Cultura

El mundo surrealista de Max Ernst llega a su recta final

  • Últimas semanas para visitar la muestra temporal en el Museo Thyssen de Málaga, con 34 fototipias

Inauguración de la exposición de Max Ernst Inauguración de la exposición de Max Ernst

Inauguración de la exposición de Max Ernst / MUSEO CARMEN THYSSEN

La muestra temporal 'Max Ernst. Historia Natural' entra en su recta final y podrá visitarse hasta el próximo 13 de octubre en el Museo Thyssen Málaga. La exposición está dedicada al personal universo creativo del artista surrealista alemán a través de las 34 fototipias que, realizadas a partir de frottages originales, integran la carpeta 'Histoire naturelle', editada en 1926 en París, por la galerista Jeanne Bucher.

La exposición, presentada en esta ocasión gracias al préstamo de la Colección José María Jiménez-Alfaro y con la colaboración de la Fundación Juan March, forma parte de la programación que el Museo Carmen Thyssen Málaga desarrolla en su Sala Noble, dedicada principalmente a obra gráfica o de pequeño formato, que ofrece a los visitantes una aproximación directa a los principales movimientos artísticos a través de la mirada más personal y experimental de los artistas que los protagonizaron, como en las pasadas muestras dedicadas a Sorolla, Goya, Ensor, Doré o Matisse.

En este caso, la exposición invita a descubrir el Surrealismo internacional a través de la serie Historia natural de Max Ernst, uno de los artistas más revolucionarios y relevantes de las vanguardias del siglo XX.

Un tratado de la naturaleza surrealista con sus frottages

En ella, el artista alemán construye una especie de tratado de la naturaleza surrealista con sus frottages, una técnica inventada por él en el verano de 1925, que podría considerarse el equivalente plástico de la escritura automática de André Breton, líder del movimiento surrealista y autor, el año anterior, de su manifiesto.

La muestra del Museo Carmen Thyssen Málaga propone una experiencia estética extraordinaria, que hace al espectador enfrentarse a obras que cuestionan los límites entre lo real y lo soñado, sorprenderse con los efectos de volumen y profundidad que Ernst logra simplemente frotando diversas superficies y superponiendo los resultados o intentar descifrar las formas que pueblan esta naturaleza fascinante e inquietante.

Las imágenes de Historia natural constituyen una sorprendente cosmogonía surrealista que explora la naturaleza desde una perspectiva inusitada. Pues es la propia realidad natural la que proporciona al artista, a través de la técnica del frottage, la materia prima para crear nuevas formas vegetales, animales o humanas, han explicado a través de un comunicado.

Las imágenes de Historia natural constituyen una sorprendente cosmogonía surrealista que explora la naturaleza desde una perspectiva inusitada

Un arte que explora el subconsciente, el azar, el automatismo, los límites de la imaginación en obras en cuya creación, como decía el propio Ernst, el artista se convertía en mero espectador.

La elección del título es muy significativa de la intención de las obras, equiparando la descripción de esta inusitada naturaleza surrealista con la de los grandes tratados de la antigüedad que mostraban todas las especies conocidas y que Ernst traslada al arte de vanguardia.

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