La colmena
Magdalena Trillo
¡Es el petróleo, estúpido!
Anoche vinieron los Magos de Oriente. Hay pequeños que jurarán haber sentido sus pasos, y hasta los han visto. En el lado oscuro, en las vísperas, dos días antes de que los camellos se amarraran en las casapuertas, el nuevo Estados Unidos ejecutó una fulgurante operación militar para secuestrar al presidente venezolano y su mujer. Cuando ya todo se ha dicho sobre este hito histórico, uno cree que, como cantaba un desagarrado Riccardo Cocciante, “era già tutto previsto”, que en todo esto había un acuerdo. Pero qué más da una opinión a vuelapluma.
El cuarto Rey Mago 2026 es Donald Trump. Uno lee trincheras de ocasión. De una parte, por ejemplo: “Los ataques ilegales de EEUU contra Venezuela, la injerencia extranjera y el secuestro de Maduro y su esposa constituyen una violación de la soberanía nacional del país, una acción extraterritorial y una intromisión en asuntos de otra nación”. “Ma quale amore”, cantaba Cocciante, “pero qué nación”. En la orilla de enfrente, hemos escuchado a un tal Fúster (Vox) afirmar que la captura es “un mensaje judicial, político y moral para todos los tiranos socialistas del mundo”. Qué fuerte, tía, qué fuerte. “Socialistas”, dice, más ancho que largo.
He leído a un agrimensor de barbaries que ha habido en la Historia más tiranos fascistas que comunistas. Como si la tiranía se midiera al peso. Hemos escuchado a gente versada que el suceso se alimenta de geopolítica, de recursos y “tierras raras”, de negocios privados que se lucran con las guerras. O con las blitzkrieg (“guerra relámpago”: Polonia y Francia supieron de tal estrategia de la Wehrmacht en la SGM), con las que se abruma al enemigo con sorpresa, velocidad y fuerza. Y a masocas de periferia –España lo es— dando vivas al Rey Donald por secuestrar a su camello; entiéndase: no el suyo, sino el de los consumidores de USA. ¿Alinea el Rey Donald a su gran país con sus grandes negocios? Bah, naderías de rojos. Socialistas.
Tengan lo escrito por ignorancia, más que por equidistancia. Pero aquí huele a quedo, a trile, a pacto, a ganancia espuria. Ilegal. Y a incentivo imperialista: “Vladimir, a por el Báltico y Centroeuropa; a hacer fosfatina de la UE, échame cuenta. Arre, dromedario sabanero”. Nunca sabremos la verdad. Sí veremos las consecuencias de este bombazo global. Mientras, división de opiniones de hinchas tuertos.
También te puede interesar
La colmena
Magdalena Trillo
¡Es el petróleo, estúpido!
En tránsito
Eduardo Jordá
Mirra
Viva Franco (Battiato)
Javier González-Cotta
Enero en verde
Confabulario
Manuel Gregorio González
El cometa de Belén