Postrimerías
Ignacio F. Garmendia
Silencio
No tengo mucho espacio para un tema tan arduo como es el de la vivienda y,especialmente, su acceso a ella para las clases más desfavorecidas económicamentede la población, sea en Málaga o en Calatayud. Pero ante todo voy a dedicarle unrecuerdo a ese admirado y querido amigo que se nos ha ido: Diego Rodríguez Vargas.Vaya mi pésame a la familia, a su esposa, Reme, y a Málaga, porque Diego fue uno delos malagueños de adopción que más han aportado a esta ciudad. Fue, yo diría, el mejory más grande presidente de nuestro Ateneo. Fue un excepcional y erudito pedagogo,además de un gran escritor, y fue un hombre honesto, sensato y bueno. De alguna formael Ateneo debería perpetuar su memoria dedicándole un espacio que llevara su nombre.Así lo creo.Propone la vicepresidenta primera del Congreso y secretaria general del PSOEA,María Jesús Montero, candidata, por tanto, a ser cabeza de lista en las próximaselecciones autonómicas, “mejorar la oferta con la construcción de 100.000 viviendas enAndalucía con la idea de que nos permita recuperar todo el tiempo perdido y crear lamayor oferta de viviendas para abaratar los precios finales de una espiral inflacionista”.He dedicado, tras una década en otros sectores, como el tecnológico y elfinanciero, toda mi vida profesional (desde 1981) a la promoción y construcción deviviendas, la mayor parte de Protección Oficial, He pasado por la dirección de empresaslocales de Málaga de indudable prestigio, y por empresas de ámbito nacional, comoCEO-director general o asesor de los respectivos consejos. Durante todos estos años heostentado la representación de constructores y promotores malagueños, además de servicepresidente de la Federación Andaluza de Promotores y miembro de la ejecutiva dela Asociación Nacional de Promotores. Es evidente que, aunque no pueda presumir dehaber sido el mejor en mi campo, nadie me puede negar tener la experiencia de haberconstruido unas cuantas decenas de miles de viviendas y haber pasado cuatro o cincocrisis inmobiliarias-financieras. Con toda esa experiencia el único político que heconocido con la sensatez necesaria para atacar una problemática tan compleja como esla vivienda, es el que fue consejero de Obras Públicas, Francisco Vallejo, que goza detoda mi admiración y respeto. Cuando todo el PSOE atacaba frenéticamente a laconstrucción, en parte por culpa de la liberal Ley Nacional del Suelo de Aznar, Vallejodejó en un cajón la Ley de Suelo de Andalucía porque se dio cuenta del daño que iba aprovocar. Esa Ley, con el nombre de LOUA (Ley de Ordenación Urbana de Andalucia),la sacó del cajón su sucesora en la consejería Concepción Gutiérrez (estuvo 8 años juntoa la consejera de Sanidad y Hacienda, Montero) y trajo como consecuencia laparalización absoluta de todos los Planes Generales de todas las ciudades andaluzas.Eso fue a comienzos de los años 2000. O sea, hace 26 años. Ese es el retraso al que serefiere la Sra. Montero que tenemos en construcción de viviendas y que quiere resolverponiendo tinta en el papel. Porque, ya puestos, ¿por qué no 200.000?
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