La Rayuela
Lola Quero
Reescribir a Julio
Este año se conmemora el 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla y el 80 aniversario de su muerte: nació en Cádiz el 23 de noviembre de 1876 y falleció exiliado en Alta Gracia (Argentina) el 14 de noviembre de 1946. Es una efeméride internacional, nacional y local, declarada Acontecimiento de Excepcional Interés Público por el Real Decreto-ley 8/2025 de 8 de julio, que se celebrará en muchos teatros y festivales del mundo, España y Andalucía.
Me alegra ver en la web de la Fundación Archivo Manuel de Falla (www.manueldefalla.com) que, además del Ministerio de Cultura, la Sociedad General de Autores, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y la Residencia de Estudiantes, entre las instituciones organizadoras y colaboradoras figuren la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y el Festival de Cádiz, y el Ayuntamiento, la Universidad, la Orquesta, el Festival Internacional de Música y Danza y el Patronato de la Alhambra y Generalife granadinos. Lógico, siendo Falla gaditano de nacimiento y granadino de elección. Sevilla solo aparece representada por la Fundación Cajasol, a la que felicito. Pero echo de menos, salvo que se trate de una omisión errónea, la presencia del Ayuntamiento, la ROSS y otras instituciones sevillanas.
Sevilla forma con Cádiz y Granada el trío de ciudades andaluzas más vinculadas a Falla. No solo la visitó en numerosas ocasiones, no solo vivió la legendaria Madrugada de 1922 en compañía de Lorca y Alfonso Reyes entre otros, quedando impresionado por las saetillas del Silencio, que anotó, y “buscando la antigua y verdadera saeta” que encontró, cuenta Reyes, cuando oyó a “una vieja gitana” cantarle al Cachorro la tarde siguiente. Sobre todo, fue un fundamental animador de la vida musical de la ciudad junto a los maestros Almandoz y Torres con los que montó el estreno de El retablo de maese Pedro en 1923 y creó la Orquesta Bética de Cámara en 1924. La ciudad le correspondió dando su nombre a un premio creado por la Sociedad Sevillana de Conciertos y nombrándole Hijo Adoptivo, distinción que le entregó en 1926 el alcalde Pedro Armero Manjón, conde de Bustillo. La casualidad ha querido que un siglo después se celebren los aniversarios de su nacimiento y su muerte. Espero que Sevilla esté a la altura.
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