José Martínez Olmos

No sólo es Madrid

Salud sin fronteras

La lucha será larga y exige que todos arrimen el hombro en la misma dirección

26 de septiembre 2020 - 01:41

Madrid concita toda la atención de los medios de comunicación y de los españoles en relación a la situación de la pandemia por le Covid-19, ya que el actual nivel de transmisión comunitaria de la infección es tan alto, que se espera un enorme impacto en la presión asistencial.

Una buena parte de los distritos madrileños están afectados por un conjunto de restricciones que afectan casi a un millón de personas que están viendo limitada su movilidad y los negocios de la hostelería y otros, su actividad. El objetivo de doblegar la curva se ha convertido casi en un objetivo nacional dado que Madrid tiene una enorme cantidad de personas residiendo en su territorio y por las enormes interacciones con otro territorios del Estado.

Se pretende evitar la declaración del estado de alarma pero no es descartable que finalmente se deba proceder al mismo, dado que las medidas implementadas desde el lunes 21 de septiembre son a todas luces insuficientes. Una de las claves de análisis para valorar el efecto de las medidas restrictivas se sitúa en la evolución de los indicadores de ocupación hospitalaria con los ingresos en planta y en UCI, así como el número de fallecidos. En las últimas semanas la evolución no ha dejado de mostrar cifras continuamente al alza, existiendo ya una incipiente afectación en algunas de las actividades habituales de los hospitales.

De igual forma, el sistema de atención primaria sufre una sobrecarga que condiciona una enorme tensión asistencial en los profesionales que, en muchos casos, expresan su malestar por la incapacidad de las autoridades para ofrecer la dotación y el refuerzo necesarios. La escasa dotación de profesionales para el rastreo y para atender las actuales demandas es una característica señalada por todos. El retraso en la adopción de las medidas adecuadas ha llevado a una situación que preocupa profundamente. Esta segunda ola ha venido y el daño es relevante en la salud. Pero la insuficiente respuesta institucional ha generado preocupación y enfado en muchos profesionales.

Pero aún cuando Madrid es un epicentro indudable de la pandemia, muchos de los desafíos de Madrid son comunes en otras muchas Comunidades. La Rioja, Navarra, Castilla La Mancha, Castilla y León, Baleares, Aragón, Cataluña o Andalucía preocupan también mucho. Esta segunda ola requiere un nuevo refuerzo por parte de todos y, seguramente, un nuevo planteamiento que estaría bien que contara con el apoyo de un comité asesor del Consejo Interterritorial que aportara reflexiones expertas, que puedan convertirse en recomendaciones de acción basadas en evidencias científicas que puedan generar el máximo consenso.

La lucha frente al virus será larga y requiere lo mejor de todos, trabajando juntos en un mismo objetivo, arrimando el hombro en una sola dirección: proteger la salud de todos.

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