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La fachada principal del Palacio de Trinidad Grund queda definitivamente despejada. Tras casi cinco años cubierta por una malla y un andamio de acero, el rojo de su piel volvió a lucir después de que la propietaria desmontase la estructura. Un movimiento forzado por la orden de ejecución que semanas atrás emitió la Gerencia de Urbanismo ante la queja insistente de vecinos y comerciantes del entorno. La estructura, no obstante, acabará retornando, toda vez que la propiedad tiene aún que instalar el tejado caído hace cerca de un lustro.
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