Tribuna

Jorge Segura Rodríguez

Consultor

In Memoriam Vicente Imbroda

Gran profesional, mejor persona y entrañable amigo

Vicente Imbroda en una imagen de archivo. Vicente Imbroda en una imagen de archivo.

Vicente Imbroda en una imagen de archivo.

Se nos ha ido Vicente magnifica persona y excelente profesional, que a lo largo de su vida ha realizado una gran aportación a las empresas y a la Sociedad de Andalucía, pero sobre todo nos ha dejado un amigo entrañable.

Nos conocimos en 1978 cuando Vicente vino desde Madrid a Andalucía, y desde entonces nuestras vidas han transcurrido en paralelo. Durante más de 30 años hemos trabajado día a día en la Firma, para ayudar al desarrollo de las empresas andaluzas, resultando fundamental la aportación de Vicente al desarrollo de Arthur Andersen y Deloitte en Andalucía, de forma que no se puede entender lo que es la Firma en Andalucía sin Vicente. Muchas veces los dos hablábamos de lo necesario que era en Andalucía que ambas zonas, la Oriental y la Occidental, la Occidental y la Oriental, dejaran de mirarse entre sí, y trabajasen en conjunto para conseguir empresas de mayor dimensión que pudieran competir a nivel global y contaran con potentes centros de decisión en Andalucía, y que ofrecieran oportunidades de desarrollo a nuestros jóvenes.

Trabajar para el desarrollo de las personas ha sido una constante en la vida de Vicente, buscando siempre la excelencia en la formación de las nuevas generaciones en aspectos técnicos, tecnológicos, de idiomas, pero sobre todo enseñándolas con su empatía y ejemplo diario lo que es actuar con absoluta integridad y los más altos estándares éticos, y al mismo tiempo incentivando que se abriesen al mundo, que conocieran el mundo y no se acomodaran a “vivir bien y tranquilos”. Ese espíritu se lo ha inculcado a sus tres hijos Vicente, María y Justo, y por todas esas cualidades suyas, Vicente fue durante muchos años responsable de formación de las oficinas de la Firma en Andalucía, además de Socio Director de las oficinas de Málaga y Granada, dejando como legado una huella indeleble, de profundo respeto y admiración en las generaciones de profesionales de Arthur Andersen y Deloitte.

A partir de nuestra vida profesional en común, con sus innumerables viajes por Andalucía, enseguida se crearon lazos de amistad que dieron lugar a que surgiera una profunda amistad entre nosotros, estando siempre Vicente dispuesto para hacerte la vida fácil con la mejor de sus sonrisas y predisposición. Esta amistad personal se extendió de forma natural a Chelo su mujer y a mi mujer, así como entre nuestros respectivos hijos, es decir, entre nuestras familias, lo que dio lugar a disfrutar juntos espléndidos momentos, realizar viajes de vacaciones, pasar juntos momentos tristes, y también acometer en común proyectos de inversión, es decir toda una vida compartida.

En una entrevista en Málaga Hoy en el año 2004, Vicente comentaba que los jóvenes no podían buscar seguridades, sino al contrario que debían mantener una sana tensión para dar lo mejor de sí mismos, y acababa diciendo que para dar todos nosotros lo mejor en cualquier ámbito de la vida, tanto profesional como personal de la pareja y de las amistades era necesario mantener esa sana tensión. Me viene a la cabeza estas palabras suyas, pues en estos últimos 60 días, en que Vicente ha luchado como siempre con gran fortaleza, he sentido más que nunca mi gran cariño por Vicente, y he sido realmente consciente de la suerte que supone haber compartido su vida, por lo que solo puedo pedirle perdón por las veces en que le falle.

Todo mi cariño, y de mi mujer y mis hijos para Chelo y sus tres hijos, que estos días han demostrado gran entereza y fortaleza de espíritu. Chelo y sus tres hijos siempre se han sentido legítimamente orgullos de Vicente como marido y padre, y en estos difíciles momentos deben sentirse, si es posible, más orgullosos comprobando el aprecio, cariño y admiración que todos tenemos por Vicente.

Empezaba diciendo que Vicente se nos ha ido, pero no es verdad, sigue entre nosotros, pues para los creyentes no hay muerte total, y porque cada vez que uno de nosotros recordemos los muchos momentos vividos con Vicente, su simpatía, su alegría, su bondad y espíritu positivo, seguirá estando con nosotros. Descansa en Paz.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios