Marruecos frena la llegada de inmigrantes

La Marina Real está coordinada con Salvamento Marítimo en el control y en el rescate de pateras en el Estrecho

La diferencia de lo que está ocurriendo en las costas del Mediterráneo central, la colaboración norte-sur en el Estrecho está dando sus frutos en la complicada política migratoria. Marruecos ha comenzado a colaborar de modo activo en el control y rescate de pateras, lo que ha provocado un importante descenso en la llegada de inmigrantes a España. Hasta ahora, se han contabilizado a 13.326 personas, casi 9.000 menos que en el período anterior, cuando España tuvo que pasar por un verano y un otoño caliente después de que una parte de las rutas de la inmigración se desplazase desde Libia a Marruecos. El país vecino había trasladado tanto a Bruselas como a España su malestar por la falta de ayuda financiera europea, a diferencia de lo que ocurre con Turquía. Gracias a España, la Unión Europea ha aprobado una ayuda de 140 millones de euros, pero en julio, el Consejo de Ministros aprobó el envío de otros 30 millones a Marruecos con cargo al Fondo de Contingencia. El restablecimiento de la confianza entre ambos países, que es algo en lo que se venía trabajando desde hace varios años, ha conseguido que la Marina Real marroquí esté trabajando de modo conjunto con Salvamento Marítimo en el rescate de embarcaciones.

España ha enviado al país vecino 750 vehículos, 15 drones y decenas de equipos de radares para que mejore el control migratorio. Entendemos que éste es el camino que se debe seguir. Hay que colaborar con los países africanos, los de origen y los que son puerta de salida, para frenar la migración, a la vez que hay que dar un trato solidario a estas personas cuando llegan a nuestras costas. Ambas acciones no son contradictorias. Los efectos llamada existen, y un ejemplo de ello fue lo que sucedió el pasado verano en España después de que el Gobierno decidiese abrir los puertos, en dos ocasiones, al buque Aquarius. En el mes de octubre llegaron a pasar más de 11.000 personas, muchas desviadas desde la ruta libia. Los países fronterizos de la Unión Europea deben tener el control de los flujos migratorios que llegan a su territorio, éstos no pueden estar a merced de decisiones de las mafias ni de otro tipo de coyunturas. Entendemos que España actúa correctamente al colaborar con Marruecos y al impedir que Ceuta y Melilla se conviertan en coladeros. Lo otro es hipocresía y una llamada a la polarización del debate entre extremos que se autoalimentan recíprocamente. Es lo se está viendo estos días en Italia, a un ministro del Interior ineficaz que quiere sacar partido político de su propia inoperancia en esta materia.

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