Juan De La Huerga

Se vende

El novato

16 de agosto 2020 - 01:45

Todo está en venta. Todos estamos en venta. Así ha sido siempre y así será. Cierto que el capitalismo empuja tanto al hiperconsumismo que llegará al día en que pagarán por el aire que respiramos.

Se vende mascarilla y se venderá vacuna. Se vende un local, y éste, y aquél, y el de más allá. Se vende ya mismo una parcelita en la arena de la playa con dos metros a la redonda de seguridad. Se vende todo en Wallapop, que suena a Wallaporn, y en Amazon, aunque a la Amazonía igual no llegue. Se vende cebolla y ajo picados porque dicen que nos faltan horas. Se vende un lote de 3x2 de detergente. Se vende el último grito en Iphone. Se vende usted y yo al diablo del algoritmo. Se vende telebasura a granel. Se vende el populismo tradicional revestido de sofisticación. Se vende felicidad por fascículos tan motivacionales como troleros. Se vende gato por liebre. Se vende empresa familiar creada por el abuelo, sostenida por el hijo y malgastada por el nieto. Se vende el PNV al mejor postor. Se vende cualquier mañana España troceada. Se vende Kichi al filete. Se vende aún, numantina, la prensa en papel. Se vende, titula el Marca, "todo el Valencia". Se vende a precio de saldo el curro del autónomo, siempre dispuesto. Se vende marca personal en las redes sociales. Se vende como influencer un papanatas de toda la vida. Se vende al turismo la Alhambra, la Giralda y la Mezquita. Se vende una primera edición de Campos de Castilla. Se vende Fredo Corleone y lo liquida el hermano. Se vende hasta Alejandro Sanz. Se vuelve a vender la entrada de Guns&Roses. Se vende el picú a melómano caprichoso. Se vende isla en Ibiza por 150 millones. Se vende la Corona. Se vende Corinna. Se vende pasaje de ruleta rusa en las pateras. ¿Se vende Messi? Se vende deuda pública. Se vende droga. Se vende vientre de alquiler. Se vende el político, el policía, el periodista… Se vende satisfyer. Se vende la churra y también la merina. Se vende ropa, se vende ropa, se vende ropa. Se vende pack de viaje a Tailandia y Camboya con parada en Dubái. Se vende una apuesta combinada de triunfo de Nadal, derrota de los Lakers y empate del Chelsea.

En fin, a lo que voy, me sumo al carro cual fenicio y vendo mi piso la mar de apañado: 90 metros en buena zona del centro de Sevilla, dos dormitorios hermosos, cocina amplia, salón gigante, cuarto de baño generoso, techos para que se mude Sabonis y familia, tres balcones y ascensor. Apúrense que me lo quitan de las manos…

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