaga un obispo nacido en Málaga. Aunque obispo malagueño era Lorenzo Armengual de la Mota, que ostentó dicha prelatura en la Diócesis de Cádiz.

La única excepción la encontramos en el Obispo Fray Alonso de Santo Tomás, nombre de pila Alonso Enríquez (años 1664 a 1691), cuya madre Dña. Constanza de Rivera y Orozco de origen castellano-gallego-ultramar, de manera urgente fue obligada a casarse con el Marqués de Quintana, y a parir alejada lo más posible de la Corte de Madrid, eligiendo dicha señora por razones de parentesco de un importante cargo institucional, el municipio de Vélez-Málaga, donde dio a luz a los dos meses de llegar a dicha bonita ciudad malagueña (es decir, oficialmente el niño fue sietemesino).

Un verdadero culebrón chismorreo de Corte (estilo Sálvame Naranja de la tele o algo similar); el fogoso Felipe IV, entonces tenía 24 años, y le ponen como dama de honor de la Reina consorte Isabel de Borbón, a la niña (20 años) Constanza de Orozco, con la que inicia una vida amorosa, en plan excluyente de cualquier otra obligación o actividad. Tres o cuatro días sin descanso en habitación palaciega cerrada a cal y canto. 

Pero, ¿sin comer ni beber?

Bueno, es posible que le pusieran la comida en la puerta de la habitación, (igual que hoy, 15 de Marzo de 2020, han hecho con los viejos como yo y Milili por el coronavirus). Pero al tálamo donde se coyundaba no se acercaban ni las moscas.

Y todo ello con el choteo de los lacayos palaciegos y el mosqueo del valido Conde Duque de Olivares, y el cabreo de su mujer la Condesa de Olivares, camarera de honor de la Reina, a la que el monarca le echó una bronca, por meterse como chivata, en asunto que no le incumbía, lo cual hace que casi se desmaya, y cae enferma y llorosa (depresión, se calificaría en estos tiempos). 

El todopoderoso Conde Duque hace valer su condición de valido y le cuenta a la Reina Isabel lo que está ocurriendo, además porque en pleno celo sexual la Constanza quedó preñada y no le daba la gana de salir de Palacio.

Un verdadero folletín, que se arregló encontrando un marido adecuado, para salir del enredo: José de Porres y Enrique de Guzmán, a quien le dan el título de Marqués de Quintana y más prebendas, como regalos de Boda.

LO QUE HACE FRAY ALONSO DE SANTO TOMAS POR LA CATEDRAL DE MÁLAGA

Según el libro de Benedito Editores S.L. año 1998, magníficamente compendiado por ilustres historiadores. Prólogo de Fernando Chueca Goitia, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el Capítulo de Otras Promociones. Con respecto a la Catedral de Málaga así se recoge en la página 249:

(La Catedral de Málaga) “El principal empeño y también el gran fracaso de Fray Alonso fue la terminación de las obras de la catedral, que estaban interrumpidas desde finales del siglo XVI, cuando se concluyó el crucero. La única obra importante, que se realizó en el siglo XVII, fue el coro, el cual fue precisamente terminado por el obispo….”

(Pedro de Mena y sus discípulos) “…su primera iniciativa como obispo de Málaga fue la continuación de la obra arquitectónica de la Catedral. Fue en el cabildo celebrado el 15 de Enero de 1665…”

(ciertamente, acta capitular numerada 76 por el P. Andrés Llordén en su obra póstuma Historia de la construcción de la Catedral de Málaga editada por el Colegio de Aparejadores de Málaga en 1988) “…cuando el obispo propuso la resolución de la fábrica catedralicia, para lo cual se comprometió a solicitar a su Majestad…”

(No se olvide, el Rey Felipe IV, su padre biológico en relaciones extramatrimoniales con Dña. Constanza de Orozco)“…la concesión de 2000 ducados de pensión sobre el Obispado de Málaga cada año…

Como los primeros planos habían desaparecido, Fray Alonso encargó la realización de unos nuevos al maestro Ayala, que era Arquitecto y Entallador…“… el comienzo de las obras se fue demorando porque el Papa Alejandro VII no concedió la Bula… hasta el año 1692, cuando Fray Alonso ya había fallecido, por lo que las obras (de terminación), no pudieron ser reanudadas. Por este motivo, los trabajos en relación con la fábrica de la Catedral, únicamente consistieron en tareas de decoración y de amueblamiento”

También reconocido por la historiadora Teresa Sauret (el deseo de terminar la Catedral) en el capítulo IV, del libro que estamos comentando (página 263):

(Fray Alonso de Santo Tomás y la Catedral de Málaga) “…encargos directos de Fray Alonso. La empresa más importante fue sin duda la terminación de la Catedral.”

Con ello pretendemos profundizar en el constante y reiterativo deseo de terminar la Catedral, obra aun sin concluir, de cuantos personajes han conocido de los problemas de tesorería para sufragar la ejecución del proyecto último de Ventura Rodríguez, que define, sin ninguna clase de complejidad la solución de los vicios o defectos de construcción (caladuras de lluvia), técnicamente superados con el tejado a dos aguas y del orden o belleza en el arte de la Arquitectura (según Vitrubio), de culminar la simetría y proporcionalidad con la Torre Sur y el resto de elementos de dicho monumento.

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