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Atendiendo a la ortodoxia de la Enciclopedia General del Mar, para muchos la Biblia a la hora de hablar sobre términos náuticos y marítimos, la palabra escobén define a un conducto reforzado que posibilita el paso de la cadena que sujeta el ancla. Además, por extensión, también se puede aludir a este término a la hora de reseñar la abertura circular u ovalada que, en el forro exterior del casco, permite que el ancla quede encajada sin posibilidad de movimiento.

Dicho esto, y con el recuerdo de un escrito que en esta mima columna en 2006 titulé como Donuts; en aquella ocasión les describí diversos refuerzos exteriores de los escobenes que recordaban al famoso pastelito, hoy, retomando el tema, les hablaré de un barco que, con un curioso escobén, pasó por las aguas malacitanas hace tan solo unos días. En ruta entre el puerto tunecino de Sfax y Nueva York y consignado por la agencia Condeminas, el muelle número seis albergó durante unas horas al buque tanque Stolt Sea que venía para cumplimentar una carga de aceite de oliva. Luciendo el color amarillo de la gran mayoría los barcos de la compañía Stolt Tankers, este buque de 14.900 toneladas de registro bruto y 163 metros construido en 1999 en el astillero vizcaíno La Naval, además de llamar la atención por los cuatro grandes depósitos que mostraba sobre su cubierta (parte de los 40 que lleva y que le permiten transportar 25.224 metros cúbicos de carga líquida), destacaba poderosamente por presentar un escobén no demasiado habitual.

A ambas bandas en su proa, la normal estructura de su caso a nivel de la cubierta superior quedaba rota por unos salientes de forma trapezoidal; unos elementos de grandes dimensiones sobre los que descansaban sus respectivas anclas de babor y estribor. Y aunque los muelles malagueños están acostumbrados a ver muchos y muy diferentes escobenes de barcos con o sin donuts de refuerzo, la estructura del Stolt Sea llamó poderosamente la atención. Un interesante elemento en una escala que además, si no me falla la memoria, fue la primera que realizaba este buque al puerto malacitano; un detalle añadido que en el caso de los buques mercantes casi siempre suele pasar desapercibido.

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