La malagueña Paloma Peñarrubia, nominada al Goya: "Es importante que dentro de la categoría también haya compositores de cine"
La compositora compite en la categoría Mejor Canción Original por 'La Arepera', de la película '¡Caigan las rosas blancas!'
Paloma Peñarrubia, la compositora de cine malagueña nominada al Goya que explora la ciencia en lo audiovisual
La imagen se quedó en negro justo cuando no debía. Un fallo en la emisión en streaming no dejó que la malagueña Paloma Peñarrubia (1984) escuchase su nombre en directo para conocer la gran noticia: su nominación a Mejor Canción Original en los Premios Goya 2026. A falta de televisión, siguió la lectura de nominados online, pero la red se colgó y la ceremonia continuó sin ella. "No me enteré, no lo pude saber, de repente llegó la cascada de mensajes y pensé: '¿Qué ha pasado, qué ha pasado?'", repite, todavía con cierta incredulidad.
No escuchó las palabras de Toni Acosta y Arturo Valls ni los aplausos a través de la pantalla, sino que vivió el temblor y la lluvia de notificaciones del móvil entrando sin parar. "Mis compañeros empezaron a escribirme, pero no lo vi en el momento de la lectura", insiste en una entrevista con este periódico. La canción nominada, La Arepera, pone música a la película ¡Caigan las rosas blancas! y está interpretada por Mercedes Gaviria y con letra de la propia directora, Albertina Carri: "La verdad es que estoy contenta".
La primera nominación fue por La vida chipén (2023). "Es la segunda nominación y casi la tercera, contando que le hice los arreglos de cuerda y electrónica a María José Yergo", recuerda. Aquella vez, el final fue redondo: "Ahí sí que nos llevamos el Goya a Mejor Canción Original por el tema Te espera el Mar de una película llamada Mediterráneo". Aunque matiza su papel como arreglista: "Yo estaba solo con los arreglos, faltaba mi granito de arena hacia la instrumental, claro".
La canción ahora nominada nace de una película que, a priori, no parecía destacar entre los grandes, una coproducción España-Brasil-Argentina. Su llegada al proyecto fue, dice, casi por azar. "En un principio, fíjate cómo es la vida, lo iba a hacer una compañera, pero no lo pudo hacer y me preguntó si me apetecía hacer esta película". Bastó saber quién dirigía la película: "Siendo Albertina Carri, que es una directora argentina de culto por el tema queer y también muy cañera, pues dije: 'Claro, quiero trabajar con Albertina'".
La directora tenía una idea muy clara de la música en el largometraje: "Albertina quería una banda sonora que fueran sobre todo canciones, un momento muy hit dentro de la película, así más videoclipero". La letra llegó antes que la melodía porque le pasó un texto "que se nota que lo escribió del tirón, un texto que le salió de dentro", cuenta Peñarrubia. Una letra que hace alusión a "todos estos términos con los que se denominan a las mujeres homosexuales, un poco despectivo, y se lo apropió".
Con ese texto hizo la canción y adaptó la letra: "Hice la melodía". La voz, sin embargo, tuvo que ponerla Mercedes Gaviria. "No la pude cantar yo porque al ser una película argentina yo no pasaba por argentina, aunque en un principio la primera versión era con mi voz", confiesa entre risas, y añade: "Luego ya busqué la increíble voz de Gaviria, que es la que canta".
Cuando compone, asegura, no piensa en estas posibilidades. "Realmente nunca piensas que te pueden llegar a nominar a nada, se piensa a veces", comenta, aunque aclara que depende del contexto: "Esta película es muy experimental y es de culto y encima es erótica, o sea, es bastante queer". Un conjunto de elementos que, reconoce, "a lo mejor dentro de un circuito más comercial puede ser que no entre, que se quede en un circuito más underground o más de autor". Por eso, defiende que en estos casos "a lo mejor no piensas que te vayan a nominar".
La categoría, además, tiene para ella un valor simbólico especial. Una categoría que está bastante disputada, ya que comparte nominación con Flores para Antonio, de Alba Flores y Silvia Pérez Cruz, Hasta que me quede sin voz, de Leiva, Y mientras tanto, canto, de Victor Manuel, y Caminar el tiempo, de Blanca Paloma Ramos, José Pablo Polo y Luis Ivars. "Creo que es importante que dentro de la categoría también haya compositores de cine", defiende la malagueña.
Para Peñarrubia, el gremio de compositores de cine, defiende, se "desviven" por la industria: "Nos entregamos al cine, y de hecho somos versátiles, nos adaptamos a todo y también hacemos canciones". Por eso, reconoce, "el hecho de poder representar al gremio de compositores dentro de la categoría de Mejor Canción Original me llena de orgullo".
"He de agradecer a los compañeros que han votado la canción y que estemos ahí representados también", insiste. Y si llegara el momento de subir al escenario, aún no hay discurso cerrado. "Lo tengo que pensar un poco", admite entre risas, aunque hay una idea que refuerza en su mente: "Quizás sí que defendería a los compositores de cine, que es lo que he comentado antes". Mientras tanto, lo inesperado, una canción nacida desde lo experimental y lo íntimo, sin un gran escaparate, ha terminado colándose en el centro del cine español.
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